Otra consecuencia de la urbanización de Larreta

Denuncian la falta de agua en la Villa 31 de Retiro

Vecinos y vecinas de la Villa 31 y 31 bis denuncian que falta el acceso al agua desde hace al menos tres meses. Soportando altísimas temperaturas y con necesidades básicas insatisfechas, la comunidad de la 31 reclama frente a un Gobierno porteño que vuelve a hacer oídos sordos.

Los vecinos y las vecinas de la Villa 31 y 31 bis de Retiro vienen denunciando desde hace meses la falta de agua ante la Secretaría de Integración Social y Urbana, a cargo de Diego Fernández. Desde el inicio de las obras de urbanización dispuestas por la administración de Horacio Rodríguez Larreta, vecinos y vecinas han venido exponiendo distintas problemáticas que afectan su calidad de vida y vulneran el derecho a la vivienda digna. Esta vez el problema es con el agua y el faltante va de los tres meses hasta -en algunos casos- más de un año. «Esta es la venganza de Larreta porque perdió las elecciones acá en la 31», dice Maria Elena, una de las vecinas afectadas.

Si bien el problema se extiende por toda la villa de manera intermitente, se ha vuelto algo permanente en la manzana 99 y 100 bis en los últimos tres meses. Los vecinos y las vecinas no pueden tomar agua ni lavar los platos, tampoco bañarse ni lavar la ropa. Esta situación ha ido empeorando con el tiempo y pone en peligro el bienestar de decenas de vecinos y vecinas. Es el caso de un vecino de Maria Elena, que es discapacitado y debe ser asistido constantemente porque no puede ir a buscar agua y sufre desde su hogar las altas temperaturas del verano.

Esta mañana Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación, se acercó hasta el lugar para dialogar con las personas afectadas y solidarizarse con su reclamo. «El agua, el gas y la luz no se le niega a nadie, se llama vivienda digna y lo estipula la Constitución nacional», expresó. Su recorrida tuvo que ver también con el agradecimiento que les llevó el docente a los vecinos y vecinas que un año atrás increparon a Larreta por el cierre de las escuelas nocturnas durante una de sus visitas a la villa 31 en donde el funcionario prometía avanzar con la urbanización. Allí, entre los pasillos del Barrio Carlos Mugica nació el popularizado cántico de «las escuelas no se cierran», que recorrió toda la Ciudad durante el último verano.

Esta problemática afecta no sólo a las viviendas de la Villa 31, sino también los distintos espacios y organismos que allí funcionan. Tal es el caso de los Bomberos Brigadistas Voluntarios, que ni siquiera cuentan con el agua necesaria para actuar frente a un siniestro como el que sucedió en la madrugada del 1 de enero durante las fiestas de año nuevo. Además, le han solicitado al Gobierno de la Ciudad un espacio donde funcionar, una petición que fue aceptada en un primer momento e ignorada posteriormente. Este grupo de trabajadores y trabajadoras ha llevado su reclamo hasta la Secretaría de Integración Social y Urbana y ha vuelto sin éxito, a la espera eterna de una respuesta de los funcionarios oficialistas. «Es como si no tuvieramos derecho a la Ciudad, nos tienen acá encerrados», denunció una de ellas.

López apuntó directamente contra el jefe de Gobierno porteño, a quien acusó de haber estado todo el año de campaña y estar ahora desaparecido, y se comprometió a comunicarse con Diego Fernández para transmitirle nuevamente el reclamo que los vecinos y las vecinas ya le hicieron en reiteradas oportunidades. Además, el secretario general de la UTE acusó a Larreta de llevar a cabo un plan que expulsa indirectamente a la gente de la villa para luego rematar sus viviendas y continuar con sus negocios inmobiliarios. «La intención de Larreta es la misma que con las escuelas, cerrarlas para venderlas», denunció.

A partir de hoy los y las docentes de la Ciudad de Buenos Aires empezarán una campaña para pedir por el agua para los vecinos y las vecinas de la Villa 31.»Larreta le está sacando a estos vecinos un derecho y por eso vamos a defenderlos y apoyarlos en su lucha», aseguró.