#Pogo

Inaugura el sexto Encuentro de Publicaciones Autogestivas de Historieta en Mar del Plata

Este encuentro, que surgió por la falta de oferta local, ya paso de cinco stands a 60 con historietistas de todas las edades y procedencias. Una conquista de la autogestión que demuestra que es necesario hacer sin que nadie haga por vos.

El Encuentro de Publicaciones Autogestivas de Historieta (EPAH) se realiza por sexta vez en la Ciudad de Mar del Plata este 8 y 9 de febrero. Combina artistas de la ciudad costera con autores de todo el país y stands de venta con charlas temáticas. Un puente que potencia a la historieta argentina conectando a todas sus partes.

La autogestión en la edición y la militancia por hacer crecer a la historieta de nuestro país, siempre desde una impronta federal, son las claves desde las que se piensa uno de los eventos que ya se convirtió en un clásico del verano bonaerense.

Kundo Krunch es uno de los dibujantes de mayor ascenso en la escena de la historieta nacional. Es dueño de un estilo personalísimo nacido en la experimentación gráfica entre blancos y negros. Es, además, marplatense y uno de los organizadores del encuentro desde su primera edición.

Krunch cuenta que “el proyecto surgió por la inquietud de un grupo de autores y autoras de Mar del Plata por generar un espacio donde mostrar lo que cada uno y cada una hace, un lugar de unión entre ellos, de charla y de intercambio de experiencias entre artistas y el público”. Para él, todo nace de una carencia: “Al no existir otros eventos desde hace muchos años en la ciudad, se convirtió en el único lugar para mostrarnos y mostrar lo que hacemos”. Los eventos más cercanos para los autores de la costa son en Capital Federal, a 500 kilómetros. Con suerte pueden viajar una vez al año e incluso muchas veces eso no es una posibilidad por los altos costos de traslado. Entonces, frente a la falta, decidieron generar un espacio propio. El EPAH resalta la fuerza de la autogestión, hacer sin esperar que otro lo haga por vos.

El evento se transformó con el tiempo, siempre creciendo. “La primera edición fue en un garaje muy chico de un centro cultural. Cinco o seis stands con gente local”, recuerda. “Se pensó de manera apurada y nos demostró que el error fue no poner más en la pata de la difusión. Si querés hacer un evento para mostrar tu trabajo, la gente tiene que enterarse”, sentencia Kundo.

Para el segundo evento, ya tuvieron gente que durante todo un año se encargó de buscar un lugar acorde, respetando siempre la gratuidad tanto para el público como para los y las artistas. Enfocarse en la difusión con medios marplatenses tuvo como producto una segunda edición con treinta stands, con gente de la ciudad y personas de otros lugares. En cinco años, el EPAH trepó a sesenta stands, con treinta ocupados por artistas jóvenes del sudeste de la Provincia de Buenos Aires.

Para Kundo Krunch, “es importante que el EPAH sea un puente entre experiencias entre autores y autoras, tratando a todos y todas en igualdad de condiciones. Todos se inscriben por el mismo medio y al ser seleccionados cuentan con las mismas posibilidades. Alguien con un sólo fanzine se sienta al lado de un autor que trabaja hace treinta años, con libros en el exterior, o de editoriales con cientos de títulos publicados”. El espíritu autogestivo toma la horizontalidad como bandera.

Para competir en agenda con otras miles de propuestas, el EPAH tuvo que trabajar sobre ciertas áreas que refuercen su visibilidad. “Lo que más me limó fue la cuestión de la comunicación. Lograr que locales y turistas sepan que esto existe y que cada vez más gente quiera participar”, explica Kundo. Y EPAH lo logró porque “te das cuenta que hay gente que va todos los años y eso te pone contento. Pero cuando ves gente nueva, incluso gente que no es del mundillo o que no lee historietas, ahí ves el fruto. Ahí es donde tenés potenciales lectores y también potenciales artistas, sin límite de edad”.

Además, apunta los esfuerzos a la oferta de actividades. El menú incluye charlas a cargo de artistas destacadas de la nueva generación como Maelitha con «Influencia Japonesa» o Mir Uberti con «Historieta y música». Recupera la tradición de una de las revistas más importantes para la historieta argentina con «25 años de Comiqueando» a cargo de Andrés Accorsi y apuesta por la historieta para niñes con «La historieta para chicxs no es infantil» a cargo de Lubrio. Con «La contracultura en la historieta» a cargo de Ian Debiase, autor de Subcomandante Marcos, y «Editando hoja por hoja» a cargo de Os Pietro el festival pisa fuerte en la agenda de eventos del verano.

Por encima del EPAH y su historia, para los organizadores “se trata de potenciar estos eventos y estas experiencias. Mientras más eventos, más lectores, más artistas y más circuitos de comercialización”. La apuesta es multiplicar y apuntar a que cada localidad pueda contar con su propio evento de historietas donde se puedan construir estos lazos”, cierra el autor.