La antropóloga analizó el crimen de Fernando Báez Sosa

Rita Segato: “Los muchachos tuvieron que probarse a sí mismos mediante una víctima sacrificial que son hombres”

Para la antropóloga feminista, el crimen de Fernado Baéz Sosa se explica como parte de la violencia constitutiva del mandato de la masculinidad. “Hoy por hoy, a los hombres no les queda más que la violencia para probarse a sí mismos y a sus pares que son hombres”, relfexionó.

La antropóloga feminista Rita Segato aportó su mirada sobre el asesinato Fernado Baéz Sosa en Villa Gesell a manos de una patota de rugbiers y aseguró que “la violencia está instalada en los varones desde el momento de su socialización”. La intelectual reflexionó que el crimen se podría inscribir en lo que llama “cofradía o corporación de la masculinidad”, que definió como una “estructura basada en un pacto obligatorio” que se transforma “en un mandato de masculinidad que es esencialmente violento”.

“Los muchachos tuvieron que probarse a sí mismos mediante una víctima sacrificial que son hombres”, manifestó Segato esta mañana en diálogo con Reynaldo Sietecase en Radio con Vos. “Hoy por hoy, a los hombres no les queda más que la violencia para probarse a sí mismos y a sus pares que son hombres”, siguió.

Segato primero advirtió que “no hay una sola causa para un efecto”, en relación a la muerte del joven, aunque apuntó que “la primera víctima del mandato de mascunilidad son los hombres: primero se victimizan entre sí y como consecuencia viene a posteriori la victimización de las mujeres”.

“La violencia contra la mujer se origina en los problemas del mundo y de la masculinidad, pero la primera víctima del mandato de masculinidad, al que están subordinados los hombres son los propios hombres”, explicó la antropóloga.

“Los hombres mueren violentamente más que las mujeres”, producto de la violencia, aseguró. “Hay una injusticia ahí, porque nosotras no matamos, morimos de manera injusta”, continuó. “Pero cronológicamente, la violencia machista se invierte primero sobre los varones”.

Rita llamó además a “derribar el mandato de masculinidad”. “Sería liberador para los hombres también”, concluyó.