El caso de Luz Aimé

Apartan a dos jueces de una causa por no tener perspectiva de género

En un fallo histórico que sienta precedente, dos jueces fueron apartados de una causa por falta de perspectiva de género. La imputada es Luz Aimé Díaz, una joven trans imputada por un delito que no cometió. La defensa temía que el jurado no fuera "imparcial". 

Ayer los jueces Luis Rizzi y Javier Anzoátegui, del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 8, fueron apartados de una causa por no haber respetado la Ley de Identidad de Género ni la perspectiva de género. Se trata del caso de Luz Aimé Díaz, una joven trans imputada por un delito que no cometió. En los fallos emitidos por el tribunal no se respetó la Ley de Identidad de Género tratando a la acusada como ‘el travestido’, ni se tuvo en cuenta la perspectiva de género contemplada bajo la Ley Micaela.

A partir de estos antecedentes, la abogada del caso, Luciana Sánchez, pidió la recusación de los jueces por temor a que no tuvieran en cuenta la situación de vulnerabilidad de la acusada y la sentencia no fuera «imparcial».

Fotos: M.A.F.I.A

Desde la Campaña de Absolución para Luz emitieron el siguiente comunicado:

La Cámara Nacional de Casación Criminal y Correccional admite la falta de perspectiva de género y la violación a la ley de identidad de género como causales de recusación de Magistradxs.

Con estos argumentos, el fallo aparta a los jueces Rizzi y Anzoátegui del caso de Luz Aimé Díaz, por lo que deben sortearse dos nuevxs juecxs para conformar el Tribunal de Juicio.

Se abren así posibilidades judiciales y legislativas para apartar de otros casos, a Magistradxs que desconozcan los derechos humanos de las mujeres, travestis, trans y diversidad de géneros.

La resolución constituye un gran avance en cuanto reconoce la falta de reconocimiento de la identidad de género de Luz Aimé. Al respecto se expresa en la sentencia: “No somos los jueces quienes asignamos o definimos el género de las personas, porque la ley no habla de identidad de género heteropercibida o heteroimpuesta, ni mucho menos delega en el Poder Judicial esa tarea… Luz Aimeé Díaz es mujer porque así se autopercibe, de modo que referirse a ella como “el acusado”, o “un imputado con tendencias homosexuales” implica desconocer el texto expreso de la Ley 26.743, a la vez que evidencia la existencia de prejuicios basados en estereotipos de género de parte de los dos jueces recusados”. Con este argumento, el voto del Juez Dr. Morín reivindicó los derechos humanos de Luz Aimé.

Siguiendo los planteos de la Defensa, se indica que “corresponde también aclarar que… no es correcto identificar a la perspectiva de género… con la mal llamada “ideología de género” que constituye, en rigor, un uso despectivo y tergiversado de aquel enfoque”.

El fallo además insiste que debe reconocerse el contexto estructural de violencia transfóbica. Citando el fallo ALITT, de la CSJN, refiere que las personas travestis y trans “…han sido victimizadas de modo gravísimo, a través de malos tratos, apremios, violaciones y agresiones, e inclusive con homicidios” por lo que “se impone en el caso la necesidad de contar con un abordaje que visibilice esas condiciones de vulnerabilidad a las que podría verse expuesta la imputada, así como el corpus juris que reconoce sus derechos como mujer y establece las obligaciones de protección necesarias».

Al respecto, Lara Bertolini, activista integrante de la Campaña de Absolución para Luz Aimé, expresó: “La ley de identidad de género y estos fallos son la fuente donde abrevar para llenar las lagunas legales que se alegan para violar los derechos humanos de las travestis, personas trans e identidades de género múltiples, intentando conservar el binarismo de género aún frente al debido proceso. Esperamos que Luz Aimé pueda ver la luz de un juicio justo a partir de esta importante decisión”.

Por último, la abogada defensora Luli Sánchez manifestó respecto al fallo que “Luz Aimé le pone la cuerpa a esta batalla por ella y por todes. Ojalá tenga impacto en otras jurisdicciones, particularmente en CABA y La Plata, donde la transfobia judicial es apabullante y naturalizada en Tribunales”.

Fallo completo: https://www.cij.gov.ar/d/sentencia-SGU-257098149.pdf

Fotos: M.A.F.I.A

El caso

Luz Aimé es una joven trans de 23 años, alumna del bachillerato trans Mocha Celis y residente en el Hotel Gondolin. En 2017 había llegado a la Ciudad de Buenos Aires desde Salta en la búsqueda de más oportunidades. Luz ejercía el trabajo sexual y había perdido gran parte de su visión luego de una golpiza que recibió en la adolescencia. El 23 de julio de 2018 fue contratada por dos hombres para un servicio en el departamento particular de los clientes, sobre la misma calle donde solía trabajar. Luz aceptó, terminó rápidamente y se retiró del departamento. Sin embargo, lo que no sabía es que los hombres habían golpeado y encerrado en el baño al dueño de la casa. Éste sobrevivió a la golpiza y días después -cuando su hermana lo encontró- realizó la denuncia. Como Luz aparecía en las cámaras de seguridad del edificio y había seguido trabajando en la zona, se convirtió en la principal sospechosa. El 19 de agosto de ese año, la joven fue interceptada por la policía mientras trabajaba. A partir de allí quedó detenida imputada por homicidio triplemente agravado en concurso por robo agravado.

Luz pasó ocho meses detenida en el penal de Ezeiza. Aunque desde el comienzo debería haber contado con el beneficio de la prisión domiciliaria por su discapacidad, ésta le fue concedida recién en abril del 2019. Además, estar bajo arresto dificultaba sus controles médicos y su acceso a la salud.

Actualmente, Luz espera el juicio en el Hotel Gondolin. El proceso judicial estaba planeado para febrero, pero fue postergado para el próximo 3 de abril. Ahora se deberá esperar el sorteo del nuevo jurado. Diferentes colectivas feministas, como la Campaña de Absolución para Luz, visibilizaron el caso y exigen su pronta absolución. Además organizarán festivales y eventos previos al juicio.

Fotos: M.A.F.I.A