Memoria, Verdad y Justicia

Pedagogía de la memoria

La educación y la memoria son dos elementos indisociables. Luego de un 24 de marzo atípico, Angélica Graciano, Secretaria de Educación de UTE-CTERA, y Matías Zalduendo, Secretario de Derechos Humanos, reflexionan sobre la escuela pública, la pedagogía de la memoria y el rol de les docentes.

El 24 de marzo es una fecha que se inscribe en la memoria colectiva de nuestro pueblo. Es el día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia donde recordamos a las y los 30.000 detenidos-desaparecidos por el terrorismo de Estado y repudiamos los delitos de lesa humanidad cometidos por los genocidas.

Nos encontramos en un momento difícil que está viviendo nuestro país producto de la pandemia que está azotando al mundo. Por esta dramática situación, este 24 de marzo los organismos de Derechos Humanos han decidido suspender la marcha número 44 que se hace históricamente a la Plaza de Mayo.

El 24 de marzo de 1976 los militares asesinaban al maestro tucumano y Secretario General de CTERA, Isauro Arancibia. La suspensión de los derechos políticos de la población estuvo acompañada por la suspensión del derecho a la educación.

Como maestras y maestros argentinos nos parece imprescindible seguir construyendo la pedagogía de la memoria en nuestras escuelas, en cada aula. La pedagogía de la memoria es una práctica educativa, una manera de ver nuestra historia, nuestro futuro. Es la narración de un pasado envuelto en el horror, pero que pretende un presente que no olvida, que problematiza, que condena y se proyecta en una sociedad con más derechos y con justicia. Para construir los cimientos de la sociedad del mañana, necesitamos una memoria activa, entendiendo que educar en derechos humanos es una tarea fundamental que tenemos como maestros y maestras del pueblo.

En la identidad de la Escuela Pública está la lucha de las madres, las abuelas, hijxs y familiares buscando memoria, verdad y justicia. El compromiso de la Escuela Pública está también en la búsqueda de los 400 nietxs que aún no conocen su verdadera identidad.

Con el orgullo del guardapolvo blanco, nos sumamos a la campaña de los organismos de Derechos Humanos del Pañuelazo Blanco, realizando acciones de difusión con videos y fotos en redes, donde se vean los pañuelos colgados en nuestras ventanas, balcones y puertas.

Aunque nos encontramos con las clases presenciales suspendidas, durante estos días a partir de distintas dinámicas y las aulas virtuales, lxs docentes han realizado distintas propuestas pedagógicas sobre lo sucedido en la última dictadura cívico-militar, para así seguir ejercitando la memoria junto a nuestros alumnos y alumnas.

En nuestra trinchera de cada día que es el aula, es hermoso ver cómo la llama de la Memoria se enciende y se multiplica, sin importar el paso del tiempo.

Pañuelos por celular