El dengue avanza en silencio

«Con el dengue no se tomaron medidas para aplanar la curva»

En dos semanas se duplicaron los casos de dengue en CABA y ya van 1833 en lo que va del año. Apenas tres barrios concentran el 53% de los contagios confirmados. "Aumentó el número de casos, se propagó y dejó de estar circunscripto solamente a algunos barrios precarios", explica la doctora Alcira Ferreres.

Avanza la cuarentena y, entre los resquicios que deja la pandemia del coronavirus en las agendas mediáticas, surge un murmullo más silencioso y autóctono pero en crecimiento constante: en las últimas dos semanas se duplicaron la cantidad de casos de dengue en la Ciudad de Buenos Aires y ya llegan a 1833 los casos confirmados.

El Gobierno de la Ciudad presentó ayer su boletín epidemiológico semanal, que dio cuenta de la preocupante situación en torno a la enfermedad. Si bien el pico de contagios se registró la semana pasada con 539 confirmaciones, los infectados son cada vez más.

«Con los casos de dengue no se tomaron las medidas en tiempo y forma para detener, aplanar y abortar la curva de contagios. Sino comparen cómo se maneja la epidemia del coronavirus, con protocolos de bloqueo a nivel internacional», señala a El Grito del Sur Alcira Ferreres, médica y ex jefa de Promoción de la Salud y Epidemiología del Hospital Penna. «La curva sigue ascendiendo por más que la velocidad de contagio disminuyó. Aparte de aumentar el número de casos, se propagó y dejó de estar circunscripto solamente a algunos barrios precarios».

Para quien le quede alguna duda de la relación que existe entre clase social, ubicación geográfica y posibilidad de contagio del dengue, basta con ver las estadísticas disgregadas por comuna: sólo en las Comunas 4, 7 y 8 se concentran casi 1100 de los 1833 casos confirmados. En la Comuna 2, la más rica de la ciudad, apenas se registran 5. De hecho, solamente tres barrios porteños concentran el 53% de los casos confirmados de dengue en el distrito: Flores (21%), Villa Lugano (16%) y Barracas (16%).

«Muchos barrios tienen mala provisión de agua de red, por lo que los vecinos se ven obligados a realizar instalaciones precarias: tienen mala presión durante el día, recolectan agua por la noche en baldes y este sistema favorece la replicación del mosquito», explica Ferreres. «Hay otros factores que inciden, no es sólo dar vuelta el recipiente o sacar el potus», aclara.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Coronavirus en las villas

«El desorden ambiental, los pasadizos chicos que no permiten entrar un camión recolector, una  ambulancia o retirar con facilidad residuos favorecen que el mosquito se propague y reproduzca», resalta la especialista. La divisoria entre una un norte rico, sano y pudiente, y un sur olvidado y vulnerable no es sólo una hipótesis sino que tiene su correlato en números concretos. Los casos de dengue son solamente una evidencia más de una metrópolis donde existe una diferencia de 4 a 6 años en la expectativa de vida, según el barrio donde se habite.

En la primer semana del año, la Ciudad de Buenos Aires registraba apenas 25 casos de dengue. Tres meses después, la cifra se multiplicó por 70. «Todos los ministerios tienen un epidemiólogo, el experto que se ocupa de la salud colectiva, y la tarea de un epidemiólogo es anticipar. Lamentablemente, el Gobierno de la Ciudad no ha cumplido con las medidas en materia de dengue», concluye Ferreres, quien destaca que también le llamó la atención la falta de respuesta de organizaciones políticas y sociales. «Tenemos que pensar con las organizaciones sociales cuáles son los determinantes de la salud, la enfermedad y la muerte en los barrios».