María del Carmen Verdú

«Muchos anuncios a futuro, pero ninguna medida concreta»

En un 24 de marzo atípico, la titular de Correpi asegura que aún no se ha revertido la herencia del macrismo en materia de Derechos Humanos y se muestra preocupada por el “despliegue fenomenal de las fuerzas de seguridad en las barriadas populares” en estos días de combate al coronavirus.

“Es un 24 de marzo atípico, la primera vez desde 1984 que no podemos ni debemos estar en las calles ni en las plazas contra la represión y la impunidad de ayer y de hoy porque se presenta la necesidad de enfrentar esta emergencia sanitaria, donde el aislamiento obligatorio es parte de lo que corresponde hacer para controlar el avance de la enfermedad”. Así comienza la charla con El Grito del Sur María del Carmen Verdú, titular de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI). Si bien sus sensaciones no son las mejores, se muestra convencida de la necesidad de cumplir con la cuarentena obligatoria para salir lo más rápido posible del encierro y retomar las actividades cotidianas.

Esta mañana Correpi difundió un comunicado en el que planteó su preocupación por una gran cantidad de abusos policiales cometidos a lo largo de la última semana de combate al coronavirus. “En las calles, como lo venimos informando a diario con los reportes de detenciones, son varios millares las personas interceptadas, detenidas e imputadas por los delitos de desobediencia y facilitación de la epidemia. Sin perjuicio de una minoría irresponsable o francamente criminal, como quienes volvieron de viajes de placer al exterior e intentaron burlar el aislamiento preventivo falseando datos, la enorme mayoría de esas personas -que aunque no permanezcan detenidas deberán enfrentar causas penales o contravencionales apenas termine el confinamiento- son trabajadorxs que se vieron forzadxs a salir para garantizar el sustento diario de sus familias, o situaciones equiparables”, aseguraron desde el colectivo de Derechos Humanos.

Verdú explica que “más allá de la necesidad de cumplir con este aislamiento, es fundamental que en este 24 de marzo podamos levantar las mismas reivindicaciones históricas por las que hemos venido luchando, pero también los reclamos concretos del aquí y del ahora. Éstos incluyen el escenario que estamos teniendo en las barriadas populares con el despliegue fenomenal de las fuerzas de seguridad y en algunos casos también de las fuerzas armadas, las mismas que son encargadas de perseguir y represaliar la protesta y el conflicto social, de los fusilamientos de gatillo fácil y las torturas. Por eso la solidaridad activa del pueblo trabajador debe sostener sus instancias organizativas, más allá de que no podamos tener contacto directo interpersonal”.

El Encuentro Memoria Verdad y Justicia, del cual Correpi forma parte, lanzó esta mañana un video a través de sus redes sociales con el documento que debiera haberse leído en Plaza de Mayo en circunstancias normales. Como espacio de militancia antirrepresiva, Correpi ha decidido publicar todas las noches un reporte de las denuncias de detenciones, arrestos y aprehensiones por intervención de las fuerzas de seguridad en el marco del Decreto 297/2020. La consigna que están planteando en esta coyuntura es “a la pandemia, a la emergencia, a la epidemia, al virus y a la represión lo tenemos que enfrentar con lucha solidaria y organizada”.

Consultada sobre las políticas de Memoria, Verdad y Justicia del nuevo gobierno, María del Carmen Verdú asegura que “hubo muchos anuncios a futuro, pero ninguna medida concreta. No se ha revertido por ejemplo un tema crucial que nos dejó el macrismo en ese ámbito: la triplicación de las detenciones domiciliarias de represores y genocidas, dado que no ha habido ningún tipo de modificación de esas situaciones hasta el momento. Continúan las causas judiciales por lesa humanidad desguazadas forzando a los testigos a estar revictimizándose recorriendo el país para reiterar sus testimonios. Casi el 70% de los genocidas detenidos está con el beneficio de prisión domiciliaria, mientras que 1590 están en completa y total libertad”.

“Siguen a buen resguardo los archivos cuya apertura seguimos exigiendo, hay centenares de hijos y nietos aún esperando recuperar su identidad robada”, concluyó.