Javier Andrade

«La Emergencia en la Ciudad no se sancionó para ayudar a los que menos tienen»

El vicepresidente del bloque del Frente de Todos en la Legislatura porteña dialogó con El Grito del Sur sobre el polémico proyecto que le otorga superpoderes al Ejecutivo porteño en plena pandemia. "La discrecionalidad que les permite este proyecto levanta sospechas", sostuvo, y afirmó que está muy lejos de llevar ayuda del Estado a los barrios populares.

La Legislatura porteña sancionó ayer, con la única oposición del Frente de Todos y el FIT, el polémico proyecto de Emergencia Económica que le sirve en bandeja a Horacio Rodríguez Larreta un 5 por ciento del presupuesto de la Ciudad para afrontar la pandemia. Si bien el texto aprobado ya no incluía el pago en cómodas cuotas de salarios estatales -medida duramente criticada en la previa por los gremios-, su sanción se traduce en una suma de poder público en el Jefe de Gobierno que casi no tiene precedentes. «Ni en plena crisis del 2001 se votó algo semejante», denuncia el vicepresidente del bloque de Todos, Javier Andrade, en diálogo con El Grito del Sur. «Nosotros queríamos la emergencia pero para que el Estado se acerque con ayuda a los que menos tienen, lo que no está garantizado ni mucho menos», advirtió y puso el foco en las urgencias en los barrios populares, «de las que se está haciendo cargo el Gobierno nacional».

El Ejecutivo hizo algunas concesiones al proyecto original, pero el Frente de Todos igualmente no acompañó la emergencia económica de Larreta. ¿Por qué?

El proyecto original, que quisieron votar sobre tablas la semana pasada, era una vergüenza peor que lo que se votó hoy. Por las denuncias de los gremios y de la oposición, el oficialismo dio marcha atrás y sacó del proyecto el pago escalonado de los sueldos estatales. Pero esta Ley de Emergencia le permite a Rodríguez Larreta disponer con total discrecionalidad y sin ningún tipo de control del 5 por ciento del presupuesto total, un número por encima de otras emergencias, como la del 2001, cuando se permitió disponer del 3 por ciento. Y lo peor es que no hay ninguna forma de control: quienes van a conformar la comisión de seguimiento del presupuesto forman parte de Juntos por el Cambio a nivel nacional y son aliados del Pro en la Ciudad, como el radicalismo y la Coalición Cívica, dos bloques además minoritarios en relación a nuestro bloque, que es la segunda fuerza.

De todas formas, ¿no es justificable la necesidad del Ejecutivo de buscar nuevos recursos en este contexto?

Precisamente es lo que nuestro bloque viene planteando: necesitamos una emergencia en la Ciudad, así como se da en todo el país, pero con el objetivo central de ayudar a quienes más lo necesitan, y eso no está sucediendo. Las provincias de Buenos Aires, Santa Fe o Tucumán, por nombrar algunos ejemplos, han tomado medidas profundas para sostener a las Pymes y ayudar al bolsillo de la gente, con créditos, prórrogas en ingresos brutos y demás, pero la Ciudad lo único que hizo fue conceder una postergación en el ABL. Por el contrario, recortaron esta semana 800 millones de programas de asistencia a grupos vulnerables. Desde el Frente de Todos tuvimos muchas iniciativas en ese sentido, para los barrios populares, para los adultos mayores, pero no hay sensibilidad desde el otro lado, no hay intención de escuchar. El Gobierno de la Ciudad no parece acostumbrado a esto de garantizar y expandir derechos, está claro.

Larreta logró la aprobación de su Emergencia Económica

En una de las especificaciones del proyecto se deja en claro que parte de esos recursos van a ir al sistema de salud, pero también a la “difusión” de las normas sanitarias. ¿Estamos otra vez frente a un aumento de la publicidad oficial?

Los antecedentes del Pro, después de 13 años de Gobierno, no ayudan a pensar lo contrario. Tampoco ayuda lo que quisieron hacer en un principio con el proyecto de Emergencia, que por ejemplo eximía al Ejecutivo de publicar las contrataciones cada 5 días en el Boletín Oficial, cuando veníamos del escándalo por la compra de barbijos vencidos por 3 mil pesos a una empresa ligada al jefe de Gabinete. La discrecionalidad que les permite este proyecto levanta sospechas. Y en cuanto a la salud, hay un dato que me parece clave: durante los 13 años de gobiernos del Pro se perdieron 500 camas de capacidad en hospitales públicos. Con la emergencia de la pandemia, recuperamos apenas 248, según números oficiales. Todavía la Ciudad está en deuda.

Las villas y barrios populares son hoy un tema de preocupación. Pasamos de 3 casos a más de 200 sólo en la 31, en apenas diez días. ¿Cree que pudo haberse evitado el problema si, por caso, se hubieran tomado mayores recaudos a la hora del aislamiento de contactos estrechos?

No es momento de chicanas, porque las muertes nos ponen muy mal a todos. Pero creo que se podría haber trabajado de otra manera. Hace casi un mes que le hemos presentado al oficialismo un proyecto para generar un comité de emergencia en barrios populares, para acercar al Estado. Lo mismo con el tema de la falta de agua. Yo me pregunto, ¿cómo puede ser posible que con los millones que desembolsó el Banco Mundial en la 31 los vecinos no tengan agua? Es algo que me resulta insólito.

¿Algo de esa preocupación se charló en la reunión virtual con Ginés?

Si, lo escuchamos preocupado y a la vez concentrado en el operativo de detección y apoyo que empezó ayer. Tanto el operativo Detectar como el principio de solución a la falta de obras en el agua partieron del Gobierno nacional.

Rodríguez Larreta apoyó firmemente la propuesta del Gobierno de la quita de la deuda con acreedores privados, un gesto imposible de pensar en otro contexto. ¿Queda algún margen para hacer oposición en la Ciudad?

Hay dos roles muy distintos. La pandemia es un problema cuyo abordaje encabeza Nación y las provincias acompañan. Nosotros somos parte de ese proceso, pero no dejamos de ser oposición. Eso quedó claro desde la primera reunión que tuvimos como bloque con Alberto ni bien asumió la presidencia, claro que en otro contexto. Pero en la Ciudad está claro que la pandemia pone en evidencia las deudas sociales del Pro en tantos años de gestión. Entendemos la situación pero está claro que nos vamos a oponer a este tipo de atropellos, como la ley que se sancionó hoy y que los legisladores del Frente de Todos votaron en contra.

Tras la reunión de hoy entre Fernández y Larreta, está claro que en principio se flexibilizarán algunas actividades, como la construcción privada. ¿Cuál es su primera impresión?

Entendemos que la situación económica es compleja, pero que se sigue priorizando la salud, en eso el Presidente fue muy claro y, a mi parecer, demuestra lo acertado de cómo se está llevando adelante la crisis, más si se compara nuestro país con la situación de Brasil, Chile, ni hablar de EEUU.