Lanzan una iniciativa para ayudar en las villas y barrios populares

Universitaries y científiques solidaries

Gremios estudiantiles y docentes, junto a investigadores y graduades, lanzaron la campaña "Universitaries y científiques solidaries" para juntar donaciones que asistan a los vecinos y las vecinas de los barrios más vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires.

A dos meses del inicio de la cuarentena en todo el país, un conjunto de organizaciones estudiantiles, gremios docentes, no docentes, investigadores, investigadoras, graduados y graduadas de la UBA se organizaron para lanzar la campaña «Universitaries y científiques solidaries». «La campaña consiste en poner a la universidad a mirar para afuera y articular con los sectores más afectados durante la pandemia. Creemos que el rol social de la Universidad no puede ser solamente el de «extender» un conocimiento al que nadie más accede, sino que lxs universitarixs tenemos que poner también nuestro cuerpo a laburar con quienes más lo necesitan en este momento», explicó a El Grito del Sur Eva Dimópulos, referenta de La Mella.

La iniciativa es llevada a cabo por FEDUBA, la comisión interna de APUBA de las facultades de Exactas y de Filosofía y Letras, Juventud No Docente, los Centros de Estudiantes de Exactas, Agronomía, y Filosofía y Letras, las agrupaciones La Cámpora, La Mella, Protagonistas, Presentes, AUGE, La Dignidad, La Cullen, Peronismo Militante, Ideas de pie, Becarixs Empoderadxs, Corriente Liberación, la Emergente, La Rolando García y Puebla. Su objetivo es reunir la mayor cantidad de donaciones posibles para brindar una ayuda allí donde más hace falta, en las villas y barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires, castigados por las condiciones de hacinamiento y la precariedad expuesta aún más durante la cuarentena.

«La primera acción solidaria consistió en entregar bolsones de comida a familias cercanas al espacio que hoy tiene la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, el CIDAC, que se encuentra en Barracas; y el sábado pasado nos acercamos a comedores de las comunas 4 y 8 para entregar las donaciones que adquirimos en las primeras semanas desde que lanzamos la campaña», cuenta Victoria Vergara, referenta estudiantil de La Cámpora. «Por otra parte, venimos conversando distintas líneas de acción para seguir fortaleciendo la solidaridad y organización en este contexto sin precedentes», agrega.

«El próximo sábado volveremos a realizar acciones en el CIDAC. En ese caso, se dispuso cubrir las necesidades de las 30 familias con las que ya venimos trabajando, a las que se agregarán otras 25», adelanta Pablo Perazzi, delegado general de FEDUBA en la Facultad de Filosofía y Letras. Y aclara: «La idea es dar continuidad a la campaña no sólo mientras dure la pandemia sino también cuando se levanten las restricciones, donde a todas luces se sabe que los problemas se extenderán más allá de la relativa vuelta a la normalidad».

La propuesta apunta también a extender la ayuda social a los y las estudiantes de los centros universitarios de Devoto y Ezeiza, que actualmente se encuentran con las actividades suspendidas debido a las recomendaciones ordenadas por el Ministerio de Salud de la Nación y las críticas situaciones de hacinamiento que se sufren en los penales de todo el país. «Intentamos dar una mano ahí donde la UBA y el gobierno de Larreta miran para otro lado», expresa Dimópulos.

Estudiantes y docentes se suman a la preocupación generalizada por la delicada situación en la que se encuentran los vecinos y las vecinas de las villas porteñas frente a este pandemia. «La situación de la CABA y las graves omisiones de políticas activas, de contención y prevención por parte del gobierno de Larreta están profundizando las situaciones de vulnerabilidad y esto nos convoca a les estudiantes, docentes, no docentes y organizaciones de científiques a pensar qué podemos hacer para intervenir en esta realidad considerando las complejidades que se atraviesan», dice la militante de La Cámpora.

«En un contexto en el cual la pandemia azota a todo el país y especialmente a lxs más pobres, creemos que la comunidad universitaria no puede estar discutiendo solamente cómo se cursa. La universidad es pública y es un derecho de todxs, porque -entre otras cosas- el Estado invierte en su propio desarrollo, presente y futuro. Entonces, tener un test mucho más rápido de producción nacional es por la inversión que el Estado hace en nuestra educación. Devolver esa inversión también es decir: hay un montón de gente que no puede salir a ganarse el pan todos los días, que vive en condiciones de hacinamiento y durante semanas no tuvo agua. ¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados? ¿Vamos sólo a denunciar la situación? No, porque somos solidarixs y estamos comprometidxs», plantea la representante de La Mella.

Perazzi se muestra optimista y realiza un balance muy positivo de la campaña. «Nos sorprendió favorablemente la rápida acogida que tuvo. El efecto movilizador y las repercusiones que ha tenido en los claustros universitarios han superado las expectativas», dice.

Consultado sobre el rol que debe cumplir la universidad en este contexto, el delegado de FEDUBA comienza por aclarar que la misma no es homogénea: «Hay universidades, en particular las nuevas del conurbano, en cuyo ADN la perspectiva territorial era prevaleciente. Hay otras, como la UBA, que si bien tiene una tradición extensionista de casi 7 décadas, la perspectiva territorial es un poco más difusa. En tal sentido, la campaña no sólo ha venido a oxigenar los vínculos entre la universidad y la sociedad, sino también a dinamizar tales vínculos con el auxilio de las organizaciones libres del pueblo: los sindicatos, los estudiantes y las redes sociales y territoriales».

«La pandemia deja como enseñanza que hay que fortalecer al Estado, pero sobre todo en áreas como la salud y la educación. Garantizar el acceso a una educación de calidad es imprescindible porque los desafíos que se vienen son cada vez más complejos», concluyó Vergara.