Julia Constantino

Los monstruos no existen

Camila Borda, de once años, fue violada y asesinada en la localidad bonaerense de Junín. Las hipótesis judiciales apuntan a que la niña había ido en bicicleta a comprar el pan cuando un hombre de 40 años la interceptó. El acusado trabajaba de sereno y hasta el momento del crimen no presentaba rasgos de anomalías psicológicas ni comportamiento extraño. Los medios se sorprenden del caso y califican al asesino de "monstruoso". Sin embargo este crimen no es más que otro síntoma del sistema patriarcal que educa a los hombres para sentirse dueños de los cuerpos feminizados. Porque en Argentina los monstruos no existen. ...