El Monteagudo y el Frida denuncian crisis por falta de fondos

Debido a la insuficiencia de fondos que les gira el Gobierno de la Ciudad, estos Centros de Integración que alojan a gente en situación de calle agudizan su crisis y peligra su subsistencia. El Grito del Sur dialogó con Horacio Ávila, referente de la organización Proyecto 7. 




En un contexto de fuerte aumento de la pobreza que impacta en todos los rincones del país, durante el año 2016 ha vuelto a crecer el número de gente en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires. Consciente de esta difícil situación, la organización Proyecto 7 fundó hace casi seis años el Centro de Integración Monteagudo, que aloja y atiende en forma integral a varones que sufren esta problemática. Asimismo, hace 1 año y medio que funciona el Centro de Integración Frida, que trabaja con mujeres también a partir de una lógica diferente de integración. En total son unas 400 personas que frecuentan a diario dichos lugares.

A pesar de estos números que revelan el importante rol de estas instituciones frente a un Estado que brilla por su ausencia en la resolución de esta problemática, hoy tanto el Monteagudo como el Frida se encuentran en una crisis aguda por la insuficiencia en la cantidad de fondos que les otorga el gobierno de la Ciudad. Este cuadro de situación fue denunciado por el referente de Proyecto 7, Horacio Ávila.

«Nosotros recibimos determinado dinero del Gobierno de la Ciudad, a partir de convenios firmados. Son fondos que nos corresponden, a veces vale la pena hacer esa aclaración. El problema es que el año pasado hemos pasado una inflación del 47 o 48 por ciento anual y eso a nosotros nos perjudica enormemente, debido a que los costos crecieron y hoy podemos pagar o sustentar un 50% menos de lo que estábamos haciendo anteriormente», afirmó Ávila en diálogo con El Grito del Sur.

Horacio, que se desempeña además como psicólogo social, aseguró que «ha aumentado mucho la cantidad de personas y familias en situación de calle». En ese marco denunció «el atraso en los pagos de 1 mes y medio o 2 meses, con lo cual se hace sumamente difícil. Eso indica que los compañeros y compañeras que trabajan aquí tampoco puedan cobrar en tiempo y forma sus honorarios. Queremos que se cumplan con los compromisos, que son parte de la misma realidad que ellos manifiestan: a Macri lo vemos diciendo que estamos en medio de una crisis y que hay que aguantar. El problema es que ellos están provocando más desigualdad, más gente en situación de calle y más pobreza extrema».

Por último, en relación a un posible cierre de los Centros de Integración producto de la asfixia económica, Ávila señaló que «no es algo que dependa de mí. Nosotros nos manejamos en estos lugares en forma colectiva. Si llegáramos a esa instancia, se tomarán las decisiones en asamblea. Esta es una lucha que se ha conseguido a lo largo de los años por el esfuerzo de todos y nosotros acompañaremos lo que los compañeros y compañeras dispongan».