Gildo Onorato: «Hoy no existe un dirigente que exprese los intereses de los trabajadores»

Gildo Onorato nació en Tandil en el seno de una de familia militante. Sus hermanos militaron en Partido Radical, su madre llegó a ser Secretaria del Partido Socialista de Tandil pero fue de su familia paterna de quien heredó su militancia peronista. En 1998 Onorato se fue a estudiar a La Plata donde comenzó a vincularse a las organizaciones político-estudiantiles vinculadas a la Coordinadora de Trabajadores Aníbal Verón. Ahora es dirigente del Movimiento Evita y uno de los referentes de la CTEP que anunció que el día 15 sale a realizar más de 200 cortes de ruta por todo el país en rechazo al modelo económico del Macrismo.

 

por Yair Cybel

 

Gildo Onorato nació en Tandil en el seno de una de familia militante. Sus hermanos militaron en Partido Radical, su madre llegó a ser Secretaria del Partido Socialista de Tandil pero fue de su familia paterna de quien heredó su militancia peronista. En 1998 Onorato se fue a estudiar a La Plata donde comenzó a vincularse a las organizaciones político-estudiantiles vinculadas a la Coordinadora de Trabajadores Aníbal Verón. Ahora es dirigente del Movimiento Evita y uno de los referentes de la CTEP que anunció que el día 15 sale a realizar más de 200 cortes de ruta por todo el país en rechazo al modelo económico del Macrismo.

¿Qué modelo proponen cómo alternativa desde la CTEP?

Otro modelo económico y social, en tres ejes. Tierra, que implica una reforma agraria integral y la vuelta al campo de las personas desplazadas por el agronegocio, así como el millón de chacras para la producción. Techo, que consiste en la instalación de cinco millones de lotes con servicios, porque el hacinamiento actual hace que los compañeros tengan que vivir entre la mierda, como pasa en muchas villas de la Capital. Y en el eje Trabajo nuestro proyecto consiste en construir una propuesta económica que de respuesta al 40% de los trabajadores argentinos que se encuentran vinculados a las changas y a la informalidad.

Este capitalismo no puede generar más empleo sino que genera desplazamiento de trabajo, con empresas que relocalizan sus lugares de producción para abaratar costos. Hay más desarrollo informático y tecnológico pero menos trabajo genuino. Los sectores del capital en el último Mini Davos, dijeron que pueden automatizar el 40% del trabajo. Frente a eso proponemos una triple salida: obra pública e infraestructura social; reforma agraria; y lo que en Alemania es el sindicato más grande que son los cuidadores y acompañantes domiciliarios.

En noviembre pasado consiguieron la Ley de Emergencia Social, pero el macrismo ha dilatado su implementación. ¿Creen que fue una estrategia del gobierno para ganar tiempo?

Los compañeros cobraron su aumento en planes y ayuda alimentaria, aunque actualmente hay una dilatación en la reglamentación de la Ley de Emergencia Social y la aplicación del Salario Social Complementario. Igualmente no es la primera vez que se dilata una Ley: tenemos la de Agricultura Familiar que se votó en 2014 y aún no se ha reglamentado. El Estado, independientemente de quien conduzca la gestión, viene posponiendo medidas para ordenar la dinámica social de los sectores más postergados.

Tanto Esteban Castro, Secretario General de la CTEP, como Emilio Persico, dirigente del Movimiento Evita, estuvieron en el palco en la marcha de la CGT. ¿Como evaluas lo que pasó ese día?

Yo creo que tiene dos aspectos: por un lado hubo una masividad impensada, fue la marcha más grande que ha sufrido el macrismo, donde se puso en discusión un modelo económico y se observó un gran sector de los trabajadores que está pidiendo más firmeza a la dirigencia política. Por otro lado, me parece que fue un error que la conducción de la CGT haya generado tantas expectativas en la concreción del paro y que ese paro no haya tenido una fecha. Eso defraudó a muchos compañeros y, aunque somos respetuosos de sus tiempos, nuestra realidad reclama respuestas urgentes e implica más firmeza en la dirigencia sindical argentina.

Al mismo tiempo en el palco de la CGT había 30 personas, de las cuales sólo dos eran mujeres. En la conducción de muchos Movimientos Sociales se repite esta falta de compañeras en espacios de poder. ¿Considerás que eso merece alguna autocrítica?

Nosotros somos muy críticos con nuestra propia organización. El Movimiento Evita integra en la conducción de la política social a un 50% de compañeras y la CTEP ha tenido un rol preponderante en las movilizaciones con un eje vertebrados que es la lucha contra la violencia, pero creo que detrás de eso hay una pelea muy fuerte contra las desigualdades. Hay un punto de unidad que es la lucha contra la violencia y después hay distintas miradas: algunos compañeros creen que la igualdad está en la paridad en los cargos de poder, otros compañeros y compañeras le dan mas prioridad a los derechos individuales por sobre los derechos sociales. Nosotros creemos que hay que hacer eje en la desigualdad en el mundo del trabajo, porque es allí donde las compañeras perciben la violencia de género y la violencia por ser pobres. El movimiento de mujeres es un gran cuestionador del estatus quo.

¿Crees que el peronismo ha estado rezagado en este tipo de debates

Creo que el peronismo ha estado en la avanzada ya que Evita instituye los derechos políticos de las mujeres y en la Cámara de Diputados, cuando existía Evita, había una enorme participación de diputadas peronistas. Incluso la propia irrupción de Cristina ha generado algunos avances en materia de género. Sin embargo hay que aclarar que los derechos políticos no resuleven el tema de la desigualdad. En el caso de la juventud es donde más notablemente lo vemos: el kirchnerismo le dio un gran impulso a los derechos de los jóvenes y sin embargo seguimos con problemas, al punto de que cuando asumió Macri teníamos casi 1 millón de jóvenes que no trabajaban ni estudiaban. El hecho de tener a una mujer de presidenta no resolvió la desigualdad de género. Los derechos políticos no resuelven la desigualdad en Argentina.

¿Qué opinan de una eventual candidatura de Florencio Randazzo?

Es necesario que el peronismo y la dirigencia política se renueven. Ha quedado claro en la movilización de la CGT y con la imagen de Macri y CFK, que existe un profundo rechazo a la dirigencia tradicional. Hoy pareciera que la discusión es por ver quién es menos corrupto y no quién resuelve los problemas de la sociedad. Me parece que Randazzo puede ser una persona que aglutine una agenda de derechos sociales y renovación institucional. Nosotros tenemos claro que el instrumento de las PASO es una buena herramienta para resolver las distintas ideas de construcción político y social en cada uno de los partidos y que es válido que tanto Cristina como Randazzo se presenten. Hoy no existe un dirigente que exprese los intereses de los trabajadores, de las mujeres, de los movimientos sociales y lo transforme en programa. Nosotros vamos por las tres TTT, la desconcentración, el rol de los jóvenes.

¿Cristina no expresa los intereses de los trabajadores, las mujeres y los movimientos sociales?

No lo expresa plenamente ningún dirigente político argentino.

En la CTEP conviven una heterogeneidad de organizaciones a las que resulta difícil encuadrar en una misma concepción política. ¿Han pensado en elaborar propuesta político-institucional de la CTEP?

Yo creo que ese es nuestro gran objetivo, que los trabajadores tengan una propuesta política . En Argentina están muy distanciados las propuestas de reivindicaciones sociales con las propuestas políticas, estamos muy lejos del modelo de Bolivia -que no digo que tiene que ser el que se implemente en Argentina-. Sin embargo la discusión social está muy lejos del que está dando la dirigencia política. Y para instalar ese programa lo tenemos que hacer a través de la principal herramienta que tienen los movimientos sociales que es la movilización social. Cuando reventamos la Plaza de Mayo el 7 de Agosto nos encontramos con dirigentes que empezaron a acercarse para preguntarnos que es el fenómeno de la economía popular. Creo que vamos por el buen camino.