Milagro Sala con prisión domiciliaria

Una de cal y otra de arena

Tras 19 meses de lucha, a partir de hoy la dirigente continuará con la prisión preventiva -bajo custodia- mediante la prisión domiciliaria, pero en una casa en pésimas condiciones.

Cuando la suerte de Milagro Sala parece cambiar, Morales se encarga de seguir poniendo palos en la rueda. El inmueble designado para su prisión domiciliaria es una casa que, tras la detención de la dirigente, fue saqueada y hoy no tiene puertas, ni agua ni sanitarios.

El plazo de liberación de Milagro había vencido el viernes previo a las elecciones primarias. Como era de esperar, el gobierno provincial estiró ese plazo. Luego de este lapso, al no haber margen de maniobrar, tuvieron que ceder ante la presión internacional y cumplir con la cautelar de la CIDH. No sin atinar, claro,  un revés que mantuviera la línea de denigración que Sala viene sufriendo. Hoy se determinó que el lugar donde Milagro continuará su condena será una casa en absoluto estado de abandono que carece de puertas, luz, agua y ventanas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigía la liberación inmediata de la dirigente. A Morales le pareció que incluso este cumplimiento parcial de lo establecido resultaba una “gran injusticia”. Y a través de su cuenta personal de Twitter dijo: “es vergonzoso que una delincuente como Milagro Sala tenga el privilegio de prisión preventiva en su mansión construida con plata del pueblo”. El tuit iba acompañado de una foto de una casa bien cuidada. Esa casa efectivamente era así, ya que según afirman los mismos referentes de la Tupac Amaru, era un inmueble construido por la organización destinado a ser un centro de atención a las adicciones.

Sin embargo, el gobernador optó por tergiversar​ los hechos, porque hoy en día esa casa se encuentra totalmente saqueada.
Además, el organismo dependiente de la ONU había determinado la liberación o la eventual y urgente prisión domiciliaria por comprender que en el penal de Alto Comedero, la integridad física de Milagro no sólo no estaba garantizada sino que corría grave peligro. El principal problema ante esta situación es que esta nueva medida tomada sigue sin garantizar la integridad física de la dirigente y la sigue condenando a cumplir su condena en condiciones inhumanas.

En este entramado de conveniencias políticas, maltrato e intereses creados, es importante destacar que el responsable de esta medida es Gastón Mercau. Él fue designado juez a cargo de las causas de Milagro por su propia suegra, Clara De Langhe de Falcone, la presidenta del Superior Tribunal de Justicia.

Casualmente en el pasado, De Langhe había sido abogada del gobernador Morales y, más tarde, vicepresidenta del bloque radical en la Legislatura provincial. Ante esto, Elizabeth Goméz Alcorta, abogada de la referente de la Tupac Amaru, resaltó la extrañeza en la actuación de Gastón Mercau al disponer la reubicación en el inmueble ubicado en el Barrio La Ciénaga y no en su domicilio legal. También remarcó una restricción excepcional impuesta que establece límites en la cantidad de personas que pueden entrar al domicilio. “Es absolutamente excepcional, no hay una sola persona privada de su libertad en una domiciliaria que tenga este tipo de restricción”, lanzó la abogada.

En una entrevista radial con Victor Hugo Morales, Gómez Alcorta sostuvo que “es una demostración evidente de que lo que quieren hacer es seguir hostigándola, seguir humillándola, decirle te vas del Alto sufridero para irte a una casa en donde no tenés ni siquiera cómo lavarte las manos”.