El Prontuario de Cambiemos en derechos humanos

Cómo lavarle la cara al terror

A pocos días de que miles y miles vuelvan a las calles para decir "Nunca Más", El Grito del Sur propone un repaso por las declaraciones más polémicas de funcionarios del actual gobierno en torno al Terrorismo de Estado y las políticas recientes de Memoria, Verdad y Justicia. ¿Una historia sin final?

Una frase emblemática pronunciada por Mauricio Macri a tan sólo un año de convertirse en presidente de la Nación permitió vaticinar la futura política de derechos humanos del gobierno de Cambiemos. Ya pasaron más de 3 años desde que la máxima figura del PRO habló del «curro» de los derechos humanos, en referencia directa a la causa Sueños Compartidos pero ignorando la lucha incansable de los organismos durante varias décadas. Desde ese momento hasta la actualidad, la dirigencia política de Cambiemos generó un prontuario discursivo con alusiones despectivas o de negación hacia las políticas de Memoria, Verdad y Justicia impulsadas desde el Estado durante la última década.

«Mi gobierno ha sido defensor de los derechos humanos, de la libertad de prensa, acceso a la salud y la educación. Ahora los derechos humanos no son Sueños Compartidos y los ¨curros¨ que han inventado. Con nosotros, todos esos curros se acabaron», pronunció Macri en diciembre de 2014, cuando todavía era precandidato presidencial y se lo apuraba con preguntas sobre sus medidas en caso de llegar al sillón de la Casa Rosada. Sin embargo, la polémica quedó en el aire porque durante el año 2015 las principales figuras de Cambiemos evitaron tocar esa cuestión por temor a sensibilizar a sus posibles votantes en un año electoral.

El historial de desencuentros entre el actual oficialismo y los derechos humanos (DD.HH.) no culminó allí. A finales de enero del 2016 -pocas semanas después de que Mauricio Macri se calzara la banda presidencial-, el entonces ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, expresó que «en Argentina no hubo 30 mil desaparecidos» y que esa cifra «se arregló en una mesa cerrada». Durante el mismo año, al ser consultado en una entrevista con la prensa extranjera sobre el número de desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983), el propio presidente de la Nación afirmó que «es un debate en el que no voy a entrar. No tengo idea si fueron 9 o 30 mil. Si son los que están anotados en un muro o son muchos más. Es una discusión que no tiene sentido».

2017. La iniciativa oficial de hacer «movible» el feriado del 24 de marzo generó el repudio de todos los organismos de DD.HH. y de dirigentes políticos opositores. La diputada oficialista Elisa Carrió, en cambio, señaló que «lo de los feriados me parece bárbaro, la gente tiene que trabajar más porque en este país no trabaja nadie». No fue la única declaración tajante que se escuchó en vísperas de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. «Hay símbolos, lugares comunes consagrados que uno tiene que respetar. 30 mil fue una construcción, de una búsqueda de verdad y justicia. Pero del otro lado, tenemos que saber cuáles son los datos reales. El número no está determinado, pero el ‘Nunca Más’ indiscutible, marca 8.500 personas», lanzó Claudio Avruj. El secretario de Derechos Humanos de la Nación también dio la nota dos meses después al apoyar el fallo de la Corte Suprema de Justicia para otorgar el beneficio del 2×1 para las penas de prisión por delitos de lesa humanidad. Avruj se mostró «de acuerdo con el 2×1 de la Corte si el fallo está ajustado a la ley. Hay que ser respetuosos del fallo de la Corte al respecto. Por sobre todos nosotros está el marco regulatorio de la ley». Dentro del gabinete presidencial, no todos pensaban lo mismo al respecto. El ministro de Justicia, Germán Garavano, manifestó en mayo del año pasado que «un fallo de 2×1 en ningún escenario me parece bueno. Los he criticado desde que era secretario de juzgado desde hace más de 20 años».

«No tengo idea si fueron 9 o 30 mil. Si son los que están anotados en un muro o son muchos más. Es una discusión que no tiene sentido». Mauricio Macri – Agosto de 2016

El último capítulo de esta historia de complicidad discursiva con el Terrorismo de Estado fue protagonizado por el jefe del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot, quien se refirió en una entrevista a los sucesos de la década del ´70.  «El desafío es superar ese capítulo con mayúscula, que implica no sólo memoria, justicia y verdad. Es también perdón». Luego remató con estas palabras: “Creo que con los años 70 hay que hacer como en Sudáfrica y llamar a la reconciliación”.

Estas declaraciones, en consonancia con las medidas judiciales de reconciliación, las prisiones domiciliarias concedidas a los genocidas y el recorte de presupuesto a los sitios de memoria solo reafirman un panorama previsible: en estos años el gobierno de Cambiemos no dejó de pensar los derechos humanos como una pesadísima herencia.