Día clave para el lactario del Ramos Mejía

En defensa de los más chicos y por el derecho a estudiar

Foto: Abril Pérez Torres

Tras la audiencia del lunes, docentes y familias esperan la sentencia del juez López Alfonsín para definir el futuro del lactario. “Tenemos esperanza en que el juez falle a favor de las familias”, sostuvo la docente Valeria Scaffa a El Grito del Sur.

Docentes y familias del Jardín Maternal Nº 6 DE 6 se movilizaron este lunes a las puertas del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 18 para denunciar una vez más el intento del Gobierno de la Ciudad de cerrar la sala del Ramos Mejía. Luego de largos meses de lucha, el Juzgado dio lugar al amparo presentado tiempo atrás por la comunidad educativa junto a la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y convocó a las partes a una audiencia para discutir el tema.

Foto: Abril Pérez Torres

La cita fue a las once de la mañana y contó con la presencia de docentes, familias y funcionarios del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Ni el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta, ni la ministra de Educación Soledad Acuña fueron convocados a esta instancia, aunque sí lo estuvo la directora del Área Inicial, quien de todas formas no se hizo presente y envió a otro funcionario en su lugar. Puertas afuera, maestras y familias aguardaban la resolución de la audiencia.

Consultada por El Grito del Sur, Valeria Scaffa, docente de la institución, aseguró que los argumentos utilizados por los funcionarios son falaces y precisó: «Dicen que el edificio es muy viejo, pero se estuvieron haciendo obras hasta el año pasado». Al mismo tiempo, denunció que las autoridades no ofrezcan ninguna otra solución frente al cierre de la sala y advierten sobre el incremento de la cantidad de niños y niñas que no encuentran una vacante en el nivel inicial. Según la última resolución publicada en diciembre por el Ejecutivo, la escuela sería trasladada a un edificio a pocas cuadras -en el cual, según la docente, no se han realizado obras- hasta tanto se refaccione el otro.

Foto: Abril Pérez Torres

Eduardo López, secretario general de UTE, tomó el micrófono y brindó un mensaje contundente: “Estas maestras no pintan para la foto, educan para el futuro”. También se acercó a la concentración la legisladora Laura Marrone del Frente de Izquierda y el legislador porteño de Unidad Ciudadana Mariano Recalde, junto a sus compañeras de bloque Paula Penacca y Lorena Pokoik, quienes brindaron un mensaje de apoyo a la lucha encarada por la comunidad educativa.

A una semana del inicio de clases, son 45 las familias que inscribieron a sus hijos e hijas en el jardín y aún no tienen la vacante asegurada. En un contexto crítico de creciente falta de vacantes, el gobierno porteño insiste en cerrar el lactario del Ramos Mejía alegando que el espacio no está en condiciones y pone en peligro a quienes concurran allí a tomar o recibir clases.

Foto: Abril Pérez Torres

Tras dos horas de audiencia, el juez López Alfonsín determinó la realización de una inspección ocular en el establecimiento para evaluar si el lugar se encuentra o no en condiciones. La misma se llevará a cabo esta mañana y dará como resultado la ratificación de la disposición ministerial o la reapertura de la sala que el gobierno de Rodríguez Larreta propone cerrar.

De cara a esta instancia, Scaffa se muestra optimista y cuenta que al finalizar la audiencia tuvo la sensación de que el juez López Alfonsín logró comprender los argumentos pedagógicos por los que defienden el lactario, sumado a la historia de más de 30 años que acumula y el derecho a la vacante desde los 45 días establecido en la Constitución de la CABA, un punto contra el que el macrismo viene discutiendo desde hace años, cuando empezaron a brotar los casos de falta de vacantes en las escuelas.

Foto: Abril Pérez Torres

Al igual que lo vienen haciendo desde hace largas semanas, las familias, los gremios docentes y distintos referentes políticos acompañarán mañana a la comunidad del Jardín Maternal Nº 6 durante el período en que se realice la inspección ocular. «Espero que haya justicia para las familias y se respete el derecho a estudiar desde los 45 días», concluye la docente.