El documental de Sandra y Rubén sorteó la censura del INCAA

«Hay escuelas que son bombas de tiempo»

Sin autorización oficial, el documental "Escuela bomba: dolor y lucha en Moreno" se estrenó en la puerta del Cine Gaumont con la presencia de más de 500 espectadores y espectadoras. El grito de justicia se alzó firmemente para recordar a Sandra y a Rubén.

Si la sala hubiese abierto, la multitud la hubiera desbordado. Más de 500 personas asistieron al estreno del documental “Escuela bomba: dolor y lucha en Moreno”, que narra la historia de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, les docentes que murieron trágicamente hace un año tras por la explosión de una garrafa en una escuela de Moreno. Estudiantes, docentes y familias con las emociones a flor de piel asistieron a la jornada casi como un compromiso impostergable.

Foto: Abril Pérez Torres

Las trabas de las autoridades del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) que frenaron el estreno del documental en las salas de Gaumont, como estaba previsto desde hace varias semanas, no impidió que la comunidad educativa se reuniera en la puerta del lugar para montar su propia proyección. Con una pantalla grande y los baffles sobre la vereda, los y las presentes se fueron acomodando, llegando a ocupar buena parte de la Avenida Rivadavia.

La previa contó con abrazos de reencuentro, conversaciones pendientes, alguna que otra lágrima que no aguantó más y empezó a brotar en los ojos de una docente. Los cánticos contra la gobernadora María Eugenia Vidal no tardaron mucho más en comenzar y se entremezclaron con un aturdidor coro de silbidos para expresar enérgicamente el repudio a su gestión en la provincia de Buenos Aires. «Olé olé, olé olá, no fue tragedia, no fue casual, es el ajuste del Gobierno de Vidal», agitaron jóvenes y adultos.

Foto: Abril Pérez Torres

Corrían los minutos, crecía el público y las expectativas. Lentamente les presentes se predisponían a arrancar y empezaban a ocupar el espacio público, algunes de pie, otres en cunclillas, otres sentades como indies. Uno de los representantes de la asociación de Documentalistas de Argentina (DOCA) fue quién tomó la palabra en primer lugar para realizar la apertura del evento, contextualizar el momento y, principalmente, denunciar a las autoridades del INCAA por la decisión tomada apenas dos días antes de la presentación del film.

Luego asumió la posta la decana de la Universidad Nacional de Lujan, desde donde nace el proyecto audiovisual. Andrea Corrado Vázquez resumió el proceso de planificación, elaboración y presentación del trabajo realizado y explicó la importancia del proyecto que emprendieron el 4 de agosto de 2018, apenas dos días después de la tragedia.»Para nosotros era una realidad que tenía que convertirse en un antes y un después del sistema educativo. No nos pueden explotar escuelas», exclamó.

Foto: Abril Pérez Torres

Minutos más tarde Hernán Pustilnik, compañero de Sandra y Rubén, se dirigió al público: «Este documental no hace más que mostrar las condiciones en las que trabajamos diariamente: la falta de infraestructura, la precariedad de los comedores escolares», describió. En este sentido, el docente contó que al día de hoy aún hay 90 escuelas de Moreno que se encuentran sin gas y advirtió que esta misma problemática se expande a lo largo y a lo ancho del territorio bonaerense, con mayores dificultades en los barrios más precarios. «Esta desidia tiene nombre y apellido y es María Eugenia Vidal», disparó.

Con un discurso de denuncia muy marcado, Pustilnik apuntó contra la alianza Cambiemos y su política de desprestigio hacia la escuela pública. «No vamos a permitir nunca más que un compañero se muera en la escuela y tampoco vamos a permitir que un alumno nuestro tenga hambre y frio en nuestras escuelas, así no se puede aprender», enfatizó.

Foto: Abril Pérez Torres

La familia de Sandra y Rubén también asistieron a la cita aquella noche fría del primer día de agosto. Diego Rodríguez, hermano de Rubén, tomó la palabra y dijo: «Desde mi familia y desde la familia de Sandra deseamos que esto no le pase a ningún trabajador más, que esto se termine acá, que cuando vayamos a las urnas votemos a un gobierno que esté del lado de los trabajadores».

Finalmente, sin mucho más preámbulo, comenzó la proyección del film. Las emociones y sensibilidades inundaban el ambiente. Y por si fuera poco, a mitad del documental llegó Norita Cortiñas, madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, para solidarizarse con la causa y levantar su puño una vez más en defensa de les más desprotegides.

Foto: Abril Pérez Torres

Desde el principio hasta el final se mantuvo un silencio de funeral que sólo fue interrumpido en contadas ocasiones para abuchear a Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Esteban Bullrich y Carlos Menem cuando aparecieron en el audiovisual. El trabajo audiovisual contó con imágenes realmente conmovedoras y testimonios desgarradores que reflejan la desidia del Estado en uno de los barrios más humildes de la Provincia de Buenos Aires. Para finalizar, un aplausazo unánime se desató en el preciso instante en el que concluyó la película y dio cierre a la jornada.

A tono con el primer aniversario de la muerte de Sandra y Rubén, bloques opositores, el gremio SUTEBA, ATE y un conjunto de organizaciones sociales presentó en el recinto de la Cámara de Diputados bonaerense un proyecto para declarar el 2 de  agosto como el Día Provincial por la Escuela Digna y Segura. La iniciativa fue presentada por el diputado Miguel Ángel Funes para que todos los años en las escuelas se recuerde para esa fecha a las víctimas fatales de la tragedia de Moreno.

Foto: Abril Pérez Torres

En la tarde de ayer miles de docentes se concentraron frente al Congreso de la Nación para iniciar una marcha de antorchas camino a la Casa de la Provincia de Buenos Aires. Con carteles, velas y el uniforme de siempre, el guardapolvo blanco, una multitud volvió a gritar el nombre de Sandra y de Rubén para exigir justicia.

Esta tarde, a las 16HS., el documental volverá a proyectarse de manera gratuita en el ECUNHI y el evento contará con la presencia del director del film, Juan Mascaró. De este modo se espera que el material se replique en diversos lugares, rompiendo la barrera que impusieron las autoridades del INCAA al cancelar el estreno en las salas del Cine Gaumont.