Universidad de la calle

Academia de Freestyle: cuando el hip hop desembarca en la universidad

En las escalinatas de la Facultad de Derecho de la UBA, un grupo de jóvenes universitarios se junta a cruzar rimas e improvisar versos. El primer torneo de hip hop universitario nació para quedarse y prevé expandir sus fronteras a todo el país.

Desde principios de noviembre, el “freestyle”, fenómeno masivo de participación juvenil, desembarcó en las universidades. Desde las escalinatas de la Facultad de Derecho de la UBA, todos los sábados a las 17hs, un grupo de estudiantes universitarios se reúne para participar de la primer competencia oficial de improvisación para estudiantes universitarios.

Federico Putaro es docente de la UBA, y organizador de “La Academia del Freestyle”. En diálogo con El Grito del Sur, explica que el proyecto surgió con el objetivo de explorar formas novedosas de trasmitir contenidos, crear comunidad universitaria, y hacer de la universidad un hábitat permeable a las nuevas prácticas y consumos culturales de los jóvenes. «Creo que es parte de la vocación docente el buscar nuevas formas de transmitir conocimiento, de crear comunidad para que los ámbitos públicos sean más permeables a las prácticas culturales que expresan los jóvenes que las habitan», explica.

La improvisación de versos rimados sobre instrumentales de hip hop –denominado freestyle- se ha convertido en una disciplina popular y masiva entre los jóvenes de la Argentina. Hoy resulta habitual encontrarse grupos en ronda de jóvenes haciendo freestyle en casi cualquier plaza central del país.

El punto de germinación de esta participación masiva de los jóvenes en el género urbano, puede fecharse allá por 2013, cuando Dtoke, freestyler de Burzaco, se consagró como Campeón Mundial de la Batalla de Gallos de Red Bull. Muchos de los adolescentes que se maravillaban con su estilo agresivo y directo, a los 14 o 15 años, hoy están cursando sus primeros años en la universidad. Asimismo, a nivel mundial existen referentes de la escena cursando o con título universitario como Arkano (Ingeniería en Informática) o Chuty (Administración de Empresas), entre otros. Incluso, destacan también algunos referentes estadounidenses del hip hop como Lil Wayne (psicología), Kayne West (filología inglesa), o J. Cole (comunicación).

En los enfrentamientos, los participantes ponen a prueba sus habilidades para decir cosas ingeniosas, hacer mover al público con su forma de recitar, o entremezclar palabras para golpear al rival con un verso dirigido que señale sus errores, o inconsistencias.  “Flow”, “métrica”, “punchline”, y “estructuras” son algunos de los aspectos que los jurados toman en cuenta para elegir al ganador de cada enfrentamiento.

Esta novedosa liga interuniversitaria de hip hop cuenta con sede en la UBA, pero alberga estudiantes de diversas universidades: de la Universidad de Lomas de Zamora a la de La Matanza, pasando por la de 3 de Febrero, la Universidad Nacional de las Artes y la Universidad de Lanús. Incluso la iniciativa trasciende el ámbito público, contando con exponentes del género que estudian en la Escuela Argentina de Negocios, la Universidad Católica o la UAI. «La idea era construir un ámbito de intercambio y un reconocimiento común entre estudiantes de distintas disciplinas y distintos tipos de universidades. La proyección es hacerla nacional el año que viene y articular con distintos espacios», agrega Putaro. Si bien, en la UBA, la actividad está coordinada junto a la agrupación estudiantil Protagonistas, los organizadores planean federalizar la iniciativa con distintas expresiones del movimiento estudiantil y cultural.

«Tu contrincante no hizo nada y quiere poner su nombre en el TP grupal», «Semana de parciales» o una explicación sobre la economía del país son algunas de las temáticas que disparan la improvisación. Desde “La Academia”, donde se desempeñan como jurados Tomi Nan (Misión Hip Hop), Federico Putaro (La Academia – A Cara de Perro Zoo), y Matías Tomassoni (Raza Free), aseguran que “en esta competencia se privilegia fuertemente el contenido, además de los aspectos básicos del género”.  Es normal ver batallas en las que los rivales entrecrucen miradas sobre las carreras, las disciplinas, o sobre las temáticas que son propuestas por la organización para batallar. Además, ya comienzan a verse enfrentamientos que probablemente vayan a convertirse en clásicos: universidad pública vs universidad privada, ciencias duras vs ciencias sociales, sociología vs psicología, entre otros.

Consultado sobre la iniciativa, Putaro sostuvo: “Es importante que las instituciones públicas tomen nota de los fenómenos sociales y adecuen su programación a lo que sucede puertas afuera. Las universidades, las escuelas, las municipalidades, así como el Estado Nacional deberían tener políticas públicas que acompañen a los jóvenes del país en la producción de cultura urbana, fundamentalmente porque los impulsa a continuar los estudios, a leer, a ampliar su vocabulario, a incorporar contenidos que puedan utilizar como herramientas para desempeñarse en competencias”.