Primeras aproximaciones al ELVA

Fuera y dentro de mí, una revolución

Muchos y muches de quienes viajaron el último fin de semana a Uruguay para participar del 8º Encuentro Latinoamericano de Varones Antipatriarcales lo hicieron por primera vez. Desde El Grito del Sur hablamos con algunes de elles para conocer sus experiencias.

El último fin de semana tuvo lugar en Montevideo el octavo Encuentro Latinoamericano de Varones Antipatriarcales (ELVA). Allí se reunieron centenares de varones cis-hetero, marikas, gays, bisexuales y masculinidades trans, de los cuales muches habían asistido por primera vez. Desde El Grito del Sur nos propusimos hablar con elles para que nos cuenten su experiencia, sus primeras impresiones y el balance de su primer encuentro.

Héctor Martínez viajó desde Virrey del Pino, La Matanza, y es militante de Masculinidades al Sur. Consultado sobre su experiencia en el ELVA, contó: «La mirada que puse fue muy objetiva: observar los talleres, pensarlos para replicarlos, que sean más convocantes en los territorios, dividirnos con los compas y participar de la mayor cantidad de talleres posibles para capitalizar herramientas». Además recordó que la noche del sábado -cuando no lograba dormirse- se quedó pensando y analizando todo lo que había vivido en el encuentro hasta el momento y asegura que logró sentir algo que jamás había sentido hasta el momento, producto de la diversidad y el intercambio que hubo a lo largo de la jornada en los distintos talleres, paneles y charlas con les compañeres. «Muchos compañeros se expusieron y encontrarme también expuesto me movió un poco las estructuras», confesó.

«La sensación de camaradería y de fuerza que se transmitía fue increíble. No pensé que algo podía llegarme de esta forma, pero así fue y ahora se transcurre con cierto temor, con cierta sensación nueva que es difícil de asimilar pero que está ahí y es un primer gran paso hacia nuevas cosas», cerró Martínez.

Por otro lado, Damián Musicco planteó que «más allá de la información que circuló por los distintos talleres y paneles, fue un espacio que te permitía emocionarte, daba lugar a pinchar nuestro interior, ver en qué la estamos pifiando y cómo se desenvuelve el patriarcado en nuestras conductas habituales».

La experiencia de Sebastián Manci fue algo distinta. Dijo que fue más a escuchar que a aportar y reconoce que estaba medio a la defensiva porque desde su lugar de varón cis-heterosexual sabía que podía llegar a incomodar a algunes compañeres que también habían asistido al encuentro. «Me hicieron darme cuenta de un montón de cosas que tenía naturalizadas», dijo.

Por su parte, Rodrigo García Seoane realizó un balance positivo del ELVA 2019 y se muestra a gusto con la experiencia vivida, que le permitió conocer otras masculinidades. «Lo que más me impactó fue algo de la potencia de lo colectivo, encontrarse con tantas otras masculinidades que están con un interés similar al mío, de cuestionarse la masculinidad, de replantearse ciertos rasgos de nuestras identidades masculinas», contó.

Por último, Martin Olmedo, oriundo de Mendoza, tiene 34 años y es profesor de Historia. Contó que fue al ELVA con varios prejuicios en la mochila producto de las distintas críticas que había leído en las redes sociales sobre el espacio, pero luego de haber atravesado la experiencia en carne propia, reivindica el espacio, apuesta a sostenerlo y se muestra entusiasmado por viajar al próximo Encuentro Latinoamericano de Varones Antipatriarcales que se realizará el año que viene en Lima, Perú. «Me explotó la cabeza el nivel de debate y discusión que hubo», reveló.