Los feminismos llegan al gobierno

Alba Rueda al Ministerio

Antes de la Navidad se conocieron las últimas designaciones del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad conducido por Elizabeth Gómez Alcorta. Alba Rueda, presidenta de Mujeres Trans Argentina, será subsecretaria de Políticas de Diversidad.

Un día antes de Nochebuena, aún con regalos por armar y cocinas en movimiento para los últimos preparativos, el Boletín Oficial anunció las últimas designaciones del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad. Junto a la abogada feminista Elizabeth Gómez Alcorta estarán figuras como Cecilia ‘Checha’ Merchán, quien ocupará el puesto de secretaria de Igualdad y Diversidad, y Laurana Malacalza en la Subsecretaría de Abordaje Integral de las Violencias por Razones de Género, entre otras. Pero el aporte fundamental del recién nacido Ministerio es que Alba Rueda -activista travesti trans- fue designada como subsecretaria de Políticas de Diversidad. Rueda es presidenta de la asociación Mujeres Trans Argentina, investigadora en temas de disidencias sexuales del Departamento de Género y Comunicaciones del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y formó parte del Observatorio de la Discriminación del INADI.

Oriunda de Salta, Alba fue una de las primeras personas en cambiar su DNI luego de la promulgación de la Ley de Identidad de Género. Sin embargo, su lucha no se quedó en eso y se transformó en la primera persona en exigirle a la Iglesia que reconozca su género autopercibido en el registro de bautismo y confirmación.

Rueda estudió Filosofía en la UBA, donde sufrió la discriminación de los claustros académicos. Luego ingresó al INADI en 2006 a través de María José Lubertino, a quien conoció mientras realizaba una acción por la derogación de edictos policiales. Antes de la Ley de Identidad de Género, Alba ya había logrado que su recibo de sueldo tuviera su nombre autopercibido.

Si el colectivo travesti trans ha sabido de resistencias colectivas y dolores compartidos, los avances también son entre todes. Por eso su nombramiento se entiende como un fruto más del camino colectivo, que no hubiera sido posible sin compañeres y antecesorxs.

Foto: Luli Leiras

“Este es el resultado de una lucha social y colectiva que no depende de MTA, ni de Alba, esta es una construcción histórica de todes les compas Trans que logramos la visibilidad de nuestra lucha social, es la respuesta del gobierno a la lucha de las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que militamos y exigimos políticas públicas. Esta historia tiene su recorrido en momentos históricos como el reconocimiento de la personería de ALITT, la aprobación de la ley de identidad de género junto a todas las compañeras, en especial Claudia Pía Braudracco, la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans Diana Sacayan, y de todas las políticas que creamos en las provincias como movimiento social, así como la actividad de todas las compañeras que en distintas partes de nuestro país lucharon y luchan por los derechos de nuestra población”, expresaron desde Noti Trans Argentina.

Alba es una activista fundamental en la lucha por la sanción e implementación de la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans, medida que -según explicó Gómez Alcorta- no sólo se respetará en el nuevo Ministerio sino que se trabajará para que sea norma a nivel nacional. La flamante ministra también expresó su intención de trabajar en políticas de diversidad que prevengan la violencia institucional y permitan un acceso integral a la salud. Cuando María Eugenia Vidal decidió reglamentar -luego de 4 años de indiferencia- esta ley en la provincia de Buenos Aires, Alba explicó a Agencia Presentes: “Vidal es ese paréntesis, esa suspensión de la democracia en el recorrido de los derechos de las personas trans. Vidal tenía el texto guardado hasta días antes de terminar su gestión”.

Rueda es además una convencida de la importancia de los movimientos sociales como actores fundamentales de la lucha por la ampliación de derechos y en ese sentido reivindica la figura de Lohana Berkins. Estudiosa del movimiento travesti trans en Argentina y en la región, Alba ha explicado cómo el resabio de los edictos policiales sigue impactando sobre las identidades no hegemónicas. En Buenos Aires estos edictos rigieron hasta 1998 y dieron un marco de legalidad para que la policía ejerza violencia sobre el colectivo travesti trans.

“Hay un disciplinamiento de cuáles son los cuerpos valiosos y cuáles no, por lo menos para el colectivo travestis transexuales y transgénero en la Ciudad de Buenos Aires. El desafío no es sólo traducir la discriminación y el prejuicio en una valoración sobre las vidas trans, sino que se liga con condiciones de vida, con transformar nuestras instituciones y eso se llama aquí o en cualquier lado políticas públicas”, manifestó Rueda en la mesa Justicia de Género para una Ciudad Global.

Aunque aún no dio declaraciones sobre su rol ministerial, se espera que su presencia sea garantía de conquista de derechos y mejoras en la calidad de vida de un colectivo que aún tiene un promedio de 35 años como expectativa de vida.

LuliLeiras

La lucha por la identidad en la Iglesia también 

El 10 de agosto de 2018, Alba solicitó al Arzobispado de Salta ser reconocida en su registro de bautismo y confirmación con su identidad autopercibida. La situación de Alba no es única, ya que hay muchas personas de la comunidad travesti y trans que se sienten y practican la fe católica, un derecho que -como ningún otro- no debería estar sujeto a la identidad. Ante el pedido de Alba, la Iglesia salteña mostró su cara más conservadora y el propio obispo de Salta declaró que el derecho canónico es ajeno a “ficciones jurídicas” del derecho civil. Rueda continuó el proceso yendo a exigir el respeto a su identidad mediante la Justicia y para eso recurrió tanto a los abogados Jorge Alejandro Mamani y Julieta Arosteguy como a la Campaña Nacional por un Estado Laico. El Arzobispado intentó reparar el caso ofreciéndole hacer anotaciones marginales en los documentos existentes en vez de crear nuevos. Esto no sólo viola la Ley de Identidad de Género 26.743, sino que vulnera la intimidad de la persona que solicita el cambio.

La primera reacción de la Justicia fue considerar que no era competente para decidir sobre esta cuestión, dado que se trataba de una materia religiosa ajena a la jurisdicción civil. Razón por la cual le sugirieron a la activista que hablase con el Papa Francisco, máxima autoridad eclesiástica. Sin embargo, Rueda continuó su camino legal apelando la sentencia que en noviembre fue confirmada por la Sala C de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. A partir de esta negativa, Alba manifestó su idea de continuar el proceso en la Corte Suprema de Justicia.