Ni Una Menos en las cárceles también

La China vive en la lucha

“La China vive en la lucha” como consigna ya es una realidad. A siete años de la muerte de Florencia Cuellar, organizaciones de Derechos Humanos realizaron un festival en su memoria en el barrio porteño de Parque Patricios.

Florencia “La China” Cuellar tenía 23 años cuando la encontraron muerta dentro de su celda en el pabellón 23 de la Unidad IV del penal de Ezeiza. Había entrado a la cárcel como única implicada de una pelea callejera a los 19 años y había sido condenada a seis. Ni bien cumplió la mayoría de edad fue trasladada a mayores, donde los enfrentamientos eran constantes. Si bien “La China” generó rápidamente una red de contención, las peleas con otras internas y su resistencia a los abusos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) la pusieron en la mira. El 23 de enero del año 2012, su padre Alfredo recibió un llamado desesperado de otras internas advirtiendo que algo había sucedido. Florencia fue la novena y última de las mujeres que fallecieron entre 2009 y 2012 en el penal. Si bien el SPF siempre sostuvo que se trató de un suicidio, la familia de “La China” insiste en que fue asesinada y que el Estado es responsable.

En un nuevo aniversario de su muerte, organizaciones de Derechos Humanos realizaron ayer junto a la familia un festival en su memoria en el barrio porteño de Parque Patricios. En diálogo con El Grito del Sur, Alfredo Cuellar habló sobre el desarrollo de la causa y cómo continúa la lucha.

¿En qué estado se encuentra el caso?

Hoy se cumplen siete años y aún no están claras las cosas. No tenemos una respuesta oficial del Servicio Penitenciario Federal. La causa avanza a paso de tortuga: en siete años, de los 16 penitenciarios involucrados, sólo 14 fueron a declarar. Las tres testigos a favor de La China, que son sus compañeras, ya declararon desde un principio en menos de un año. Lo hacen largo para que uno se desgaste y no siga, pero nosotros estamos firmes en eso. Tenemos bien en claro que el Estado es responsable. Pase el tiempo que pase a mi no me va a molestar, a los que le molesta es a ellos.

¿Los penitenciarios que fueron a declarar siguen sosteniendo que fue un suicidio?

Si, todos siguen sosteniendo eso, ellos nunca van a decir lo que pasó, pero yo sé que lo hacen para preparar una estrategia y poder defenderse. Mientras más dure el proceso me voy a poner más fuerte en mi pedido. Yo voy al penal, pego la foto del juez de ejecución, insisto porque sé que es la única manera de que avance la justicia. La justicia siempre está del lado de ellos, no del nuestro.

¿Qué significa para vos un nuevo aniversario sin justicia?

Nosotros no creemos más en la justicia ni esperamos nada de ella. Sí creemos en la justicia social, que ya está. Se logró en el hecho de que se haya visibilizado el caso, que nos inviten a lugares para hablar de estos temas, a colegios y universidades. Yo creo que esa es la justicia, que tengamos la posibilidad de hablar de las falencias del Sistema Penitenciario Federal y del Poder Judicial con argumentos, con los hechos reales. Nosotros siempre dijimos que la justicia tiene prostituida su profesionalidad al servicio de la corrupción y de la impunidad. Hoy en día, la vara está inclinada hacia el lado de los poderosos.

¿Cómo se refleja en el SPF que el sistema criminalice a las personas pobres? Porque sabemos que, más allá del delito que se haya cometido, cierta gente entra en la cárcel y cierta gente no…

En todo tiene que ver el Estado. El Estado fabrica a los pobres, los arrincona. Se dice que tiene que velar por todos los ciudadanos pero es una mentira, siempre está protegiendo a un sector de la sociedad y nosotros pasamos a ser mano de obra barata del capitalismo. Nos dan la posibilidad de sobrevivir y no de vivir, ahí nace la criminalización hacia nosotros. El Gobierno tendría que darnos las herramientas para tener oportunidades y se preocupa por poner más policías, hacer más cárceles, agrandar los cementerios porque es su negocio. Nos quieren hacer creer que nuestros hijos nacen chorros porque no les dimos educación: ¿cómo les vamos a enseñar si nosotros estamos sobreviviendo? La inseguridad la crean ellos a través de la falta de oportunidades, nuestros hijos son víctimas del Estado.

Foto: Anred

¿Qué repercusiones tuvo el festival que se realizó ayer en Parque Patricios?

Fue muy especial porque se presentó la revista DESATADAS del Centro Universitario de la Unidad IV de Mujeres del Penal de Ezeiza, dedicada a La China. En vida Florencia y sus compañeras soñaban con hacer una biblioteca y crear una revista a partir de los talleres de poesía del penal. Que desde el centro de estudiantes de Ezeiza lo hayan llevado adelante es como si su sueño se hiciera realidad, como si las pibas que murieron hubieran plantado una semilla que hoy está dando frutos. También vinieron compañeros que salieron hace poco en libertad y ahora van a ser referentes de la mesa de diálogo que se va a realizar en la provincia de Buenos Aires para abordar el problema de las condiciones de las cárceles bonaerenses. Me siento muy orgulloso de que este espacio no sea sólo para conmemorar sino para muchas otras cosas.

Ni una menos en las cárceles también

Según la Procuraduría Penitenciaria de la Nación, sólo durante el primer semestre de 2019 hubo 212 casos de Torturas y Malos Tratos que comprenden 156 episodios en total. El 91% implicó violencia física, mientras que el resto se trató de amenazas graves y hostigamientos.