Tensión entre la empresa y los trabajadores

Asbesto y posible conflicto en el subte

En el medio de un sensible proceso de desabestización de vagones, Metrovías culpa a los trabajadores por demoras en el servicio. Los trabajadores advierten que, de no abrirse la licitación para conseguir nuevos vagones libres del material tóxico, podrían iniciar un plan de lucha.

En el mes de enero el juzgado de feria número 2 porteño, a cargo de la magistrada Elena Liberatori, hizo lugar al reclamo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) respecto del amparo ambiental promovido por la entidad sindical en demanda de «la completa y definitiva desabestización de las formaciones». Además el fallo incluyó algunas medidas cautelares entre las que se cuenta “la prohibición de la manipulación o contacto con piezas, materiales, componentes o lugares con asbesto, sean previamente así determinados o con sospechas de serlo”.

En este marco, tras algunas demoras en el servicio que hubo durante los últimos días, Metrovías intentó explicar que los problemas eran a causa del fallo de la jueza Liberatori y de los trabajadores. “Es mentira que las demoras fueron por culpa de los trabajadores o del fallo, fueron por cuestiones técnicas que son responsabilidad de la empresa, quieren justificar problemas de ellos culpandonos a nosotros”, afirmó Alberto Pianelli, secretario general la Asociacion Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, en diálogo con El Grito del Sur.

El sindicato que nuclea a los trabajadores del subterráneo advirtió que iniciará medidas de fuerza si el gobierno porteño no quita las unidades afectadas y llama a una licitación para adquirir nuevos vagones. “El proceso de desabestización que se está haciendo en la línea B es algo paliativo, por eso SBASE tiene que abrir ya una licitación para adquirir vagones nuevos. Les dimos una fecha tope, el 1ero de Marzo, sino vamos a tener que tomar medidas, por autodefensa” continuó Pianelli.

Los vagones en cuestión (CAF 5000), fueron comprados en el año 2011 a la empresa Metro de Madrid a pesar de que en Argentina ya estaba prohibido el uso del asbesto desde el año 2000 por la resolución 845/00 del Ministerio de Salud de la Nación. Sumado a esto, a fin del año pasado, Eduardo de Montmollin, titular de la empresa Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) admitió en un reportaje con CNN que las sustancias cancerígenas de los subtes comprados aparecían en los planos al momento de la compra. “Es cierto que hay documentación que dice eso pero no había manera de validar si eso era cierto. La documentación técnica de un tren pueden llegar a ser manuales así [con las manos simula que es algo grande] y de repente lo que dice eso es una letra chiquita en la página 473 del tomo 4 del manual de descripción de partes”, confesó Montmollin.

Por otra parte la empresa Metrovías por estos días se juega su continuidad en la operación del subterráneo porteño. Keolis, la única empresa que se proponía como competidora de la que detenta la operación desde 1994, había ganado la oferta técnica y el siguiente paso era conocer la propuesta económica pero el viernes a última hora emitió un comunicado avisando que desistía de participar en el proceso licitatorio. La sorpresiva decisión de Keolis dejó a Metrovías como único oferente para continuar como empresa operadora por 15 años más. La única opción que aparece como alternativa a la continuidad de Metrovías es la estatización del servicio. Ya son 5 los proyectos de ley presentados en la Legislatura Porteña que proponen dicha posibilidad.