Gervasio Muñoz

«Hay que gravar la vivienda vacía en la Ciudad de Buenos Aires»

El titular de Inquilinos Agrupados remarca la necesidad de aplicar un impuesto a la vivienda ociosa y espera que el Senado sancione la ley de alquileres a nivel nacional. "Si no se frena la embestida del mercado, va a haber una crisis social muy importante", advierte.

Un sector de la oposición en la legislatura porteña ya está trabajando en un proyecto de ley para cobrar un impuesto extra a las viviendas ociosas de la Ciudad. La iniciativa busca poner en el mercado una gran cantidad de inmuebles hoy vacíos para generar mayor oferta y así atenuar las dificultades en materia de vivienda que padecen unos 350 mil hogares.

Aún se desconocen los alcances de esta iniciativa -se rumorea con que el gravamen podría equivaler a un 30% extra en la factura de ABL- y si efectivamente se va a presentar con el respaldo de la totalidad del principal bloque opositor. En principio se sabe que fue el legislador Santiago Roberto (cercano a Víctor Santa María) quien planteó la posibilidad de presentar un proyecto de impuesto a la vivienda ociosa. «No sé qué va a hacer este año el bloque del Frente de Todos por el acceso a la vivienda en la Ciudad, más allá del intento de declarar la emergencia habitacional que me parece más una cuestión discursiva que algo concreto», señaló en diálogo con El Grito del Sur Gervasio Muñoz, titular de Inquilinos Agrupados (IA).

Muñoz asegura que en la Ciudad de Buenos Aires hay alrededor de 150 mil viviendas vacías «que no se sabe de quiénes son ni cuáles son». «Por eso planteamos la importancia de estudiar a los locadores de vivienda, es decir a los rentistas. Hay que gravar la vivienda vacía no sólo para que esa vivienda entre al mercado, sino para que los sectores que especulan con la vivienda paguen y que el Estado pueda resolver lo que ellos rompen y entonces poder tener una política de vivienda con esa recaudación», opina. Según el referente de IA, el Gobierno de la Ciudad debería realizar un «censo obligatorio de todos los contratos de locación para saber quiénes tienen viviendas en alquiler dentro de CABA, un registro y censo de viviendas en forma anual, y un impuesto progresivo sobre el ABL a la vivienda vacía».

Fotos: Lucía Merle / Clarín

Gervasio enmarca las dificultades actuales de acceso a la vivienda en la «desregulación absoluta del mercado inmobiliario y la financiarización del alquiler, un combo que genera expulsión en sectores de la clase trabajadora». «La venta de tierra pública que han hecho los gobiernos de Macri y Larreta es parte de este esquema especulativo y corrupto. Para que se puedan construir edificios caros, el Gobierno de la Ciudad tiene que garantizar todos los servicios y para ello usa la plata de todos los contribuyentes. Entonces nosotros estamos financiando la estructura urbana para las construcciones suntuosas que derivan en la expulsión de los sectores más humildes», agrega.

Muñoz se ilusiona con que, a nivel nacional, este año se dé la media sanción restante en el Senado a la Ley de Alquileres. En caso de no ocurrir esto, tiene una mirada bastante pesimista: «Si no hay una ley de alquileres que frene la embestida del mercado, va a haber una crisis social muy importante. Hay que tener en cuenta lo que está pasando en otras ciudades del mundo: el acceso a la vivienda termina siendo por lo general el detonante de todas las crisis y yo creo que en la Argentina vamos a terminar teniendo en cualquier momento una situación de ese tipo porque la ausencia del Estado es absoluta».

Por último, el referente de Inquilinos Agrupados y también presidente de la Federación de Inquilinos Nacional mira de reojo las primeras medidas del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat: «Veo con preocupación que la primer medida haya sido desgravar la compra de 100 mil dólares para adquirir una vivienda, es todo un símbolo para el mercado. También me preocupa que la situación de los hipotecados UVA haya sido llevada con tanta desprolijidad. Igualmente hace poco que se están acomodando e Iván Kerr dejó un desastre en la Secretaría de Vivienda”. “Yo confío en la mirada que tiene la ministra Bielsa y esperemos que tomen otro ritmo, sobre todo porque si van a esperar plata para construir vamos a estar complicados. Mientras se espera eso, el mercado inmobiliario va a seguir avanzando», remata.