Fernanda Miño

«No puede haber un solo barrio en Argentina sin agua ni electricidad»

Fernanda Miño es la nueva secretaria de Integración Socio-Urbana, área bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat que encabeza María Eugenia Bielsa. En entrevista con El Grito del Sur, la dirigente del Frente Patria Grande habla de la situación actual de los barrios populares y se plantea objetivos altos para esta nueva etapa.

Fernanda Miño deja escapar más de una lágrima cuando habla de su familia y del trayecto que hoy la ubica frente al desafío más importante de su vida. La ex concejala de San Isidro (2017-2019) y flamante secretaria de Integración Socio Urbana -área bajo la órbita del recientemente creado Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat que conduce María Eugenia Bielsa- se emociona al recibir el llamado de una de sus hijas contándole que aprobó la última materia para así pasar al último año del secundario. «Yo estoy muy ligada a los afectos, siempre me preocupa tener ese tiempito para ir a mi casa y abrazar a mis hijas», cuenta a este periodista antes de recordar la «asamblea familiar» en la que pidió a sus seres más queridos que tuvieran predisposición para afrontar las tareas demandantes de esta nueva etapa.

Muchas cosas pueden cambiar en la cotidianeidad de esta vecina del barrio La Cava, pero su humildad y su fuerte apego a los orígenes se mantienen intactos. Por eso hoy también está abocada a que se haga efectiva la partida de 450 millones de pesos que lograron con tanto esfuerzo -con el acuerdo de la bancada del Frente de Todos- para avanzar en la urbanización de los 16 barrios populares de San Isidro. Tampoco se olvida de su vínculo estrecho con las organizaciones sociales, en especial con el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). «No puedo estar ajena a eso, voy a llegar hasta donde las posibilidades me dejen y cuando no se logre, los compañeros y las compañeras me harán sentir esa incomodidad», asegura Fernanda.

En una entrevista con El Grito del Sur, la dirigente del Frente Patria Grande opina sobre la situación actual de los barrios populares y se plantea objetivos altos para esta nueva etapa.

¿Qué funciones y atribuciones tiene la Secretaría de Integración Socio-Urbana?

Al formar parte de un nuevo Ministerio, tiene todo un andamiaje que se irá reacomodando. El desafío enorme es la llegada de los servicios básicos y de la infraestructura necesaria a los barrios populares para lograr su integración con la trama urbana. Hoy existe una vulneración por no tener acceso a los servicios básicos. No puede haber más un barrio más en la Argentina donde no llegue el agua ni la electricidad. La Secretaría tiene como misión trabajar en paralelo con el RENABAP (Registro Nacional de Barrios Populares), que hoy migró en toda su estructura al Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat.

¿Ves posible realizar estas tareas en un contexto de alta desigualdad social?

Durante los últimos tres años, siendo parte del RENABAP, pudimos luchar contra molinos de viento y hicimos muchas cosas con la llegada al territorio a través de las organizaciones sociales. Que hoy estemos como Secretaría dentro del Ministerio habla de una política que va a estar orientada a los lugares donde viene faltando casi todo hace mucho, que va en línea con ¨empezar por los últimos para llegar a todos¨. Es lo que decía el presidente Alberto Fernández el día de su discurso en la asunción. Eso nos llenó de esperanza.

¿Te planteás objetivos altos?

Yo creo que los objetivos me están buscando (risas). Siempre mi objetivo fue dar un poco más de lo que es mi responsabilidad. Como concejala en San Isidro, lo último que hicimos fue presentar junto a los movimientos sociales una ordenanza para que el presupuesto sea abordado gradualmente con el objetivo de que los 16 barrios populares de este distrito tengan acceso a todos los servicios y la posibilidad de una integración a la trama socio-urbana. En acuerdo con la bancada del Frente de Todos, logramos que 450 millones de pesos sean destinados a la urbanización de los barrios en San Isidro. Yo sigo viviendo en La Cava y voy a seguir insistiendo para que ese compromiso político se lleve a cabo. La política no puede ser obstáculo para que lleguemos con los servicios a los barrios, sino que tiene que ser vía para llegar con más celeridad. Todos los barrios deberían tener un piso de dignidad.

¿Te angustia la situación actual de los barrios populares en nuestro país?

Estuvimos en el Encuentro Nacional de Barrios Populares, que es una mesa donde están representadas distintas organizaciones de varias provincias, realizado en Cipolletti (Río Negro). Me sensibilizaron los lugares que visitamos, donde está ausente toda clase de ayuda estatal. Sin embargo, están los compañeros y las compañeras de las organizaciones para llevar adelante mejoras. Hay gente que da su vida -a veces con muy pocos resultados- para lograr el mejoramiento de su territorio. Pienso qué poco el Estado mira a los lugares vulnerados. Me sensibiliza eso y hoy es una responsabilidad enorme tener que dar vuelta esa historia. Lo que se está haciendo en Salta ahora hay que hacerlo todos los días; de hecho, la tarjeta alimentaria no ha llegado a estos lugares porque están súper alejados de los bancos y de los supermercados, pero hay que pensar estratégicamente en estos lugares a los que no llega nada. Ahí se necesita la fuerza de los diferentes niveles del Estado para poder dar una respuesta urgente a las familias que están pasando hambre y muriéndose. Venimos de una gestión que nos dejó patas para arriba, nos dejaron un país desordenado en todo sentido.

¿Tenés coincidencias con la ministra Bielsa en todos estos temas que mencionás?

Sí. Es una persona que no viene de los sectores populares, pero sí de la gestión y de tener un trabajo en Santa Fe. Ella es muy insistente con el tema de la transparencia y está en comunicación constante con nosotras. Hace una valoración constante del trabajo que se vino haciendo todo este tiempo desde las organizaciones sociales. Ella siente que la mayoría de cosas en las que se ha fallado fue por falta de acompañamiento al resto de los funcionarios.

Formás parte de un nuevo gobierno con recursos limitados. En ese contexto, ¿se pueden hacer cambios estructurales dentro de tu área?

Estamos muy expectantes desde el Frente Patria Grande -del cual formo parte y milito-, hay una gran apuesta a que esto salga bien y que se tenga en cuenta al que la está pasando mal. Ya se han hecho cosas en muchas áreas, con medidas como los remedios, las tarjetas, suspender el aumento de los servicios, etc. Tenemos una gran esperanza, para mí siempre las políticas del peronismo tienen que estar abocadas a los que la están pasando mal. Venimos de 4 años de mucho sufrimiento, el gran monstruo es la renegociación de la deuda y se van a ir viendo resultados cada 15 días. No es que cambió el gobierno y mágicamente se acomoda todo, sabemos de lo que nos hicimos cargo. Siento que también hay una gran apuesta a este Ministerio y este proceso dentro de la Secretaría lo encabeza una mujer que viene de los sectores postergados y que está en contacto directo con la gente de los barrios. Yo no vengo a hacer carrera política, para mí esto es un trabajo y se lleva con pasión. Obviamente los logros están supeditados a que los recursos estén disponibles, es un área que sin presupuesto no funciona y tampoco sin los recursos humanos para poder llegar a todos y todas.

¿Tu llegada a un puesto de gestión significa abandonar la lucha callejera?

No. Yo sigo militando dentro del MTE. Las organizaciones sociales no tienen pertenencia político-partidaria y tienen que estar siempre atentas a la necesidad de los barrios y de los que la están pasando mal. Esto debe ser llevado a un lugar de debate y yo quiero que eso se mantenga así porque es la única manera de tener presente por qué nos han puesto en un lugar. Más allá de la decisión del Presidente para que yo esté aquí hoy, yo represento a un sector enorme y tengo que hacer valer eso. No estoy acá por mérito propio, sí hice un camino pero acá me trajeron las organizaciones sociales. No puedo estar ajena a eso, voy a llegar hasta donde las posibilidades me dejen y cuando no se logre, los compañeros y las compañeras me harán sentir esa incomodidad.

¿Qué te gustaría el día de mañana poder contarle a tus nietos de lo que se hizo a través de esta Secretaría?

Yo estoy muy ligada a los afectos, siempre me preocupa tener ese tiempito para ir a mi casa y abrazar a mis hijas. Yo sabía que al asumir este rol los tiempos se iban a acortar y eso fue todo discutido en una asamblea familiar. Hoy quizás tenemos la posibilidad de irnos de La Cava, pero yo no lo voy a hacer porque siento que este lugar tiene que transformarse y tiene que dar dignidad a todos los compañeros y las compañeras que están en los barrios, nuestros vecinos de toda la vida y nuestras propias familias. Mi misión en la vida es cambiar no sólo el espacio done vivo, sino también llevar a otros esa inquietud y que lo tomen como propio. Quiero que se sigan desnaturalizando las condiciones de pobreza en que muchos y muchas viven.