La propuesta fue impulsada por legisladores de la oposición

El Gobierno de la Ciudad entregará cajas alimentarias en las escuelas

Para evitar la aglomeración diaria de gente que se acercaba hasta la puerta de las escuelas a buscar las viandas escolares, el Gobierno porteño se comprometió a entregar una caja alimentaria que incluirá un variado menú de alimentos diseñado para cubrir el desayuno y almuerzo de les niñes durante 10 días hábiles.

Luego de los reiterados reclamos de familias y docentes por los refrigerios enviados a las escuelas porteñas durante la cuarentena, el jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de la Ciudad, Luis Bullrich, mantuvo una reunión con legisladores y legisladoras de la oposición que forman parte de la Comisión de Educación. «Hay un problema estructural que venimos denunciando desde hace tiempo, acompañando el reclamo de la comunidad educativa que cada vez más seguido recibe alimentos que no se encuentran en las condiciones adecuadas para ser consumidos por los niños y las niñas», dijo Maru Bielli, legisladora del Frente de Todos, en diálogo con El Grito del Sur.

La reunión fue propuesta por la oposición y, debido a las fuertes quejas sobre el tema, las autoridades porteñas terminaron cediendo y accedieron a buscar una solución a la problemática. «Más que discutir, lo que hicimos fue ofrecer propuestas resolutivas», cuenta Lorena Pokoik. La legisladora del FdT explicó que el objetivo es «evitar todo lo posible la movilización de las familias al buscar las viandas para evitar la propagación del virus. Para eso planteamos la necesidad de que, en lugar de viandas, el Gobierno entregue una canasta escolar nutritiva cada 15 días». «Desde el Frente de Todos también le propusimos que habiliten un contacto con el área de comedores, ante cualquier problema que surja en la distribución, y que se canalicen por ahí todos los reclamos», agregó.

El Gobierno de la Ciudad se comprometió finalmente a entregar una caja alimentaria con un menú diseñado para 10 días hábiles, el cual incluye desayuno y almuerzo con alimentos sin TACC. Según indicaron en la reunión que mantuvieron con legisladores y legisladoras de la oposición, la entrega será los días miércoles y jueves cada dos semanas y se repartirán 220 mil cajas para el desayuno, 120 mil para el almuerzo y 85 mil para los refrigerios. Respecto a la calidad y cantidad de la comida que será enviada a las escuelas, Pokoik aclara: «Nos dijeron que, por ejemplo, para los refrigerios van a entregar 2 litros de leche larga vida, 5 unidades de fruta, 5 unidades de té, 10 unidades de sólidos. Para el almuerzo aseguraron que entregarán fideos, arroz, lentejas, arvejas, aceite, zapallitos, zanahorias, atún, azúcar, flan, etc».

Garantizar la alimentación de los chicos y las chicas es fundamental en un contexto en el que la economía se encuentra paralizada y muchas familias han perdido el ingreso que percibían diaria o semanalmente. «Hay muchas familias que viven de changas que ya no existen o de trabajos precarios que hoy no están en funcionamiento, entonces el problema del alimento excede a los niños y niñas escolarizadas y se convierte en una problemática que va a tener una buena parte de la población de la Ciudad de Buenos Aires», advierte Maru Bielli.

Otro de los problemas que sufren las familias de los barrios más humildes es que muchas veces sus hijos e hijas estudian en barrios muy alejados y deben viajar durante largo tiempo arriesgándose a contraer el virus. Frente a ello, el Gobierno porteño se comprometió a elaborar un cronograma en el que se dispongan escuelas cercanas para que madres y padres deban moverse lo menos posible.

A pesar de reclamar soluciones desde hace años y teniendo incluso iniciativas parlamentarias que han sido cajoneadas por decisión del oficialismo, las comunidades educativas piden soluciones urgentes. «Lo que permite esta situación es poner en evidencia para el conjunto de la sociedad muchas de las cosas que nosotros ya veníamos denunciando: la cantidad de gente que vive en las calles, el estado de las viandas en las escuelas», explica Bielli. En ese marco, Lorena Pokoik presentó el año pasado un proyecto de ley para universalizar el acceso a la alimentación gratuita en las escuelas públicas y Ofelia Fernández viene trabajando en un proyecto que busca reemplazar a las concesionarias por cooperativas gastronómicas y rurales que garanticen una alimentación de calidad a los niños y las niñas de la Ciudad de Buenos Aires.

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