Kelpers y coronavirus

Aislados, infectados y desagradecidos

No tienen tests y apenas cuentan con 6 respiradores. En Malvinas se suspendieron los vuelos regulares y ya hay pacientes con síntomas de COVID-19. Además rechazaron el ofrecimiento de ayuda de la Cancillería argentina. ¿Cómo viven la pandemia los colonos ingleses en las Islas?

“La solidaridad debe ser el camino para superar la situación”, escribía la semana pasada en un comunicado el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería argentina, Daniel Filmus. La carta era un ofrecimiento de ayuda, que implicaba el envío de alimentos frescos, insumos médicos y tests por parte del gobierno argentino para los habitantes de las Islas Malvinas, en el marco de la emergencia del coronavirus. La respuesta de las autoridades del archipiélago fue tajante: «Cuando haya problemas que requieran apoyo adicional, trabajaremos con el gobierno del Reino Unido».

En aquel entonces, las islas todavía no registraban ningún caso de COVID-19 que afectara a alguno de los 3300 colonos que habitan allí. Sin embargo, la situación empeoró en pocos días y cambió tan dramáticamente como la postura del premier británico, Boris Johnson, quien en un principio subestimó la pandemia y luego dio positivo por coronavirus.

Ahora la preocupación crece. Es que en las islas todavía se siguen esperando los resultados del test, pero hay indicios de que un niño de 9 años -quien presenta todos los síntomas- pueda estar infectado de COVID-19. La situación es compleja, ya que las Malvinas sólo poseen un único hospital, el King Edward Memorial, y cuentan con apenas 6 respiradores. Asimismo no tienen la capacidad operativa para realizar los test, por lo que las muestras deben ser enviadas a Inglaterra, lo que demora entre 10 y 15 días para conocer los resultados.

También se suma un nuevo factor: el aislamiento. Las Malvinas quedaron virtualmente aisladas esta semana cuando Cabo Verde decidió limitar la llegada de extranjeros y vuelos del exterior, sumándose a las medidas que ya habían implementado tanto Argentina como Chile y Uruguay. Cabo Verde representaba un enclave esencial para la vida en las islas, ya que es el lugar donde hace escala el vuelo semanal militar que une a las Malvinas con el Reino Unido. En medio de una crisis por el posible aislamiento y tras arduas gestiones diplomáticas, las autoridades británicas lograron arreglar una escala y asegurar una ruta aérea por Senegal.

En las islas viven unos 3300 colonos, de los cuales casi un sexto (1/6) es población de riesgo. Si bien su edad promedio es de 38 años -mucho menor a la del Reino Unido-, la falta de insumos, respiradores, camas o tests implica un desafío mayúsculo para las autoridades coloniales. Actualmente las Malvinas están gobernadas por Nigel Phillips, un oficial de la Real Fuerza Aérea y el primer militar de carrera que asumió en Malvinas desde la guerra de 1982. «No es casual que nombren a militares británicos al frente de los ilegítimos gobiernos en nuestras islas», había dicho Walter Vuoto, actual intendente de Ushuaia, en septiembre de 2017 tras conocerse la designación de Phillips. «Una vez más, sostenemos que la gobernadora de las Malvinas es Rosana Bertone», señaló por entonces el dirigente peronista.

Las medidas preventivas por el coronavirus llegaron tarde a las islas. Se cerraron las únicas dos escuelas, las guarderías y se instó a la población a permanecer en sus hogares, salvo para realizar actividades esenciales. Además, se dispuso el aislamiento de la gente con síntomas.

Si bien el abastecimiento sigue garantizado -ya que barcos de carga y pesqueros continúan llegando a las islas del Atlántico Sur-, las Malvinas corren el riesgo de quedarse sin muchos de sus insumos básicos. En el marco de la pandemia, la revista Time tituló: «El aislamiento ayudó a las islas a retrasar un brote de COVID-19. Ahora, ser remoto podría ser su mayor problema». «Lo que no sea lana, pescado y carne depende de las visitas de los buques de carga un par de veces al mes», explica el artículo.

Tal vez no tengan comida o insumos médicos, pero lo que no va a faltar en las islas son armas de guerra y soldados. En la base militar Mount Pleasant viven unas 1300 tropas coloniales y allí también reposan misiles de tierra, helicópteros y aviones caza. Éstas son las prioridades de las autoridades de turno. Mientras tanto, los ingleses que ocupan las Malvinas miran preocupados un posible brote de la pandemia en una de las últimas colonias del mundo.