Exigen respuestas del GCBA

El coronavirus avanza en el Hospital Ramos Mejía

Esta semana se detectó el tercer caso entre el personal médico del Hospital Ramos Mejía. Debido a esta situación, los trabajadores y las trabajadoras del hospital se vienen organizando para reclamar mejores condiciones laborales.

Luego de que la semana pasada se dieran a conocer que dos enfermeras del Hospital Ramos Mejía habían contraido el COVID-19, aproximadamente 50 personas del personal de neonatología se hicieron el hisopado correspondiente para verificar si había un número mayor de infecciones. Finalmente, sobre mitad de la semana fueron llegando los resultados que confirmaron la detección de un nuevo caso de coronavirus en el hospital. «Seguimos esperando que el GCBA cumpla con lo que ha prometido, que es proveernos de equipos de protección personal en cantidad y calidad», indicó Claudio Gómez, delegado del hospital por SUTECBA, en diálogo con El Grito del Sur.

A partir de la confirmación de los tres casos registrados hasta el momento, más de 30 trabajadores y trabajadoras debieron ser puestas en aislamiento, por lo que además se decidió cerrar el área de neonatología y maternidad. Además, muchas otras personas están de licencia porque son consideradas dentro de los grupos de riesgo, por lo que hay una gran falta de personal en el lugar. En ese sentido, desde el Hospital Ramos Mejía -ubicado en el barrio de Balvanera- vienen denunciando que el Gobierno de la Ciudad no cumple con lo prometido y no envía los insumos médicos ni de cuidado personal necesarios para hacerle frente a esta situación.

El lunes pasado realizaron una protesta en la puerta del hospital visibilizando una vez más sus reclamos y ejerciendo presión para que las autoridades del Ejecutivo porteño les brinden una pronta respuesta. «Estamos pidiendo el ingreso de enfermeras profesionales al hospital, ya que el Gobierno de la Ciudad habilitó a través del Ministerio de Salud cuatro unidades que llaman UFU, Unidad Febril de Urgencia, donde se atienden todos los pacientes con fiebre», explica el Gómez. Y agrega: «Prometieron enviar contingentes de enfermeras contratadas y hasta el momento sólo vemos a tres. Los consultorios tienen que funcionar las 24 horas con tres enfermeras, por lo que con eso no hacemos nada».

«Te dan un solo barbijo quirúrgico para estar en el hospital y resulta que ese barbijo tiene una duración de cuatro horas. Y acá le dan uno a los compañeros que tienen guardia de 24 horas o a las compañeras que hacen de 6 a 12 horas de trabajo», denuncia Gómez. Ante esta situación se ha generado un fuerte sentimiento de enojo, angustia, bronca e impotencia entre los trabajadores y las trabajadoras que asisten todos los días a la institución a ponerle el cuerpo y a seguir trabajando.

«Nos están dejando solos. A pesar de que la comunidad aplaude a los equipos de salud todos los días a las 9 de la noche, el Gobierno de la Ciudad no entiende que la ciudadanía pide cuidar a los que nos están cuidando», protesta. El trabajador del Ramos Mejía concluye: «Necesitamos que tomen con seriedad el tema y que cuiden a los que cuidan, porque sino la elevación de la curva del COVID-19 nos va a encontrar sin personal para combatirlo».