Aumento de contagios entre el personal

Trabajadores del Hospital Piñero denuncian desprotección

Al igual que otros establecimientos sanitarios de la Ciudad de Buenos Aires, los trabajadores del Hospital Piñero denuncian faltantes de Equipos de Protección Personal (EPP) y reclaman testeos en forma periódica para detectar casos asintomáticos. Estos últimos llegarían recién a partir del 4 de mayo.

Lo esencial es invisible a los ojos de las autoridades porteñas. Mientras el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta adquiere barbijos con sobreprecios, lo cual motivó la renuncia de dos funcionarios de las áreas de Salud y Turismo, este insumo fundamental en tiempos de pandemia brilla por su ausencia en uno de los principales focos de contagio: los establecimientos sanitarios.

Con el 14% del personal de salud infectado, la Argentina ya se encuentra en el primer puesto del desprestigiado ránking de infectados sanitarios a nivel internacional. Luego de conocerse la semana pasada medio centenar de casos entre el personal de La Providencia (Balvanera) y el Hospital Italiano (Almagro), en las últimas horas se sumaron nuevas denuncias por aumento de contagios en el Hospital Piñero, ubicado en el barrio de Flores.

Los trabajadores y las trabajadoras de este hospital, del que dependen varios CeSAC, realizaron esta semana dos asambleas autoconvocadas en las que denunciaron falta de cumplimiento en ciertas medidas de prevención necesarias para enfrentar la pandemia. «Por un lado, existen faltantes de Equipos de Protección Personal (EPP): los barbijos no alcanzan y los que hay son entregados a cuenta gotas sumado a que las máscaras de protección facial que se usan son producto de donaciones. Por otro lado, existe una falta de criterios unificados de cómo debemos cuidarnos, repercutiendo desfavorablemente en la atención, generando desinformación, desorganización y condiciones insalubres de trabajo», aseguró la asamblea en su último comunicado.

En dicha institución se reportaron varios casos sospechosos y confirmados de COVID-19 entre trabajadores y trabajadoras de los sectores de terapia intermedia, traumatología, CeSAC 14 y CeSAC 44. Sin embargo, frente a la falta de información centralizada, se desconoce la cantidad real de infectados en un contexto en el que «el criterio de aislamiento que se usó para los trabajadores afectados y sus contactos resulta poco claro». Por esta razón, se decidió el aislamiento de sectores enteros para evitar nuevos contagios.

Las y los integrantes de la asamblea advirtieron que «si no se garantizan los EPP no se podrá continuar con la atención». También exigieron «la rotación de equipos de trabajo en todas las áreas, ya que el hacinamiento interfiere con el distanciamiento personal». «Pero nada de esto resulta suficiente sin testeos en forma periódica para todos los/as trabajadores/as con el objetivo de detectar los casos asintomáticos. Además, es necesario que se realice un triage único al ingreso del hospital para garantizar la detección temprana y evitar el contagio», reclamaron. Una integrante de la asamblea contó a El Grito del Sur que finalmente, tras varios reclamos, les informaron que «el 4 de mayo empezarían los testeos del personal del hospital y se repetirán cada 15 días».

Por último, desde el Hospital Piñero pidieron «un protocolo unificado y público de manejo de casos sospechosos de COVID-19 en trabajadores de salud y el establecimiento de una vía de comunicación oficial que informe la situación epidemiológica de nuestra área programática». La asamblea participará el próximo martes 28 de abril a las 11 horas de una jornada de protesta convocada por ATE y CTA Capital junto a otros hospitales dependientes del Gobierno de la Ciudad para unificar el reclamo en torno a las diferentes problemáticas que los aquejan.