Cuando el drama es doble

«Necesitamos un mayor esfuerzo del Gobierno porteño para combatir el dengue»

En los barrios porteños más pobres se registran hasta el momento un puñado de casos de COVID-19, mientras que el mosquito Aedes aegypti se esparce a una velocidad mucho mayor. Miguel "Mope" Eviner, presidente de la Comuna 8, explica la lucha que están encarando en ambos frentes sanitarios.

Habitualmente, las fronteras entre el sur y el norte de la Ciudad de Buenos Aires se han delimitado por las fuertes inequidades socio-económicas con un fuerte correlato en los niveles de infraestructura de cada uno de los barrios. Sin embargo, al momento de hablar de salud también se empezaron a evidenciar contradicciones a las que poca atención se había prestado antes de la llegada de la pandemia: mientras las comunas más ricas vienen siendo fuertemente golpeadas por el COVID-19, las comunas más pobres están asoladas por el dengue y han acusado un escaso impacto en cuanto a casos de coronavirus.

De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico del GCBA, publicado el pasado 10 de abril, ya se confirmaron en lo que va de este año 3173 casos de dengue en la metrópolis porteña. La mayor incidencia de picaduras del mosquito Aedes aegypti se encuentra en las comunas 7 (Flores y Parque Chacabuco), 8 (Villa Soldati, Lugano) y 4 (La Boca, Parque Patricios), que concentran 729, 628 y 547 casos respectivamente. Desde el 2 de marzo hasta la fecha de publicación del Boletín, en cambio, se confirmaron un total de 518 casos de COVID-19 en residentes porteños, de los cuales la gran mayoría reside en las comunas 3 (Balvanera y San Cristóbal), 14 (Palermo), 2 (Recoleta) y 13 (Belgrano, Nuñez).

¿Acaso se trata de dos enfermedades con componentes clasistas antagónicos? El presidente de la Comuna 8, Miguel «Mope» Eviner (Frente de Todos), evita meterse en esa polémica y explica en diálogo con El Grito del Sur los motivos de la baja incidencia del coronavirus en los barrios que abarca su jurisdicción: «Por un lado, la gente está cumpliendo el aislamiento en la medida de sus posibilidades y, por el otro, éste es el lugar de la Ciudad con menor cantidad de vecinos que hayan viajado a los países del exterior donde se trasladó el virus. Esto explica que tengamos menos casos de COVID-19 que otras comunas».

«Mope» reconoce que la política sanitaria de la Comuna 8 abarca dos frentes distintos en simultáneo: «No es sólo el coronavirus, el dengue nos afecta muy fuerte. En una reunión que tuve hace poco con Horacio Rodríguez Larreta junto a los presidentes de las comunas 4, 7 y 9, le pedimos un esfuerzo mayor a la Ciudad con las fumigaciones y el mantenimiento del pasto. También hemos logrado que la ADIF (Administración de Infraestructura Ferroviaria) venga a cortar el césped en las zonas que le pertenecen. Hemos descacharreado parte de nuestras villas, se está haciendo un esfuerzo enorme de nuestra parte».

Miguel «Mope» Eviner, presidente de la Comuna 8. Foto: Julián Galán

Recientemente, el Gobierno de la Ciudad dispuso únicamente tres lugares en la Comuna 8 para vacunar a adultos mayores en el marco de las acciones de prevención del COVID-19, sin disponer ningún centro de vacunación para el barrio de Villa Soldati. Esto se logró revertir a partir de la intervención de la Junta Comunal evitando así el riesgo de exponer a los vecinos y las vecinas a romper la cuarentena para poder aplicarse la vacuna. «Estamos tratando que la gente se quede en sus casas, aunque no es lo mismo hacer el aislamiento cuando vos tenés un salario digno que cuando no tenés un plato de comida en la mesa. El nivel de acatamiento de la cuarentena en la comuna es alto. Tenemos muchas villas, ahí la idea -como dijo Alberto (Fernández)- es que el aislamiento sea dentro del barrio. Eso se está cumpliendo, aunque también hay gente que necesita el mango y se ve obligada a salir. Estamos haciendo el esfuerzo para acercar todo lo que hace falta y que eso no suceda», cuenta el presidente de la Comuna 8.

Por último, «Mope» Eviner señala la importancia de un mayor apoyo del Gobierno Nacional y el de la Ciudad en esta coyuntura extraordinaria. «Necesitamos una respuesta más rápida y concreta. Los que menos tienen reclaman lo básico e indispensable: un plato de comida. Hoy la respuesta a estos problemas es mucho más lenta de lo que la necesidad padece. Pido que los funcionarios nacionales y de la Ciudad tengan en cuenta las necesidades de esta comuna, donde existen familias que bajo esta circunstancia no pueden garantizar un plato de comida», concluyó.