El otro virus

Radiografía del dengue: 7744 casos en la Ciudad de Buenos Aires

El dengue avanza en silencio y sin pausa en CABA: solamente en la última semana se sumaron 660 contagios y la cantidad de fallecidos ya asciende a 46. El hacinamiento, la falta de agua potable y la ausencia de políticas de prevención generan un combo peligroso especialmente en los barrios más humildes del sur de la Ciudad.

El dengue avanza en silencio y sin pausa en la Ciudad de Buenos Aires, mientras se desarrolla también la pandemia de coronavirus. El último boletín epidemiológico elaborado por el Ministerio de Salud de CABA da cuenta del asunto: según el parte, son 7744 los casos de dengue notificados y solamente en la última semana se confirmaron 660 contagios y un nuevo fallecido, de 71 años, en un sanatorio privado. El informe elaborado por el Gobierno porteño resalta que la metrópolis ya se encuentra frente a una situación de «Riesgo Alto» con relación a la circulación y el contagio de las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes Aegyptis.

El 2020 fue un año con picos de contagio en toda la región. Ya en enero se registraban las altísimas tasas de infección en Bolivia, Brasil y Paraguay. De hecho, en los primeros dos meses del año, tanto Bolivia como Paraguay registraron al menos 6 veces más casos de dengue que la temporada anterior. Estos indicios fueron desoídos por la administración de Horacio Rodríguez Larreta. A comienzos de este año, el Grupo de Estudios de Mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA) también alertaba sobre el incumplimiento en los planes de prevención del dengue por parte del Gobierno de la Ciudad.

Ahora, según las cifras oficiales, el número acumulado de casos es entre 7 y 8 veces superior a los notificados en 2018 y 2019, a lo que se suma que ya se detecta la circulación de tres serotipos distintos de la enfermedad: DEN 1, DEN 2 y DEN 4. A la grave situación se añade que, tal como señala el informe, la emergencia por coronavirus no permite una vigilancia precisa, tanto por la falta de consultas como por las dificultades de los servicios al momento de notificar los casos.

En términos geográficos, se repite el esquema habitual: los barrios más humildes del sur de la Ciudad son los más afectados. La falta de acceso al agua potable, la ausencia de fumigaciones preventivas, la acumulación y el estancamiento de agua componen un escenario que facilita la circulación del virus. El barrio de Flores, que congrega el 24% de los casos registrados en la Ciudad, encabeza el listado con una tasa de 743 contagios cada 100 mil habitantes. Le siguen Lugano, con el 13% de los casos, Barracas, con el 12%, y Villa Soldati con el 6%. Si se mide en términos de comunas, la 7, la 8 y la 4 lideran el ranking de contagios.

La semana pasada se registró otra víctima fatal por dengue: se trata de un hombre de 71 años, vecino de la Comuna 11, quien había comenzado con síntomas tres semanas antes, luego fue internado y finalmente falleció en un sanatorio privado de la Ciudad de Buenos Aires. El total de fallecidos asciende a 46 personas, con un promedio de edad de 76 años.

La propagación del dengue es grave y silenciosa. Por esta razón, comuneros del Frente de Todos sostuvieron una reunión con legisladores del bloque para señalar a esta enfermedad como una de sus principales preocupaciones. El presidente de la Comuna 8, Miguel «Mope» Eviner, señaló en diálogo con este medio que necesitaban «un mayor esfuerzo del Gobierno porteño para combatir el dengue». «Hemos descacharreado parte de nuestras villas, se está haciendo un esfuerzo enorme de nuestra parte», explicó el dirigente peronista en relación al avance del dengue en una de las zonas más pobres de la Ciudad.

Las alertas continúan encendidas y desde la oposición se busca mitigar el impacto del dengue en un contexto atravesado por la pandemia de COVID-19. En ese marco, la legisladora porteña Lucía Cámpora presentó la semana pasada un proyecto de ley para incorporar la prevención del dengue a la Ley de Educación Ambiental. «Me quedó grabado un planteo que nos hicieron hace poco lxs investigadorxs de Exactas que estudian el Aedes Aegypti: identificaron que lxs chicos tenían más registro que sus padres de donde se acumulaba agua o larvas, por el hecho de andar jugando por los rincones en el piso», explicó la legisladora.

Mientras el COVID-19 ocupa todas las portadas, el dengue continúa su rumbo por la Ciudad de Buenos Aires. La aplicación de medidas efectivas de prevención y combate de la enfermedad se vuelve una necesidad cada vez mas acuciante.

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Confirman los primeros dos casos de coronavirus en la Villa 20