Las demandas de un sector históricamente olvidado

Estudiantes terciarios reclaman una beca mensual para seguir estudiando

Desde la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET) aducen problemas económicos, de acceso a la tecnología y falta de lineamientos claros acerca de la cursada. En ese marco, el bloque del Frente de Todos en la Legislatura propuso que el Gobierno porteño otorgue a les estudiantes becas mensuales de 7000 pesos sin "criterios meritocráticos".

La situación de les estudiantes terciarios en esta cuarentena está intrínsecamente ligada a la necesidad de poder seguir cursando en sus establecimientos. Falta de ingresos, dificultades tecnológicas y ausencia de lineamientos para llevar a cabo la modalidad virtual, son algunas de las problemáticas que atraviesan al menos mientras dure la suspensión de las clases presenciales producto de la crisis del coronavirus. Por esta razón, este sector reclama una beca mensual para afrontar el contexto en mejores condiciones.

La ley de becas para la educación superior, sancionada en el año 2005, determina que sólo pueden aspirar a obtenerlas quienes hayan finalizado sus estudios de nivel medio durante el año previo a la solicitud de la beca y quienes lo hayan hecho con un promedio igual o mayor a siete. Por esta razón, recogiendo las inquietudes de les estudiantes, el bloque del Frente de Todos en la Legislatura porteña presentó un proyecto de ley para que el Gobierno porteño otorgue becas de 7000 pesos mensuales sin tener en cuenta esos «criterios meritocráticos» para seleccionar a los beneficiarios. “Los terciarios vienen de momentos muy difíciles luego de la lucha para oponerse a la UNICABA. Y esa amenaza aún está latente, por lo que es muy importante atender sus demandas. Por eso armamos este proyecto con las inquietudes que nos hicieron llegar”, afirmó Lucía Cámpora, legisladora porteña y autora del proyecto.

Esta beca mensual sería destinada mientras se extienda la crisis sanitaria que impide la cursada presencial. En ese marco, la iniciativa contempla el acceso a los dispositivos tecnológicos necesarios y el asesoramiento para su correcto uso con el objetivo de que todes les estudiantes puedan participar de la modalidad virtual. “Vemos que muches compañeres están trabajando bastantes más horas que antes, que se les está reduciendo el salario, les están pagando en cuotas o directamente perdieron el laburo. La flexibilización laboral que la cuarentena trae aparejada se está haciendo muy palpable”, afirmó en diálogo con El Grito del Sur Lola Knudtsen, presidenta del Centro de Estudiantes del Normal 1, en referencia a la delicada situación económica que atraviesan les estudiantes del nivel terciario.

El estado excepcional generado por la cuarentena obliga a atender las problemáticas que surgen con la implementación de la modalidad virtual de las clases. Alejandra Fernández, vicepresidenta del centro de estudiantes del Dickens, explicó que -en la institución de la cual forma parte- alrededor del 15% de les estudiantes no tienen acceso a una computadora. Estos datos surgieron de un relevamiento sede por sede hecho por la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET). “En estos últimos años se canceló la entrega de computadoras a estudiantes de los niveles primario, secundario y terciario. Esto hoy se traduce en una falta de acceso a la tecnología que dificulta la continuidad de las clases para muchas personas. Por eso nos parece importante que se impulsen políticas públicas que garanticen el acceso a las herramientas tecnológicas”, sostuvo Fernández.

Cabe recordar que, a lo largo del año 2018, el conflicto por la UNICABA movilizó en forma masiva a los 29 profesorados. En ese marco, las y los futuros docentes continúan sin lineamientos claros sobre la cursada, así como sobre los criterios de evaluación y acreditación de las materias. “Recién en estos días, a dos meses del comienzo del ciclo lectivo, el Gobierno de la Ciudad empezó a hablar de los marcos regulatorios de base que necesitan los profesorados. Esto evidencia la soledad en que se encuentran los terciarios”, denunció Sol Godoy, presidenta del centro de estudiantes del Joaquín V. González.

Desde el Frente de Todos reconocieron a este medio que el oficialismo porteño viene mostrando mucha resistencia para tratar los proyectos que vienen de la oposición, pero entienden que es necesario dar respuestas frente a los problemas económicos que pueden generar una mayor deserción estudiantil, algo que -según consideran- «el GCBA debería intentar por todos los medios evitar». El otorgamiento de una beca mensual de 7000 pesos, el acceso a computadoras para hacer efectiva la modalidad virtual y hasta la inclusión de estudiantes terciarios como beneficiarios de la «canasta nutritiva», forman parte de los reclamos actuales de un sector históricamente olvidado.

 

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