Pueblos Originarios lanzan su propia mesa de emergencia

«El territorio define las urgencias y prioridades»

Vía teleconferencia, referentes de pueblos originarios de los cuatro puntos del país elaboraron un documento con reclamos y propuestas estratégicas al Estado en el marco de la emergencia del COVID, y mas allá también. “De lo que se trata es de reconocer la organización de los distintos territorios, ellos marcan el rumbo”, remarcó el vicepresidente del INAI, Luis Pilquiman.

La situación de las comunidades de Pueblos Originarios en el país también es de emergencia en medio de la pandemia, pese a que la agenda mediática les dé la espalda. La semana pasada, sin ir más lejos, una patota irrumpió sobre territorio mapuche en Bariloche, y violentó a miembros de la comunidad Buenuleu, que ya arrastraba un largo conflicto por la posesión de sus tierras ancestrales, cuya propiedad fue pasando de manos de forma irregular con la venia de las autoridades y la justicia local. En este marco, referentes de varias comunidades y pueblos conformaron a fines de abril una mesa de emergencia con el objetivo de alertar sobre esas situaciones y presentar un planteo de fondo que tiene que ver con el rol del Estado no sólo en el marco de la cuarentena, sino a mediano y largo plazo.

“La mesa surge a partir de que se entiende que no hay una política clara para los pueblos originarios. Hay una tensión social, en algunos casos importante, y no hay una política específica”, reconoció el referente mapuche y vicepresidente del INAI, Luis Pilquiman, que por estas horas realiza trabajo comunitario en Bariloche, desde donde atendió a El Grito del Sur.

“La situación en más compleja en las zonas rurales, estamos planteando cómo podemos llegar con las ayudas concretas, no sólo alimentarias, sino que tienen que ver con todo el proceso económico de las comunidades y su calidad de vida en general, para diversificar las economías regionales y buscar salidas productivas que integren a todos los miembros de las familias”, advirtió en relación a la tensión existente hoy en los territorios y las discusiones que por estos días se están dando los distintos referentes indígenas del país.

El primer documento de la mesa de emergencia, firmada por referentes de Mendoza, Chubut, Río Negro, San Luis, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, y Buenos Aires, entre otras provincias, señala que las organizaciones indígenas se encuentran “movilizadas y en alerta”. “Entendiendo que la protección brindada por las medidas generales del gobierno nacional hacia el conjunto de la población han sido bien encaminadas, pero que en el transcurso de la identificación de los impactos negativos que se provocan desde distintos aspectos, en nuestras comunidades, vemos que la distancia administrativa y burocrática agranda la brecha de las posibles respuestas y profundiza la situación histórica de desprotección hacia nuestros derechos”, sostienen.

El texto reclama “profundizar la articulación ya existente de diferentes organismos nacionales, provinciales y municipales con el fin de identificar la situación específica de los Sujetos de Derechos Colectivos como lo son las Comunidades Indígenas, preservando y respetando sus pautas culturales y su institucionalidad tradicional” y propone su propia agenda en el marco del Plan Estratégico que elaboró el Gobierno para afrontar las consecuencias en el país.

El primer planteo tiene que ver con que el Estado realiza un “diagnóstico integrado con fortalecimiento de la Institucionalidad Indígena”, como parte de una primera etapa de relevamiento de la situación, con participación activa de las comunidades. Luego, la “consolidación de Políticas Públicas Integrales e Integradas para los Pueblos Indígenas Originarios y sus Comunidades que atienda la problemática indígena, en sus aspectos Territoriales, Culturales, económico-productivos, de abastecimiento, sanitarios, comunicativos, educacionales».

“De lo que se trata es de reconocer la organización de los pueblos, ellos marcan el rumbo. Hay demandas históricas y las urgencias son definidas por el territorio”, remarcó Pilquiman. “Revalorizar que los indígenas son autónomos, estuvieron antes y van a seguir estando siempre, y que hemos resistido en el macrismo de norte a sur. Por lo tanto, hay que entender que el conductor del movimiento indígena son sus propios referentes”.

“La mesa tiene cuestiones coyunturales de mediano y largo plazo, la realidad del sur y del norte es muy distinta. Agosto y septiembre, la principal economía es la crianza de los animales, imaginando proyectos productivos, diversificar la producción, donde cada grupo sea partícipe. Mujeres y jóvenes pueden aportar a la economía familiar”, concluyó.