Historias de barrio y militancia

¿Quién era Agustín Navarro, el referente de Barrios de Pie en la Villa 31 que falleció por COVID-19?

Militante, vecino de la Villa 31 desde hace más de 30 años, coordinador de un comedor y un programa de asistencia a personas con consumos problemáticos, Agustín Navarro falleció por coronavirus a los 58 años. Desde El Grito del Sur reconstruimos su historia de vida y de compromiso con los más humildes.

Agustín Navarro llegó a Argentina en la década de los ´80  junto con su hermano, buscando un futuro mejor tras dejar atrás su Bolivia natal. Con apenas 18 años se instaló, como muchos migrantes, en la Villa 31 de Retiro. Desde que llegó al barrio, Agustín dejó entrever su compromiso social con los más humildes: comenzó ayudando en la escuela Padre Mugica, donde fue tesorero y participó de muchos de los reclamos por el acceso al agua.

Años después se sumó de lleno a la militancia, incorporándose al movimiento Barrios de Pie, organización social y política que realizaba trabajo territorial en el barrio. A base de esfuerzo y compromiso, desde la organización le ofrecieron hacer un merendero y Agustín, sin dudarlo un instante, decidió prestar su casa. Allí funciona hasta el día de hoy el merendero donde acuden casi 100 chicos del barrio a buscar un plato de comida. Pero su compromiso no terminó allí: al merendero se le sumaron las clases de apoyo escolar, y luego, junto con su familia y compañeros, comenzaron a hacer y repartir comida para gente en situación de calle.

A través de este trabajo social, surgió la posibilidad de instalar un Centro de Acompañamiento Comunitario (CAC). Así nació Casa Esquina Libertad, un espacio de atención a personas con consumos problemáticos, ubicado en el Playón Oeste de la Villa 31.

«Mi viejo también estaba estudiando: había empezado el CBC en Ciencias Políticas. Siempre me dijo que el estudio era todo, que estudiáramos para poder ser mejores. Íbamos juntos al CBC, yo había empezado Trabajo Social porque él siempre me decía que lo mas importante era ayudar a la gente y, como el gobierno está tan ausente en el barrio y hay un montón de vecinos que necesitan ayuda social, decidí empezar Trabajo Social», explica Verónica Navarro, una de las cinco hijas de Agustín. «No bajen los brazos, el estudio es todo», repite como un mantra Verónica. El lema de Agustín grabado en la piel.

La semana pasada, Navarro comenzó a tener síntomas y se fue a atender al Ministerio de Desarrollo. Desde allí lo derivaron a un hotel, aunque por la gravedad de sus condiciones debería haber ido a un hospital. «Tenía los síntomas muy avanzados. La médica que lo atendió le dijo que tendrían que haberlo traído cuando estaba leve», explica Verónica. A los 58 años y luego de una vida de lucha social y militancia, Agustín Navarro falleció de coronavirus.

«Agustín fue un militante pobre que murió dándole de comer a otros y otras pobres como él. Como Agustín hay miles de compañeros y compañeras que realizan un trabajo comunitario que muchas veces es invisible. Es hora que desde algunos sectores entiendan que los movimientos sociales somos parte de la solución y nunca del problema», explica Baltasar Ramos, militante de Somos Barrios de Pie y compañero de Agustín.

«Mi viejo me deja un lindo recuerdo. No voy a bajar los brazos, voy a seguir con el merendero y con la Casa Esquina Libertad. Esto lo abrió el y nosotros los hijos vamos a seguir sus pasos, sus consejos , vamos a seguir estudiando. Nos dio un gran ejemplo, a mi, a mis hermanos y a la familia», finaliza Verónica.