El AMBA vuelve a la fase 1 de la cuarentena

«Es el único remedio que conocemos»

El presidente Alberto Fernández anunció una serie de medidas restrictivas para la Ciudad y el conurbano, que vuelven a la fase 1 de la cuarentena. Junto a Larreta y Kicillof, se mostró preocupado por el índice de camas de terapia intensiva ocupadas. Habrá una nueva cuota del IFE y de los créditos a tasa cero para contener una caída mayor de la economía. "Sabemos que el aislamiento genera enojo, pero es la única forma para cuidar la salud de los argentinos", dijo.

El presidente Alberto Fernández anunció hoy que el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volverá entre el 1 y el 17 de julio a una cuarentena estricta, con restricciones en la circulación entre Ciudad y Provincia y en el transporte público para todos aquellos trabajadores y trabajadoras que no son esenciales (sólo 24 actividades lo son, entre ellas los servicios de salud, los comercios de cercanía y las empresas de alimentos), y que sólo se podrá salir a la calle para las compras y los trámites cotidianos, tal como sucedía en la fase 1.

Fernández presentó las nuevas medidas «en acuerdo» con el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quienes lo acompañaron en el mensaje que se emitió a partir de las 16.15 de la tarde y terminó de grabarse este mediodía en Olivos. Los anuncios en materia sanitaria se complementaron con el compromiso del pago de una tercera «cuota» del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) en julio y una nueva tanda de créditos a tasa cero para monotributistas de clase media.

«Nunca nos enamoramos de la cuarentena. Es el único remedio que conocemos. Estamos enamorados de la vida. Por la conciencia que nos genera que no haya mas muertos, tomamos la decisión que tomamos», argumentó el Presidente sobre las medidas. Éstas tienen, según dijo, «el único objetivo de cuidar la salud de la gente», en un mensaje en el que se notó el esfuerzo en justificar la necesidad de profundizar y extender la cuarentena.

«Sabemos que hay un 25 por ciento de argentinos que no están de acuerdo con esto. Pero creo que van a entender, porque no hay otro remedio. Quiero que sepan que valoro la libertad, pero la libertad se pierde cuando uno se pierde. No hay libertad sin vida y la vida es lo que tenemos que cuidar ahora», siguió.

«Sabíamos que íbamos a tener el problema concentrado en los centros urbanos y que había un riesgo muy grande en el AMBA, que en términos demográficos es una misma zona. Por eso tenemos que prevenir que el AMBA contagie al resto del país», dijo el Presidente.

Mediante las clásicas filminas que viene usando desde marzo, Fernández comparó los resultados del país con los de Brasil, Chile y Perú, tres de los países latinoamericanos que superaron los 10 mil muertos, número al cual habría llegado la Argentina, dijo, «si no hubiéramos tomado las decisiones que tomamos». «El epicentro de la pandemia hoy es América Latina», advirtió. «Pero incluso en esos países donde no hubo cuarentena o la hubo tarde, también cayó el PBI», siguió mientras mostraba otra de las diapositivas con números del FMI, que daban un retroceso del producto bruto argentino de 10 puntos, frente al 9 por ciento del país gobernado por Jair Bolsonaro. «Los resultados económicos son los mismos que tiene la Argentina, pero cuando se miran los muertos es otro tema. El problema económico no es la cuarentena, es la pandemia», aclaró.

En relación a los contagios en el AMBA, informó el Presidente, «los casos aumentaron en los últimos 20 días un 147 por ciento», mientras que los fallecidos, «en un 95 por ciento». Además, dijo que las camas de terapia intensiva estaban en un 54 por ciento de ocupación. «Esto nos da una pauta muy seria de que tenemos que abordar el problema. Es un dato determinante. No podemos quedarnos sin hacer nada. El cuidado de la vida y la salud es lo más importante», afirmó.

Luego agregó: «Como les dije el primer día, nos preparamos para atender a todos. Lo que estamos notando es que tenemos que hacer algo para aliviar las camas ocupadas y parar el ritmo de contagio y que todos los argentinos tengan la atención que merecen».

Respecto del drama económico que está generando el virus, sobre todo en los sectores populares, el Presidente afirmó: «Esta es la crisis más grande desde 1870. El mundo se está deteriorando. Ayer se cayeron los bonos de todas las potencias del mundo porque vislumbraron la posibilidad de un rebrote allí donde el problema se creía superado. No tenemos que enojarnos con el remedio, sino con la enfermedad».

«Aislarse genera enojo y malestar, pero estamos cuidando la vida. La economía se deteriora, y la economía se recupera también. No podemos dejar que el número de muertos crezca sin que hagamos algo», concluyó.