Primer paso en el Congreso

Cupo laboral travesti trans, una necesidad impostergable

Después de años de postergación, ayer se realizó en la Cámara de Diputados la primera reunión informativa para abordar el tratamiento de los distintos proyectos de ley de Cupo Laboral Travesti Trans en Argentina. Distintes referentes del colectivo tomaron la palabra para explicar la importancia de impulsar la norma.

En una jornada histórica que puso sobre la mesa un tema ampliamente postergado, ayer se realizó en la Cámara de Diputados la primera reunión informativa para abordar el tratamiento de los distintos proyectos de ley para garantizar el cupo laboral travesti trans. El encuentro fue convocado por la Comisión de Mujeres, Géneros y Diversidades de la Cámara de Diputados, encabezada por Mónica Macha. La iniciativa se dio en el marco de la propuesta presentada junto a la Comisión de Legislación Penal por la cual, a cinco años del primer Ni Una Menos, durante el mes de junio se realizarán encuentros semanales para debatir los proyectos presentados en materia de violencia de género.

En esta primera reunión participaron y expusieron, entre otres referentes del colectivo travesti trans, Say Sacayán, coordinadore del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L), Marcela Tobaldi de Rosa Naranja y Paula Arraigada, autoridad del Parlamento de las Mujeres de la Legislatura Porteña e integrante del Movimiento Trans Nadia Echazú y La Nelly Omar.

“Nosotras venimos exigiendo hace muchísimo tiempo la necesidad de que el Estado encuentre una forma de reconstruir lo que el mismo Estado generó a través del aparato judicial, las fuerzas de seguridad y la falta de acompañamiento en el sistema educativo. La mayoría de nuestras compañeras -especialmente las feminidades trans- trabajan dentro de la economía popular y muchas son trabajadoras sexuales. Sabemos que algunas de ellas querrían tener un trabajo en relación de dependencia y no lo logran. Si cada une de les diputades, legisladores y senadores incluyera al menos una compañera en su despacho no sería necesaria la ley, pero eso no se cumple”, explicó Paula Arraigada a El Grito del Sur unas horas antes de la reunión. “Creemos que es un buen momento para que el Congreso empiece a tratar la problemática. No como antes cuando no se incluyó a los actores y actoras de la ley, sino incluyéndoles desde el inicio, especialmente teniendo en cuenta que en este momento todes les diputades son personas cis”, agregó.

En marzo de este año, Mónica Macha presentó en la Cámara de Diputados de la Nación el proyecto de ley Diana Sacayán, que busca instituir el cupo laboral del 1% de los puestos de la administración pública nacional para personas travestis, transexuales, transgéneros y masculinidades trans. La iniciativa, que había sido presentada en 2018, tiene como antecedente la ley impulsada por la referente travesti Amancay Diana Sacayán y aprobada en 2015 por la Provincia de Buenos Aires, donde se implementó recién a finales del año pasado. “Para evitar la segregación y la reproducción de la desigualdad social hemos convocado a las organizaciones y especialistas, junto a diputados y diputadas, con el objetivo de avanzar hacia una ley que garantice un cupo mínimo de trabajo para personas travestis y trans. Tanto desde el sector público como privado tenemos que hacerles lugar para romper las barreras de la exclusión y la discriminación”, afirmó la diputada del Frente de Todos, Todas y Todes. “Trabajamos en generar las condiciones necesarias para la inclusión de la población travesti trans en la vida laboral formal. Sabemos que es una población históricamente excluida y estigmatizada que casi en su totalidad resuelve su vida material fuera de los trabajos formales”, sostuvo.

“A mí no me entra en la cabeza cómo las personas cis no se conmueven al saber que el promedio de vida del colectivo travesti trans es de 35 años. Esta situación nos obliga a levantar la voz y hacer una crítica constructiva para que las palabras que el Presidente, cuando dijo que había que empezar por lxs de abajo para llegar a todxs, se hagan realidad”, sumó Arraigada antes de asegurar que desde el despacho de Gisela Marziotta se presentará un proyecto de ley escrito totalmente por personas travestis y trans.

Fotos: Catalina Distefano

“Este momento es muy difícil. Muchas de nuestras compañeras no han podido acceder a un plan social porque ni siquiera saben lo que es ir a un banco, eso habla de la ausencia de derechos. Desde siempre el Estado ha tenido una maquinaria que nos oprimió, nos discrimina y nos estigmatizó. Ahora que tenemos un Estado presente, esto tiene que cambiar pero para eso nosotras tenemos que estar interactuando con el Estado y acompañar desde una mirada donde podamos aportar un ojo colectivo común, un ojo colectivo que diga las cosas tal cual como son”, le dijo a este medio Nelly Omar, integrante del colectivo travesti trans.

Durante la reunión, que comenzó pasadas las 15 hs a través de la plataforma Zoom, Marcela Tobaldi -referente de La Rosa Naranja- explicó que, a pesar de que en 2015 se sancionó la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans en la Provincia de Buenos Aires, aún no hubo ingresos de personas travestis y trans en el aparato estatal. “Hay que reconocer la discriminación histórica y estructural en el mundo occidental y capitalista que nunca reconoció al sujeto trans, siempre lo tuvo arrodillado a expensas de la prostitución. Hay que tener la voluntad de aceptar y superar la condena de la prostitución como único futuro posible y hacer efectivo el concepto de igualdad. Ahora mismo, durante la pandemia el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades, el INADI y otras instituciones hicieron un listado de 3.600 travestis y trans en todo el país para recibir un subsidio y, hasta este momento, solamente 2.400 fueron aprobadas para recibir el Ellas Hacen. Necesitamos que le den respuestas a las 1200 compañeras travestis que no ingresaron”, dijo. «Esta realidad ha dejado al desnudo que somos uno de los sectores más destruidos de la sociedad, entonces nos preguntamos: ¿Cómo queremos vivir nuestra democracia? La queremos vivir con derechos. ¿Quiénes son los responsables de que se sustenten estos derechos? El conjunto de diputados que tiene que legislar para velar por los sectores más vulnerados. Estamos exigiendo que se pongan en práctica los derechos de nuestra Constitución, fueron muchos años de abandono, de reclamar y no tener resultados”, agregó.

Por su parte, Say Sacayan, hermane de Diana Sacayán e integrante de M.A.L. -agrupación dentro de la cual la activista impulsó el primer proyecto de ley- agregó: “Esta ley es prioritaria en este momento, incluso más que antes. La mayoría de las personas travesti y trans somos factores de riesgos de la Covid y ninguna ayuda estatal diseñada para paliar las necesidades de la sociedad está pensada para la realidad del colectivo TT. Nuestra ley plantea un cupo del 1% de travestis y trans en el Estado. Ésta es una medida mínima y paliativa para el histórico desamparo que sufrimos. Es necesario que entiendan que éste es un tema prioritario en un contexto de crisis sanitaria y económica”.

Finalmente, Say recordó a Lohana Berkins parafraseando sus palabras: “Cuando una travesti entra al Estado le cambia la vida a una travesti, cuando muchas travestis y trans entran al Estado cambia el Estado”, y sumó las de su hermana: «¿Por qué como personas travestis y trans no podemos discutir y ocupar lugares de decisión si hemos demostrado que somos capaces de mejorar nuestras vidas y de formar políticas públicas?”.

 

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