Accionar represivo de las fuerzas de seguridad en plena pandemia

La Gendarmería mató por la espalda a un pibe de 20 años en el Bajo Flores

Facundo Scalzo recibió dos disparos en la espalda y uno en el brazo ayer por la tarde en el Barrio Rivadavia II. Tres gendarmes quedaron detenidos por el hecho. "Estamos de nuevo frente a una muerte injusta. Una familia destrozada por el dolor", sentenció la Red de Organizaciones del Bajo Flores.

Facundo Ariel Scalzo, joven de 20 años que vivía en el Barrio Rivadavia II del Bajo Flores, fue asesinado a balazos por la Gendarmería Nacional en un nuevo caso de gatillo fácil. El hecho violento ocurrió ayer cerca de las 5 de la tarde en la puerta de un merendero y Scalzo, padre de una pequeña niña, fue derivado al Hospital Piñero, donde rápidamente certificaron que el joven recibió dos disparos en la espalda y uno en el brazo antes de morir.

Las versiones oficiales hablaron de «tiroteo» a partir de la aparición de un conflicto en el vecindario, pero lo cierto es que Facundo recibió los disparos mientras corría en el marco del accionar represivo de las fuerzas de seguridad. «Los disparos fueron por la espalda, no hubo un contexto de lucha que justificara el asesinato de esa forma», explicó a El Grito del Sur un allegado a la familia. Familiares reclaman el cuerpo de Facundo, que por estas horas aún se encontraba en la morgue, y exigen justicia. Por su parte, tres gendarmes fueron separados de la fuerza y en este momento se encuentran detenidos por supuesta responsabilidad en el hecho.

Desde la «Red de docentes, familias y organizaciones del Bajo Flores» manifestaron su impotencia por el acontecimiento y plantearon en un comunicado difundido esta tarde que «estamos de nuevo frente a una muerte injusta. Una familia destrozada por el dolor que provoca la muerte cuando se lleva a quienes amamos, amigxs desconsoladxs por la pérdida de un pibe del barrio. La violencia ejercida hacia los sectores populares como modo de regular su vida, la violencia de la ausencia absoluta de políticas destinadas a frenar los efectos que produce la desigualdad estructural, la violencia de las miradas estigmatizantes y discriminatorias, la violencia que se ejerce con impunidad es inaceptable».

«Cuando la muerte viene de la mano de las fuerzas de seguridad es violencia institucional, es gatillo fácil, es asesinato. Nosotrxs no hablamos desde eufemismos sino de las formas de vida concretas que marcan la vida y la muerte de nuestrxs pibxs», concluyeron. Para quienes deseen colaborar con la familia, la Red dejó un número de CBU para realizar cualquier aporte: 0140035903506351722769 (ALIAS: ayuda.facu).