Lohana Berkins

El valor de ser mariposa

En el día en que la traviarca Lohana Berkins cumpliría 55 años, El Grito del Sur recolectó algunas de sus frases fundamentales para entender su pensamiento y postura política.

Nacida en 1965 en la provincia de Salta, Lohana Berkins fue una de las traviarcas argentinas y una figura fundamental en la lucha por la Ley de Identidad de Género. En 1994 fundó la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT). Fue la primera travesti con un trabajo estatal y un cargo político como asesora en la Legislatura porteña por el Partido Comunista. Luego, en el año 2001, se presentó como candidata a diputada nacional por el mismo espacio y también fue asesora de la ex legisladora Diana Maffía. En 2008 creó la Cooperativa Textil Nadia Echazú, la primera escuela cooperativa para travestis y transexuales y, un año después, dio impulso a la Ley 3062 de respeto a la identidad adoptada por travestis y transexuales que aprobó la Legislatura porteña. En 2010 conformó el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género, un espacio de encuentro entre más de 15 organizaciones diferentes con un objetivo en común: conseguir que el Estado los y las reconozca. Finalmente, la Ley de Identidad de Género fue sancionada el 9 de mayo de 2012 durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, marcando un hito internacional. En el año 2013 fue nombrada al frente de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual, que funciona bajo la órbita del Observatorio de Género en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. En el día en que Lohana cumpliría 55 años, El Grito del Sur recolectó algunas de sus frases fundamentales para entender su pensamiento y postura política.

“En un mundo de gusanos capitalistas hay que tener mucho coraje para ser mariposa”

“Los primeros años de mi vida fueron encorsetados en ese pensamiento de que yo era una mujer. Yo seguí avanzando en la vida y a través del feminismo me dí cuenta que no era mujer y de que mi sitio en el mundo, mi manera de pararme y de construirme era ser travesti”

Historias debidas: Distancias, Lohana Berkins – Canal Encuentro

“Nosotras hacemos una transición dentro del sistema sexogénero. Al hacerla, nos demostramos a nosotras mismas que ese sistema no significa un condicionamiento inexorable de las personas, y se lo demostramos a cuántos nos miren. En otras palabras, probamos que una misma persona puede aceptar unos condicionamientos sexo genéricos u otros; emerge la condición de persona como independiente, distinta, de esos condicionamientos. Nosotras no nos hemos encontrado a gusto como personas condicionadas masculinamente”

“El patriarcado nos castiga por ‘renegar’ de los privilegios de la dominación que nos adjudican los genitales con los cuales nacemos. Las mujeres se sienten muchas veces con un sentimiento de invasión, de usurpación de la identidad. Por otro lado, sufrimos la violencia institucional, aplicada en aras de salvaguardar la moral, las buenas costumbres, la familia, la religión. Esta violencia es consecuencia de otra, la social, y nos es aplicada por atrevernos a desafiar el mandato social de lo que tenemos que ser y hacer. A diferencia de gays y lesbianas, las travestis no tenemos opción en cuanto a nuestra visibilidad. No podemos elegir no decir a nuestras familias qué somos o queremos ser, no podemos elegir cuándo salir del closet”

Un itinerario político del travestismo en “Sexualidades Migrantes. Género y transgénero” compilado por Diana Maffia 

“Y otra diferencia muy grande es que, cuando se habla de género, siempre se habla de género sólo en términos de las mujeres. Entonces lo que nosotras intentamos hacer es correr estos límites, y decir que hay otras sujetas que reencarnamos otros cuerpos, otras sexualidades y otros géneros. Otras maneras de vivir. Y que también somos oprimidas, porque sino se cae en una cuestión fundamentalista de quién es la que más sufre. Por supuesto, sería una necedad negar que las mujeres son mayoritariamente las oprimidas del sistema, pero también me parece que ya estamos en un nivel donde podemos empezar a delimitar las diferencias de las opresiones. No son todas las opresiones lo mismo, y hay una cuestión fuertemente atravesada por la clase. Nosotras adherimos a ese tipo de feminismo, que no sea biologicista, que no sea fundamentalista, y donde planteemos: “Bueno muchachas, avancemos en otros debates y en otras cosas”. Fragmento de la entrevista realizada por Daniel Jones en 2008

“El gran avance va a ser cuando nosotras estemos en algún lugar de poder. No hay ninguna travesti en un lugar de toma de decisiones. Es cambiar el sentido de lo que se piensa de nosotras. No tenemos educación académica, no logramos instalar una agenda propia. Hay que tensionar a la política. Que la sociedad piense qué significaría tener una presidenta travesti y si sería juzgada por mis buenas o malas políticas o por mi sola condición de travesti”. Entrevista de Analía Daniela Lopez para Revista Furias 

«La palabra orgullo está muy discutida, afuera y adentro de la comunidad. Yo la reivindico. Si analizamos hechos tan recientes como el asesinato de Diana Sacayán y tantos otros travesticidios a lo largo y ancho del país, no es difícil concluir que sigue siendo necesario sostener la insolencia de nuestros cuerpos, para mostrárselos a una sociedad que no logra entender la fragilidad de nuestras vidas. ¿Por qué no sentir orgullo? No es un acto frívolo (aunque habrá compañeros y compañeras que exploten los aspectos frívolos del asunto. Y, en todo caso, ¿qué problema hay?).»

Nota: “Insolencia no es frivolidad” en el suplemento SOY Página/12

Finalmente, sus últimas palabras antes de fallecer fueron: «Queridas compañeras, mi estado de salud es muy crítico y no me permite reunirme personalmente con ustedes. Por eso quiero agradecerles sus muestras de cariño y transmitirles unas palabras por medio de la compañera Marlene Wayar, a quien lego esta posta. Muchos son los triunfos que obtuvimos en estos años. Ahora es tiempo de resistir, de luchar por su continuidad. El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más. Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti Siempre. Un abrazo”.