Atención sanitaria para poblaciones vulnerables

Presentan un protocolo para hoteles familiares, pensiones y conventillos

El legislador del Frente de Todos, Manuel Socías, presentó un proyecto de ley que establece los lineamientos de atención sanitaria para personas que viven en hoteles familiares, pensiones y conventillos. Actualmente existen 36.653 viviendas de este tipo y más de la mitad se concentran en las comunas 1, 3 y 4 del sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Según el último censo del año 2010, más de 36 mil porteños y porteñas viven en hoteles familiares, pensiones, conventillos, inquilinatos y casas tomadas. La mayoría de los casos de precariedad habitacional se concentra en unos pocos barrios del sur de la Ciudad: las comunas 1, 3 y 4 comprenden el 57% del total de las viviendas con estas características. Lo que era apenas un dato más en el largo derrotero de injusticias de la ciudad más rica y desigual del país, se convirtió en un factor de riesgo mayúsculo en el contexto de la pandemia.

La alarma se encendió con los resultados del Operativo Detectar en Balvanera. Como informó este medio, de los 187 hisopados realizados, hubo 104 casos positivos, de los cuales una importante mayoría se ubicó en viviendas precarias. En este contexto, y ante la ausencia de un protocolo que regule las medidas sanitarias en viviendas donde prima el hacinamiento, la falta de servicios y los baños o cocinas compartidas, el legislador porteño Manuel Socías (Frente de Todos) presentó un proyecto de ley que busca establecer los lineamientos para la asistencia a personas que habitan en este tipo de viviendas.

«Este protocolo busca establecer vías de comunicación para hacer cumplir el decreto nacional que suspende los desalojos y establece mecanismos para que se garanticen los insumos de higiene y las condiciones de aislamiento», explicó Socías en diálogo con El Grito del Sur. «Las personas y familias que viven allí, en muchos casos están hacinadas o alquilan de manera informal, similar a lo que ocurre en los barrios populares», agregó.

Primero las villas, ahora los hoteles familiares

El proyecto contempla que se establezcan canales de diálogo permanentes con los dueños de hoteles y pensiones y la conformación de canales de comunicación fluidos para denunciar casos sospechosos. Asimismo, dispone la colocación de cartelería y la provisión de elementos de higiene para todos los establecimientos y habitantes de estas viviendas. Otra de las premisas de la iniciativa es la higienización de áreas comunes y que, en los casos en que existan fallas en el suministro de algún servicio público, el GCBA se haga cargo del acceso a los mismos. Al mismo tiempo, se propone el establecimiento de una Mesa de Emergencia Sanitaria, Social y Económica por cada comuna, con la participación de organizaciones e instituciones para articular políticas públicas y garantizar el acceso a la salud de las familias.

«La situación en los hoteles, pensiones, conventillos o viviendas ocupadas es similar a la de los barrios populares por las necesidades económicas y porque, en muchos casos, las condiciones habitacionales no permiten el aislamiento. Históricamente, el GCBA no presta la atención que debería y la situación empeora en un contexto de crisis sanitaria y social», resaltó el legislador del Frente de Todos. «Hace pocas semanas, un hombre que vivía en un hotel y tenía coronavirus fue desalojado y murió en la calle. Es necesario prestar especial atención a estas situaciones y accionar sobre los alquileres no regulados, donde la mayoría de los desalojos suceden sin que exista un proceso formal», concluyó Socías.