Las personas negras son las principales víctimas

Gatillo fácil en Brasil: casi 1000 muertes en apenas un año

En el país con mayor número de homicidios del mundo, se publicó por primera vez un informe sistemático sobre la violencia en el espacio público. Los datos revelan que 984 personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad entre junio de 2019 y mayo del 2020 en los cinco Estados que cubre la Red de Observatórios da Segurança.

“Si él hubiese disparado para abajo, jamás habría acertado en la cabeza de mi hijo”, expresa Tania de Brito, madre de Juan Ferreira dos Santos (14 años), asesinado por una bala de un Policía Militar que alegó haber disparado hacia el piso.

Relatos como éste son recogidos sistemáticamente por los observatorios de Bahía, Caerá, Pernambuco, Río de Janeiro y São Paulo, los cuales acuñaron un método por el cual revisan a diario la prensa de los estados mencionados, las redes sociales, los informes oficiales y reciben información directa a través de WhatsApp para unificar los datos sobre violencia institucional en uno de los países más grandes del mundo.

El trabajo halló 12.559 casos de violencia institucional en el período analizado, que va desde junio de 2019 hasta junio de 2020. Del total, las fuerzas de seguridad estuvieron implicadas directamente en más de 7 mil casos con diferentes grados de agresión: desde acoso callejero hasta las chacinas. Éstas últimas son asesinatos múltiples que implican a más de tres homicidios en la misma ocasión. En total, fueron registradas 101 chacinas en dicho período, lo que significa un promedio de dos asesinatos múltiples por semana. Del total, casi la mitad fueron protagonizadas por las fuerzas policiales. La más reciente que registra el informe ocurrió en mayo, en plena pandemia, cuando un operativo conjunto del BOPE y la Policía Civil en el Complejo Alemao (RJ) asesinó a 13 personas bajo el pretexto de una denuncia anónima de tenencia de armas.

El informe pone de relieve que hubo al menos 984 asesinatos en manos de la policía, lo cual representa una (1) muerte cada siete operaciones policiales relevadas. Las mismas se concentran, casi en su totalidad, en los barrios pobres con un alto componente de personas negras y mujeres.

Otro dato importante es la composición de las víctimas: en un país con una tasa de homicidios de 28 cada 100 mil habitantes, una de la más altas del mundo, si la muestra se reduce a jóvenes negros de sexo masculino de entre 19 y 24 años, la tasa asciende a más de 200 cada 100.000 habitantes. En tanto que el 75% de los asesinados por la policía son negros, y el 61% de las víctimas de femicidios son mujeres negras.

El Observatorio señala que “los homicidios son la punta del iceberg de la violencia en Brasil”, en cuanto a que cada muerte registrada es un indicio de múltiples violencias. Morir en manos de la policía es una amenaza real y constante para los jóvenes de estas comunidades, puesto que cada muerte indica un número mayor de hechos de violencia y abusos.

La alta tasa de asesinatos contra jóvenes negros y pobres no es casual y, al igual que en nuestro país, se relaciona directamente con la imagen de peligrosidad creada por los medios hegemónicos. En ese sentido, la supuesta amenaza para la seguridad de la población es prediseñada por la prensa como la de “un joven negro con camisa surfista y un AK-47”, estereotipo atribuido a “los traficantes” según señala Dudu Ribeiro, investigador del Observatorio de Seguridad de Bahía.

Para Bruna Sotero, investigadora y articuladora nacional de la Red de Observatorios de Seguridad de Río de Janeiro, la producción de datos que integren informaciones sobre el color y la raza resulta imprescindible, tanto para reconocer la características raciales de la acción policial, a la vez que para cuestionar la política de guerra contra las drogas que en realidad es una guerra contra los jóvenes negros. El informe, además de detallar los casos de violencia policial y el carácter racial de los hechos, también releva casos de violencia contra la mujer, femicidios y hechos de violencia dentro del sistema penitenciario y las narrativas.  El mismo puede encontrarse en el sitio web de la Red . 

http://observatorioseguranca.com.br/wp-content/uploads/2020/07/Racismo-motor-da-violencia-1.pdf