Se lanzó la campaña I=I: de Ushuaia a La Quiaca

«La única forma de desmantelar el estigma es que todes hablemos de esto, tengamos o no VIH»

En el marco de la apertura de la 23ª Conferencia Internacional de Sida, la Asociación Ciclo Positivo y la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP) presentaron la campaña que busca nacionalizar el mensaje "Indetectable es igual a Intransmisible". Franco Bova, uno de los impulsores de la propuesta, cuenta el trabajo que vienen realizando y sus objetivos.

Esta semana comenzó la 23ª Conferencia Internacional de Sida y, en ese marco, desde la Asociación Ciclo Positivo y la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP) organizaron el lanzamiento virtual de la campaña «I=I: de Ushuaia a la Quiaca», que busca concientizar y reducir el estigma que pesa sobre las personas que viven con VIH. Actualmente, se estima que más de 139 mil personas viven con VIH en la Argentina y los avances en los tratamientos han permitido que puedan llevar adelante una calidad de vida como cualquier otra persona. Sin embargo, los niveles de estigma y discriminación con los que se encuentran siguen siendo altos: de acuerdo a un estudio publicado por el INADI en el año 2014, el 71% considera que “se discrimina mucho o bastante” a las personas que viven con el virus. Es por esto que distintos colectivos y organizaciones vienen peleando hace tiempo por una respuesta que visibilice esta problemática y ensaye posibles soluciones para disminuir el nivel de discriminación. Franco Luciano Bova, integrante de Ciclo Positivo e impulsor de la campaña, habló con El Grito del Sur al respecto.

El lanzamiento de la campaña se realizó mediante una transmisión en vivo por YouTube que contó con la participación de Clarisa Brezzo (ONUSIDA), Marcelo Vila (OPS/OMS Argentina), Sergio Maulen (director de la Respuesta al VIH del Ministerio de Salud de la Nación), Ornella Infante (INADI), Emir Franco (RAJAP) y Franco Bova, el joven activista premiado este año por la Sociedad Internacional de Sida como uno de los cinco embajadores del Youth Voices Campaign 2020. La moderación estuvo a cargo de Matías Muñoz, coordinador de la Asociación Ciclo Positivo, y durante un período de dos horas ponentes y espectadores intercambiaron acerca de los diversos proyectos y campañas que se desprenden de las problemáticas vinculadas al VIH. En palabras de Bova, el encuentro superó las expectativas en forma positiva. «Tener en una misma mesa -aunque sea virtual- a las organizaciones del territorio, al Gobierno nacional, representado por el Director de la Respuesta al VIH del Ministerio de Salud de la Nación y la presencia de Ornella Infante, del Instituto Nacional contra la Discriminacion, la Xenofobia y el Racismo (INADI), y a las agencias de Naciones Unidas que están implicadas en la respuesta comunitaria al VIH, es algo sin dudas para destacar», expresó Bova.

«La gente pudo ver en vivo lo que cada uno de los actores tuvimos para aportar sobre un mismo tema y la gente tuvo respuestas en forma directa y sin intermediarios», destacó. «Las organizaciones tenemos un diálogo cotidiano con la gente, pero estas personas -generalmente por los cargos de enorme responsabilidad que ocupan- no tienen esa oportunidad y creo que esto habla del espíritu real de la campaña: nosotros y nosotras queremos acortar las distancias entre estas personas tomadoras de decisiones y la sociedad en general», manifestó Bova.

Mural de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP).

En el último mes y medio, la campaña logró reunir la adhesión de 70 organizaciones de todo el territorio nacional y más de 30 se sumaron como implementadoras, comprometiéndose a realizar al menos una acción que visibilice el mensaje «I=I, indetectable es intransmisible». De todas formas, desde RAJAP y Ciclo Positivo apuestan también a sumar las adhesiones y compromisos de los distintos gobiernos locales, provinciales y nacionales. «Las personas que nos acercamos a las organizaciones estamos sensibilizadas con la problemática y estamos dispuestas a cambiar todos los prejuicios con los que fuimos educados y a tratar de llevar esta reflexión y aprendizaje a nuestra comunidad. Esto tiene un alcance que es rico y es grande porque las personas desarman sus prejuicios y se dan cuenta que no hay razones para excluir a una persona por tener uno u otro virus, pero si ese proceso no está acompañado de políticas públicas no tiene el impacto que debería tener y eso lo vemos traducido en datos, por ejemplo, con el último Mapa de la Discriminación, que ha quedado viejo y esperamos que se actualice muy pronto», reclamó el integrante de Ciclo Positivo. El mapa mencionado fue realizado por el INADI hace más de cinco años y revela que 7 de cada 10 personas consideran que las personas con VIH aún son discriminadas en nuestro país.

Si bien los datos están desactualizados, lo que queda claro es que aún persiste en la sociedad un fuerte estigma y juzgamiento hacia las personas que viven con el virus. ¿Por qué? «Porque a la gente le siguen pidiendo el testeo de VIH en el preocupacional, porque cuando una persona se pidió una licencia laboral en el contexto de aislamiento le pidieron que revele su diagnóstico, cuando debería estar protegido», respondió Bova. «El estigma sigue estando presente porque hay una insuficiente aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral, porque hay colegios que son detractores de conciencia y un montón de otras cuestiones. El estigma es algo a lo que los militantes estamos advertidos y trabajamos todos los días para erradicarlo, pero sin política pública va a seguir siendo uno de los principales problemas, sino el principal problema de las personas que viven con VIH», añadió.

Campaña de Ciclo Positivo en redes sociales.

Sobre el modo de enfrentar estas cuestiones y buscar soluciones a estos problemas, el joven médico y activista argentino planteó: «Más que combatir hay que intentar responder, porque cuando hablamos de combatir estamos hablando de una lucha y si entendemos que el VIH no existe sin la persona a la cual infecta, porque es el virus de la inmunodeficiencia humana, es imposible disociar al virus de una persona y entonces combatir el VIH sería combatir a la persona, y ese no es el mensaje que queremos dar». «Sí quizás generar una respuesta porque el estigma es una problemática que reconocemos y porque vivir con VIH implica ser objeto de discriminación en un montón de ámbitos, creemos que la única manera de responder a esto no es I=I. Esta es nuestra punta de lanza para abrir el debate hacia un montón de otras propuestas que hacen a la respuesta integral al VIH, como por ejemplo una nueva Ley de VIH, Hepatitis Virales e Infecciones de Transmisión Sexual», propuso Bova.

«Si la discriminación es una forma de opresión histórica que opera en el sentido común, trazar los caminos hacia la cero discriminación es parte de la vocación que todo gobierno debe tener para que la sociedad pueda ser más libre. Sólo sin discriminación seremos libres», concluyó.

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

I=I: de Ushuaia a La Quiaca