María Eugenia Catalfamo

“Los y las jóvenes tenemos que involucrarnos cada vez más en política»

Con 32 años, María Eugenia Catalfamo es la representante más joven del Senado. Desde su banca, la senadora puntana del Frente de Todos impulsa proyectos para incentivar la participación de esta franja etaria en la política. "El límite de edad para ingresar a la Cámara de Senadores se podría bajar tranquilamente", asegura.

Lugares vetados para las mujeres hay muchos y si son jóvenes aún más, pero la política es uno de los espacios más herméticos a la hora de hacerse paso. Sin embargo, bajo el impulso que significó la sanción del voto a los 16 años y la marea verde, la juventud se posicionó en nuestro país como un agente político innegable. Así surgieron nuevos actores que tomaron la cancha, entre ellos mujeres, lesbianas, travestis y trans tuvieron un gran peso. María Eugenia Catalfamo es, a los 32 años, la senadora más joven de una cámara conservadora donde 30 años es el límite inferior para ingresar, a diferencia de Diputados donde ya con 25 se puede obtener una banca y la Legislatura donde sólo es necesario ser mayor de edad. Además la diferencia de género es más marcada: según un proyecto de ley presentado este año por la diputada Mara Brawer, sólo el 39% de la Cámara de Senadores está actualmente ocupada por mujeres, mientras que en la Cámara Baja este porcentaje asciende a 42%.

Nacida en San Luis, Catalfamo creció en un hogar atravesado por la política. Al terminar sus estudios se mudó a Córdoba, donde se recibió de Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba para luego volver a su provincia natal con la idea de aplicar todos sus conocimientos. Allí se desempeñó como Jefa de Prensa y Protocolo del Ministerio de Seguridad y Jefa de Programa Comunicación de la Universidad de La Punta hasta que, en 2017, el gobernador Alberto Rodríguez Saá creó la Secretaría de la Juventud de la provincia de San Luis, de la cual se puso al frente.

Aunque sorprendida, en 2017 María Eugenia aceptó ser parte de la fórmula del Frente Unidad Justicialista San Luis y, si bien fue un trayecto difícil, gracias a esto terminaría siendo la senadora más joven de la cámara. “A los seis meses de estar en la Secretaría de Juventud, me convocaron para acompañar en la fórmula como senadora nacional. Era mi primera campaña electoral y fue muy larga, recorriendo toda la provincia. En las PASO perdimos por diez puntos pero después pudimos escuchar lo que la gente quería y en las generales ganamos por 30, por lo que ingresé al Senado en diciembre del 2017 con la edad mínima para entrar”. Ser joven en un ambiente acaparado por personas mayores es difícil, por eso desde su banca alienta la creación de leyes que beneficien a la juventud y le permitan introducir sus voces en la política. “Los y las jóvenes tenemos que involucrarnos cada vez más en política porque somos quienes vamos a construir el futuro. Desde ese punto tenemos que aportar para que nuestra visión esté representada”.

En tal sentido, desde su despacho presentó un proyecto de ley para crear la Comisión de Juventudes en el Senado, que busca aumentar el diálogo con instituciones que trabajen la temática y tratar problemáticas específicas del sector como al acceso a la educación y el empleo, la independencia económica y la vivienda propia. “Sería la primera vez en la historia del Senado en tener una Comisión de Juventud. Muchos jóvenes del país, cuando se enteraron de la noticia, se alegraron de que en un espacio conservador y reticente se pueda pensar en su integración. Queremos que la comisión tenga un carácter federal porque las provincias necesitamos mucho del federalismo y de distintas voces donde poder aportar a una causa”.  En esta misma línea, la senadora del Frente de Todos propuso una Ley Nacional de Juventudes para establecer la creación de una Secretaría Nacional de las Juventudes que coordine políticas con el INJUVE, además de promover un aumento de las partidas presupuestarias.

Catalfamo defiende que ni la edad ni el género deberían ser un impedimento para que las personas puedan leerse como sujetos y sujetas políticas, y por eso cree en la necesidad de que los y las jóvenes aumenten su presencia en los espacios de decisión. “El límite de edad para ingresar a la Cámara de Senadores se podría bajar tranquilamente”, asegura. Y agrega: “yo creo que no está bueno estigmatizar a la juventud como si por su edad fueran menos capaces. Por el contrario, todo tiene que ver con la pasión, con la formación o con la fuerza que uno lleva adentro. Si es verdad que tenemos menos experiencia, esto se va adquiriendo. Creo que la juventud tiene un poder para palpar la realidad y para empatizar con sus contemporáneos que es totalmente distinto al que tienen otras personas mayores”. También suma que San Luis siempre apostó a la juventud, por lo que no es casual que en las listas haya muchos y muchas jóvenes.

Si hay un tema que afecta especialmente a las mujeres y de lo cual se ha hablado mucho durante las últimas semanas, es de la violencia simbólica y política. En ese sentido, otro de los proyectos presentados en el Senado fue sumar a la ley 23.592 los actos discriminatorios por motivos de orientación sexual o identidad de género. “Parece que, por ser mujer y ocupar un espacio político, incomodamos de tal manera que tienen que salir a atacarnos por cualquier motivo”, opina la senadora puntana.

Como demostró la historia, los lugares no se regalan sino que se conquistan y la fuerza de les jóvenes y las mujeres en las calles demuestra que, sin duda, parte de esta batalla está ganada.