Se profundiza el recorte a la inversión pública en la Ciudad

Larreta ajusta 2 mil millones en vivienda y educación durante la pandemia

Mientras el Gobierno porteño recibe críticas por la falta de apoyo a los rubros más afectados durante la crisis, un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas -realizado por Samantha Horwitz y Claudio Lozano- concluye que la Ciudad de Buenos Aires hizo un "fuerte ajuste fiscal y desinversión pública" en vísperas de la pandemia.

El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) publicó ayer un informe que revela el «proceso de fuerte ajuste fiscal y desinversión pública» con el que la Ciudad de Buenos Aires está afrontando la pandemia de COVID-19. El trabajo realizado por Samantha Horwitz y Claudio Lozano plantea que el ajuste del Estado porteño afecta principalmente a los sectores de vivienda y educación, con recortes que rondan los 2000 millones de pesos.

Los datos relevados corresponden al primer trimestre de 2020, con lo cual la llegada de la pandemia y del aislamiento obligatorio apenas repercuten en las cuentas públicas del período. Lo llamativo es que la ejecución presupuestaria durante los tres primeros meses del año da cuenta de un superávit primario de $26.395 millones, un aumento del 40,2% respecto a 2019. «En el marco de las limitaciones en términos recaudatorios por la recesión en curso, el mejoramiento del resultado fiscal fue alcanzado por la estrategia de retrasar el gasto primario con una caída real del -6,5% explicitada fundamentalmente por el recorte de la inversión pública (-54,3%)«, señalan los autores del informe.

Ya antes de que los efectos negativos en términos de recaudación tributaria comenzaran a visibilizarse producto de la pandemia, la desinversión pública de la administración de Horacio Rodríguez Larreta se verificaba en el recorte destinado a vivienda (-$1.504 millones), educación (-$473 millones), agua potable y alcantarillado (-$351 millones), transporte (-$693 millones) y servicios urbanos (-$239 millones), entre otros. Horwitz y Lozano aseguran que «las inversiones en Servicios Sociales y Económicos caen en valores nominales: las pérdidas reales alcanzan el -60% y -57%, respectivamente. Entre las funciones sociales, la inversión en Salud crece en valores reales un 70%». No obstante, lo destinado a preparar el sistema sanitario porteño con vistas a la pandemia (+$432 millones) fue muy inferior a la liberación de recursos públicos por el desplome de la inversión pública en general.

Durante el primer trimestre de este año, la recaudación tributaria de la Ciudad cayó un -4,4% en términos reales, aunque el IPyPP advierte sobre un pronóstico de mayor deterioro en los meses siguientes. Al mismo tiempo, teniendo en cuenta la caída de la inversión en las áreas mencionadas, el informe señala que «los trabajadores públicos cargan con parte del ajuste en sus bolsillos. La masa salarial cayó un -6,4% respecto al año anterior que, sumado al congelamiento de las contrataciones de personal, determinará mayores ajustes en esta partida en el segundo trimestre».

 

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