Todos los caminos conducen a la Bonaerense

Caso Facundo: qué se sabe y qué no hasta ahora, a la espera de los resultados de la autopsia

"Ahora vamos a esperar unos días que hagan el ADN y si Dios quiere y es él, me llevo mi niño a casa", dijo ayer Cristina, mamá del joven, desde la zona en Villarino donde hallaron los restos óseos de un cuerpo masculino que podría ser Facundo Castro. Las causales de muerte podrían darse a conocer mañana; la identidad de los restos, en una semana, según aclaró uno de los abogados de la familia.

La madrugada del jueves 30 de abril, Facundo Astudillo Castro, un joven de 22 años oriundo de la ciudad bonaerense de Pedro Luro, partido de Villarino, salió de su casa rumbo a lo de su ex novia, en Bahía Blanca, 120 kilómetros al norte por la Ruta 3, un camino que según su mamá, Cristina Castro, conocía de memoria. Nunca llegó; desde entonces está desaparecido. Este sábado, 110 días más tarde, los restos “de un cuerpo humano esqueletizado” fueron hallados “en un canal de Villarino Viejo”, según informó el Ministerio de Seguridad de la Nación. «Ahora vamos a esperar unos días que hagan el ADN y si Dios quiere y es él, me llevo mi niño a casa», dijo Cristina ayer, después de permanecer durante cinco horas en el lugar, desde donde habló con los medios.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es el encargado de realizar la autopsia y de confirmar mediante el ADN hallado en el lugar si el cuerpo es o no el de Facundo. Según uno de los abogados de la familia, Leandro Aparicio, los resultados de la causal de muerte podrían estar confirmados mañana, y recién “en unos siete días” se podrá confirmar la identidad del cuerpo. Entre los restos se halló además una zapatilla negra. Cristina no tiene dudas que era de su hijo. Tampoco tiene dudas, dijo, que el perfecto estado de conservación de la zapatilla, junto a la presencia de huellas de camioneta en el lugar, confirma que el cuerpo fue plantado intencionalmente.

La zona donde apareció el cuerpo

Otro de los abogados de la familia, Luciano Peretto, señaló que la zona donde apareció el cuerpo se ubica a pocos kilómetros en línea recta con el punto de la Ruta 3 donde, según el relato de tres testigos, Facundo fue visto por última vez, subiéndose a un patrullero de la Policía Bonaerense. «Nosotros creemos que ese cuerpo fue plantado ahí», aclaró Aparicio, quien además descartó que “Facundo haya ido voluntariamente a morir” al lugar.

La zona, conocida como “Cola de Ballena”, es de muy difícil acceso, salvo que se tenga una 4×4. La Federal ya la había rastrillado unos días antes, sin encontrar nada. En ese punto, las coincidencias con la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado son escalofriantes, como si se hubiera establecido un “modus operandi” sobre cómo las fuerzas represivas se deshacen de un cuerpo buscado.

Por esos motivos, la familia y sus abogados tampoco parecen estar convencidos con la versión oficial del hallazgo. Supuestamente, habría sido “un pescador local” el primero en encontrarlo, para darle luego aviso a la fiscalía federal que lleva el caso, con la que la familia mantiene un enfrentamiento abierto porque considera que está obstruyendo el avance de la investigación, que envió enseguida a los equipos de búsqueda y rastrillaje de la Policía Federal Argentina hasta la zona.

«Por la estructura física del cuerpo y la mochila semienterrada da la impresión de que es él», dijo el sábado a la noche el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, señalado por la familia como el principal responsable político de la desaparición del joven. La supuesta mochila que señaló Berni nunca apareció en el lugar. “Nunca hubo una mochila, que me digan dónde está la mochila que dijo Berni”, disparó Cristina Castro.

“No vamos a encubrir a nadie”, dijo ayer el gobernador Axel Kicillof, en un fuerte mensaje político. La madre del joven pide, cada vez que le dan un micrófono, la renuncia de Berni y del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua.

La familia insiste en que la Bonaerense plantó testigos y que sus testimonios ante la Justicia se contradicen. El caso más concreto tiene que ver con la foto del DNI de Facundo que circuló la semana pasada: fue sustraída del peritaje que se realizó sobre una de las policías, Jana Curuhinca, mientras que otro de los oficiales, Alberto González, quien detuvo a Facundo, dice que el joven no portaba documento. Contradicciones de ese estilo pueblan el expediente.

“Son claras las maniobras de encubrimiento para tratar de dejar este delito impune”, explicó Peretto. “Entiendo que hubo un abuso de autoridad que fue más allá de lo que quizás pretendían. Facundo, un chico de 1,55 metros, flaquito, chiquito, que no podría haber resistido mucho hostigamiento. Facundo tiene ese contacto policial de las diez de la mañana, que lo retiene hasta las 13.33, que llama a su mamá. Y no regresa a su domicilio, sino que retoma su camino a Bahía Blanca. Nosotros entendemos que la policía pudo haberle dicho ́Te dijimos que vuelvas y no nos hiciste caso´. En ese segundo encuentro policial es que se da el hecho violento”, resumió.