Cristian Jerónimo

«La CGT tiene que volver a reivindicar los documentos de la Falda y Huerta Grande»

El pasado 12 de agosto, las juventudes de la CGT, la CTA y la CFT difundieron un comunicado en conjunto para abordar las tareas de la nueva generación política. Cristian Jerónimo, secretario general de la Juventud Sindical Nacional, analiza este proceso de unidad y el rol del sindicalismo: “La CTA debe volver a la casa de las y los trabajadores para armar una confederación fuerte”.

Las últimas semanas fueron bastante agitadas en el mundo sindical, con varios debates e iniciativas que pasaron a ser parte de una agenda que ya piensa en la post-pandemia. En ese contexto, la Juventud Sindical Nacional de la CGT, la juventud de la CTA y la juventud de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) volvieron a juntarse para sentar posición sobre las tareas del sindicalismo en los tiempos que vienen. Estos mismos espacios ya se habían manifestado meses atrás, cuando de manera conjunta apoyaron el proyecto de ley sobre la regulación del teletrabajo. En este caso, presentaron un comunicado que -entre otras cosas- es determinante a la hora de plantear el modelo de gobierno que quieren los y las jóvenes. “El planeta se encuentra inmerso en una problemática sanitaria nueva que golpea tanto a las grandes potencias como a los países vaciados y asfixiados por gobiernos nefastos como el de Mauricio Macri”, aseguran.

El secretario general de la Juventud Sindical Nacional y referente del Sindicato de los Empleados de la Industria del Vidrio, Cristian Jerónimo, dialogó con El Grito del Sur sobre este proceso de unidad impulsado por la juventud y el rol del sindicalismo.

¿Creés que este proceso de unidad que se están dando desde la juventud puede ser el puntapié para llegar a la unidad de las centrales?

No solamente creo, sino que tenemos la responsabilidad y la obligación de trabajar con las diferentes centrales. A mí me parece muy importante que la CTA vuelva a la Confederación General del Trabajo y seguramente se tendrá que dar un debate profundo, dejando las mezquindades de lado para que volvamos todos a construir dentro de ese paraguas que es la CGT. También tenemos que trabajar mucho en lo federal, siendo muy aperturistas, muy transversales, generando las condiciones para la participación de todos los sectores. Me parece que la CGT, que el mes que viene cumple 70 años de historia, se merece un debate profundo: hay que volver a reivindicar aquellos documentos de la Falda, de Huerta Grande, de la CGT de los Argentinos, y sobre esa línea volver a construir una confederación general que contenga colectivamente a todos los sectores del movimiento obrero.

¿Esa unidad puede lograrse para las elecciones de la CGT del año que viene?

Yo creo que sí. Sabemos que hay algunos personajes a los que no les interesa que se logre la unidad y también algunas corporaciones de poder que trabajan todos los días incansablemente para generar división y desencuentro. Pero creo que las nuevas generaciones abrazamos la misma causa y, conceptualmente, tenemos el mismo pensamiento, más allá de que podamos tener algunos matices. Pienso que están dadas las condiciones: tenemos un gobierno donde el mismo Presidente pidió hacer un esfuerzo para lograr la unidad del movimiento obrero. Si todos estamos en sintonía, cada uno aportando y dejando las mezquinidades de lado, se va a poder, aunque seguramente con diferencias desde lo ideológico. Cuando se formó la CGT convivían diferentes matices ideológicos y pudieron. Entonces, ¿cómo nosotros, en el año 2020, no vamos a poder lograr la unidad en pos de la causa de los trabajadores? Yo pienso que lo vamos a lograr. Seguramente va a haber un debate, una discusión profunda y hay que decirse las cosas por más que duelan, pero puertas adentro, y no solamente trabajar en un programa, como muchas veces se dice que la CGT tiene que tener un programa, sino que a mí me parece que la CGT tiene que ser parte de un proyecto de país.

Con respecto a esto, luego del encuentro que la cúpula de la CGT tuvo con la AEA (Asociación Empresaria Argentina), surgieron muchas críticas y varios llamaron a que la CGT tenga un programa propio. ¿Cuál es tu posición sobre ese encuentro que generó tanta polémica?

Yo creo en lograr ese acuerdo entre capital y trabajo, pero no creo en reuniones ocasionales que no son sinceras. La realidad es que la CGT (o los que la conducen en este momento) no actúan de manera sincera, y todos sabemos lo que representa el sector empresario de AEA. Me parece que no es un sector que persigue una causa en común sino que persigue solamente intereses personales y, siempre que nuestro país los necesitó, ha dado la espalda, no aportó nada y se miró el ombligo. Me parece que el dialogo que quiere construir hoy la CGT con ese sector no es un dialogo sincero para construirse en el tiempo, sino que es coyuntural y termina sirviendo para una foto. En la Argentina quedó demostrado que, cuando se construye desde lo que le conviene a uno o a otro, eso no es algo que se sostenga en el tiempo y sea razonable. Nosotros necesitamos políticas a largo plazo y entendemos que el sector empresario es un importante para la Argentina. El sindicalismo debe darse un diálogo con ese sector, pero siempre que sea un dialogo de buena fe de ambas partes y que sea constructivo y no destructivo. Que aporte a generar condiciones para que nuestro país vuelva a construir un plan productivo, que podamos soñar con un país mucho más inclusivo para todos.

La semana pasada se presentó un plan de desarrollo entre sindicatos, movimientos sociales y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular. ¿Te imaginás una central de trabajadores que incluya a estos movimientos y nuevas formas de sindicalización?

Ojalá sea así. Me parece que es una iniciativa importante, que empieza a marcar un camino: ver al compañero Pablo Moyano con Gerardo Martínez, con el compañero Sasia, con los compañeros de los movimientos sociales. Por más que a muchos sectores no les guste, son compañeros que se dieron una política de contención en un momento difícil de la Argentina, que el sindicalismo no supo cómo contener a todos esos trabajadores que habían quedado por fuera del sistema y que en algún momento los quisieron invisibilizar. Y esos compañeros, con una gran responsabilidad sobre la causa popular, también se dieron una política de desarrollo, de preparación, de volver a reivindicar a esos trabajadores, de generarles su propio espacio, como cooperativas de trabajo. A mí me parece que es muy fructífero que se empiecen a generar este tipo de mesas, en la cual conviven los diferentes sectores representativos de nuestro país. Y lo acompaño desde nuestro espacio, la Juventud Sindical, a la cual me toca representar. Reivindicamos este tipo de espacios, todo lo que sea en pos del dialogo y de una construcción colectiva lo vamos a acompañar. Estos procesos están discutiendo algo muy importante y ambicioso, que presentó el compañero Juan Grabois, y en el cual las organizaciones sindicales tienen un grado de responsabilidad importante, acompañando cada actividad. Por eso no sólo creemos en este tipo de encuentros, sino que además los acompañamos.