Legislatura porteña

El oficialismo porteño se niega a debatir 300 proyectos de la oposición presentados durante la cuarentena

En una dinámica que niega toda apelación al "diálogo" y al consenso, el Ejecutivo porteño lleva cajoneados más de 300 proyectos opositores desde que comenzó la emergencia sanitaria. "La Legislatura porteña es una escribanía", coinciden diputados y organizaciones sociales. Salud, Promoción Social y Educación, las áreas más censuradas por el larretismo.

“La Legislatura porteña es una escribanía” se convirtió en una de las frases más escuchadas desde que el Ejecutivo porteño tiene mayoría absoluta en el parlamento de la Ciudad. Expresión que propone que el larretismo se niega a habilitar el debate de proyectos de la oposición y que sólo sesiona para imponer sus propios documentos. Los bloques opositores aseguran que este modus operandi se viene repitiendo en los últimos años, y pensar que esta situación durante el confinamiento ha mejorado, está alejado de toda realidad. Al realizar un relevamiento sobre los cientos de proyectos presentados por las y los legisladores opositores durante la pandemia, no resulta exagerado decir que, como nunca antes, el oficialismo de la Ciudad de Buenos Aires se encerró en sí mismo y soterró el debate en la Legislatura.

Desde que se inició la cuarentena, la alianza Vamos Juntos cajoneó alrededor de 300 proyectos de la oposición. Documentos devenidos de las comisiones más sensibles, cuyos “beneficios” están directamente destinados a la población mayormente postergada de la Ciudad. Salud, Promoción Social y Educación, son las áreas en cuestión censuradas por el larretismo, entre los que se encuentran proyectos de Ley, pedido de informes y diferentes iniciativas. En casi 5 meses de cuarentena, el conjunto de documentos que el oficialismo se niega a debatir hasta la fecha en la Legislatura, suman un total de 297 proyectos, de los cuales 61 corresponden a asistencia social, 97 incumben al sector educativo y 139 están vinculados directamente a indagar, mejorar y ampliar las condiciones del sistema de salud de la Ciudad de Buenos Aires.

Florencia Diasprotti, maestra de la Escuela Mugica, referente social y militante del PCCE, advierte que “hay muchos proyectos de Ley que se presentaron en la Legislatura que son de vital importancia para la comunidad de la Villa 31: entre ellos, la ley de asistencia económica, alimentaria y sanitaria para comedores. En la misma línea y con la idea de achicar la brecha digital, los proyectos que tienen que ver con educación, como los de garantizar conectividad y computadoras para estudiantes; y el proyecto de Tarjeta Alimentaria que evitaría que miles de personas se estén movilizando al mismo tiempo para buscar una bolsa de alimentos”.

A la censura legislativa que realiza el oficialismo sobre estos proyectos, se le suman las últimas decisiones que se alejan de la realidad de las y los ciudadanos, “como el pago de aguinaldo en cuotas para los trabajadores estatales porteños, y el hecho de que no destina un peso para paliar la situación de quienes más necesitan la presencia del Estado, mientras sigue gastando fortunas en publicidad y marketing, en fortalecer a las fuerzas represivas, o pagando sobreprecios en insumos (como los barbijos) siempre favoreciendo a los sectores concentrados de la economía”, agrega Diasprotti.

Entre los casi 300 proyectos que Vamos Juntos congeló en la Legislatura, se encuentra el de la creación de la figura de “promotoras de la salud” en los equipos territoriales del sistema de salud de CABA. Esta iniciativa representa un salario digno para quienes “son las primeras que van al frente en la búsqueda activa de los casos de COVID en los barrios más vulnerables. Hasta hace muy poco, la mayoría cobraba un contrato precarizado de 14 mil pesos”, señala el legislador porteño del Frente de Todos, Javier Andrade, que presentó este proyecto hace varios meses. En la Ciudad de Buenos Aires hay 45 Centros de Salud y Acción Comunitaria -CeSAC- y 39 Centros Médicos Barriales -CMB-, un total de 84 dispositivos de salud donde sólo 52 promotoras de la salud están reconocidas. “Son muchísimas las que trabajan promoviendo el acceso a la salud, el primer eslabón en la atención primaria de la Ciudad son las promotoras”, destaca Andrade.

El legislador también opinó sobre por qué el Gobierno porteño cuajó el debate de proyectos tan relevantes durante la pandemia: “El modelo de Ciudad desigual que plantean siempre perjudica mucho más a los sectores vulnerables, y en particular las promotoras de salud son mujeres que viven y realizan esta tarea en las villas y en los barrios más carenciados de la Ciudad. Para este gobierno, que está hace 13 años, es más importante destinar 28 millones de pesos para comprar máquinas expendedoras de bebidas y snacks, como salió publicado hace unos días en el Boletín Oficial, que invertir ese dinero en salud”, concluye. Entre los proyectos que presentó Andrade durante la cuarentena, se destacan: crear dispositivos de entrega de medicación para pacientes crónicos, descentralizados de los hospitales y centros de salud; y la implementación de protocolos de atención en las unidades febriles de urgencia.

El reclamo más fuerte que le hacen todos los sectores al Gobierno de la Ciudad, es que destine dinero a las y los vecinos del distrito para complementar las diferentes ayudas económicas que otorga Nación. “La Ciudad de Bs As debería estar sosteniendo la economía de los pequeños comerciantes, los artesanos, las PyMES, las cooperativas, a través de una IFE y una ATP porteño, para que complemente con las designaciones que destina el Gobierno nacional y que las y los porteños no tengan que elegir entre la economía y la salud”, opina Enrique Rositto, secretario de Prensa de la CTA Ciudad. Cabe señalar que el Gobierno nacional auxilia a más de 290 mil porteños la suma de 10 mil pesos mensuales mediante la asignación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). “Esto ocurre mientras que el Gobierno de la Ciudad solamente aporta mediante el programa Ciudadanía Porteña $4500 a apenas 48 mil vecinos de la Ciudad. Por eso sostenemos que es importante que el oficialismo habilite el debate del proyecto del Frente de Todos, que impulsa que el Gobierno porteño cobre por única vez un impuesto del 1% a las personas o empresas que hayan pagado Ingresos Brutos iguales o superiores a los 30 millones de pesos”, cierra Rositto.