El acto virtual de la Economía Popular

San Cayetano, por YouTube

La Unión de Trabajadores de la Economía Popular celebra San Cayetano con un encuentro vía YouTube de los referentes y las referentas de sus unidades productivas en todo el país, que se retransmitirá desde la Iglesia de Liniers, la casa del santo del Trabajo. Participará el presidente Alberto Fernández.

Hoy no se puede peregrinar, pero sí rezar; nada impide tampoco continuar por otros medios la exigencia de Tierra, Techo y Trabajo. Con esa premisa, las organizaciones sociales realizarán una teleconferencia en vivo a través del canal de YouTube de la UTEP, desde las tres de la tarde, para volcar en la red todo el color y la diversidad que sus columnas y regionales suelen mostrar en la calle cada 7 de agosto desde hace cuatro años, en el trayecto que recorren a pie entre la Catedral de Liniers, casa de San Cayetano, y la Plaza de Mayo. Por obvias razones, este año se encontrarán de forma virtual y expondrán sobre la situación social que vive el país producto de la pandemia y, también, sobre las formas de organizarse para hacerle frente a la crisis. “Es una situación rara para mí en lo personal no poder marchar, pero al mismo tiempo la videoconferencia nos permite hacer algo más federal, mostrando nuestras unidades productivas en todo el país y reafirmar que el trabajo es la principal política social, sobre todo en esta situación de emergencia y como eje para el país que se viene post-pandemia”, resumió en diálogo con El Grito del Sur Gildo Onorato, secretario de organización de UTEP.

“Por supuesto que la movilización da una contundencia distinta, pero hoy toca ser responsables y cuidar la salud. Pero no celebrar a San Cayetano no estaría nunca en los planes. Así que optamos por esta alternativa que además nos permite acercar a mucha gente el trabajo de más de 300 unidades productivas, que van a poder contar cómo se organizan y nos va a permitir estar cerca”, describió el dirigente, que será uno de los oradores del acto de hoy.

Como no hay marcha, las organizaciones montaron una carpa en la Iglesia de Liniers (en la que trabajaron a contrarreloj desde ayer a las siete de la mañana), donde estará emplazado una suerte de comando central con una pantalla gigante, por la que van a ir pasando de forma virtual los y las referentes de la UTEP en todo el país, tal como sucede en los encuentros por Zoom que se han vuelto habituales en cuarentena. Desde ese lugar se transmitirá en vivo abiertamente por el canal de YouTube de la organización. Tomarán la palabra Esteban “El Gringo” Castro, secretario general de la UTEP, el diputado nacional y referente de la CCC, Juan Carlos Alderete, el subsecretario de Promoción de la Economía Social, Daniel “Chuky” Menéndez, de Somos Barrios de Pie y las referentes Jackie Flores, del MTE, Marina Joski, del Movimiento Popular La Dignidad, y Dina Sánchez, del Frente Popular Darío Santillan. Se espera que participe también el presidente Alberto Fernández.

Así se preparan las organizaciones en Liniers

El Gobierno presentó ayer el programa “Obras más Trabajo”, de 40 mil salarios complementarios para las tareas de mejoramiento de barrios populares que realizarán cooperativas de la Economía Popular, así que el Presidente llegará con una buena bajo el brazo a la conferencia. De todas formas, la UTEP insistirá con el planteo del programa “San Martín”, una hoja de ruta de medidas y políticas públicas que ya le han presentado a Fernández y que contiene las propuestas a largo plazo del sector, entre ellas la recuperación de muchas de las hectáreas de tierras que están en manos del Estado y podrían servir para la agricultura familiar.

“El Presidente reafirmó que teníamos que empezar por los últimos. Y eso es lo que estamos haciendo como organizaciones populares en todo el país. Casi triplicamos nuestro trabajo de asistencia en esta pandemia, para que la crisis no sea peor de lo que es. Queremos que este acto sirva para visibilizar todo ese enorme esfuerzo, sobre todo de las mujeres, que somos las que paramos la olla, realizamos las tareas de cuidado y atendemos la salud. Va a ser un enorme abrazo para ellas y una reivindicación de su rol esencial, ese que el mercado no quiere ver porque no le resulta rentable”, afirmó a este medio Dina Sánchez.

Esteban «Gringo» Castro y Alberto Fernández

UN SÍMBOLO Y UNA HISTORIA DE LUCHA

“Un 7 de agosto, hace cuatro años, la marcha de San Cayetano hizo que se conformara el famoso triunvirato. Después fuimos cuatro organizaciones, ahora somos un sindicato de nuevo tipo. Es una fecha emblemática de nuestra organización, más allá de la religiosidad”, dice Sánchez cuando mira para atrás y repasa el recorrido.

La primera marcha fue en 2016, en pleno auge del gobierno de Mauricio Macri. Ese año se sancionó la emergencia social, que la votaron incluso diputados y senadores de Cambiemos. Pese a que avanzaba en el reclamo gremial, la UTEP no abandonó la calle y fue uno de los protagonistas principales en las movilizaciones de 2017 y 2018. “Siempre la religiosidad popular estuvo ligada a las luchas sociales, por más que algunos piensen que la religión te aleja de la realidad. Nuestro pueblo, de forma sencilla, muestra que la fe es motor de transformación. La coincidencia con la aparición de Macri y después con su salida de esas luchas tiene lógica”, explica el padre Toto de Vedia, de la Villa 21-24, que también marchó cada año en las columnas de Liniers a Plaza de Mayo.

“Logramos la emergencia social, la ley de barrios populares, y planteamos una agenda nueva con reivindicaciones en las que hemos avanzado”, sintetiza Onorato.

Organizaciones sociales marchan a lo largo de Avenida Rivadavia en nuevo aniversario de San Cayetano por pan y trabajo. Buenos Aires, 7 de agosto de 2018, Andrés Wittib.

Cayetano, puede decirse, es un santo puramente argentino. La historia tiene varios siglos, pero hubo que esperar mucho para que lo tomaran las organizaciones sociales como un símbolo de su política. “Eso nos enseña que la mística popular y la fe está ligada a la vida digna y al compromiso con el otro”, dice De Vedia para quien, de todas formas, la pandemia alumbró un tiempo nuevo y las organizaciones deberán readaptarse a esta situación, “como lo fue en 2001”.

“La fe siempre nos acompaña. No podríamos haber hecho lo que hicimos sin esa fe. Somos mucho más que la olla popular, somos la unidad de un sector que pelea por su trabajo más allá de las banderas políticas. Esa es nuestra fortaleza”, concluye Dina.