Otro avance en materia de derechos

Se inauguró el primer barrio travesti-trans del mundo en Neuquén

El "Condominio Social Tutelado", ubicado en la ciudad de Neuquén, cuenta con 12 monoambientes cedidos en comodato -sin necesidad de pagar ningún alquiler- a personas trans de entre 40 y 70 años. Nuestro país vuelve a encabezar otro avance en materia de derechos.

No son pocas las luchas que el colectivo travesti-trans debe dar para conseguir los derechos que para muchas personas cis son básicos. Sin embargo, gracias a las redes colectivas -y cuando hay voluntad política- muchos de estos esfuerzos dan frutos. Mientras el Banco Nación instituyó el cupo laboral trans y el Banco Provincia de Buenos Aires comenzó a dar garantías a las personas trans que ingresen a trabajar al Estado para que puedan alquilar, esta semana la ciudad de Neuquén se convirtió en la primera del mundo en tener un barrio exclusivo para este colectivo. La iniciativa fue de Mónica Astorga Cremona, monja de las Carmelitas Descalzas, quien impulsó el proyecto luego de trabajar con personas trans en los últimos 14 años. La construcción fue realizada por el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) en el barrio Confluencia y apoyada por el Gobierno provincial, que aportó los fondos para trabajar sobre las tierras que cedió el municipio. La repercusión no se hizo esperar y las felicitaciones del Papa Francisco llegaron desde el Vaticano.

“Creemos que esto tiene que ser una política estatal, el acceso a la vivienda para la población trans es una deuda de la democracia. Nos falta un registro nacional para poder conocer la situación de la población travesti-trans con estadísticas reales que puedan producir políticas públicas en todas las provincias”, explicó a El Grito del Sur Francisco Quiñones, director del Bachillerato Trans Mocha Celis, la primera institución educativa de este tipo en América Latina. “Nosotros llamamos travesticidio social cuando no se garantizan los derechos y no se previenen las muertes evitables, por eso este barrio es una manera de revertir la situación”.

El «Condominio Social Tutelado para mujeres trans» cuenta con 12 monoambientes cedidos en comodato -sin necesidad de pagar ningún alquiler- a personas trans de entre 40 y 70 años, considerando que el promedio de vida del colectivo gira en torno a los 35 años. En caso de que alguna de estas personas fallezca o no respete el reglamento, la vivienda pasará a otra compañera. El barrio cuenta con seguridad, patios y una huerta.

Respecto a la importancia de que las personas travestis y trans vivan juntas, el director del Mocha explica que permite romper la idea de que los núcleos familiares se conformen solo alrededor de parejas heterosexuales. “Es importante que los vecinos las conozcan. Costó mucho crear ese espacio, de hecho ya lo habían vandalizado y se habían levantado en contra. Me parece que estar cerca sirve para que los vecinos y las vecinas puedan ver a las compañeras, compartir la cotidianidad y romper muchos prejuicios”. Quiñones agrega: “Es importante que existan estas políticas para terminar con la mercantilización que se ha hecho en el último tiempo de un derecho básico como es la vivienda, sobre todo en los aglomerados urbanos donde abusan porque no tienen otra opción o les falta la garantía. Las compañeras dejan la vida por acceder a esos derechos básicos”.

Por su parte, el gobernador provincial Omar Gutiérrez escribió en Twitter: “Hoy entregamos las llaves de 12 nuevos hogares en el Condominio Social Tutelado para personas trans, en el barrio Confluencia. Un proyecto que llevamos adelante junto a las Carmelitas Descalzas y, fruto del trabajo en equipo, el acceso a una vivienda digna ya es una realidad”.

Ésta no es la única política que la ciudad de Neuquén generó para beneficiar a las personas travestis y trans en este tiempo. Hace una semana, el Concejo Deliberante aprobó el cupo laboral travesti trans “Yanina Piquet” en referencia a una activista travesti de este lugar. Éste obliga a que el 1% de la planta municipal sea destinada a personas travestis y trans mayores de 18 años, hayan o no tramitado el cambio de identidad de género. “Es importante tanto el cupo laboral trans como la Ley Reconocer es Reparar para terminar con el daño histórico que le han hecho a la población travesti-trans. Hasta hace poco, la única presencia estatal que había era la fuerza policial persiguiéndolas. Todo está relacionado, tener una vivienda te permite estudiar, te permite seguir proyectándote, conseguir un trabajo, poder dar una dirección en una entrevista laboral. Por eso son fundamentales estas políticas”, concluyó Francisco Quiñones.