Estudiantes, docentes y familias se oponen a la vuelta a las escuelas

«Larreta no tiene intenciones de garantizar la igualdad educativa»

En una conferencia de prensa de la Multisectorial por la Escuela Pública, representantes de la comunidad educativa porteña se reunieron para rechazar el intento del Jefe de Gobierno de abrir las escuelas el 7 de septiembre únicamente para un grupo de pibes y pibas sin internet. Reclaman computadoras para todes les estudiantes y antenas móviles para garantizar la conectividad en los 20 barrios vulnerables de la Ciudad.

Pocos días después de que el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, anunciara su plan de regreso a clases para aquellos y aquellas estudiantes que estuvieron «desconectados» de la escuela durante estos cinco meses de aislamiento social, preventivo y obligatorio, miembros de la Multisectorial por la Escuela Pública brindaron una conferencia de prensa para dar a conocer su posición y volver a poner sobre la mesa sus reclamos. Con la participación de docentes, padres, madres, estudiantes, referentas barriales y profesionales de la salud, la comunidad educativa porteña volvió a expresar su profundo rechazo a la medida que intenta llevar adelante el Ejecutivo porteño, arriesgando la salud de miles de estudiantes, docentes y sus familias.

Lo primero que destacaron desde la Multisectorial fue que, finalmente, el Jefe de Gobierno reconoció que hay estudiantes sin dispositivos y/o sin conectividad para poder sostener la educación a distancia. Sin embargo, cuestionan el número de 5100 anunciado en conferencia de prensa y aseguran que son muches más quienes han sido descartados del sistema educativo porteño. Incluso los propios funcionarios salieron horas después a decir que no eran 5100, sino 6500, un número que -según afirman desde la comunidad educativa- sigue estando por debajo del dato real. Angélica Graciano, secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), señaló: «Los niños no fueron desconectados el 16 de marzo, fueron desconectados hace dos años del Plan Sarmiento, y fueron desconectados a nivel nacional en 2016 del Plan Conectar Igualdad, cuando Mauricio Macri asumió la presidencia de la Nación».

«Supongamos que sean 5100 chicos: si 5100 chicos necesitan computadoras, el Gobierno necesita 250 millones para comprarlas. Menos de lo que destinó a pauta para los medios de comunicación, menos de lo que gastó en el bowling, menos de lo que invirtió en el plan de urbanización de la Villa 31 para hacer encuestas, es decir, el dinero está, lo que falta es la voluntad política», expuso la titular de la UTE.

Frente a una enorme demanda y el silencio rotundo por parte de las autoridades porteñas, desde la Multisectorial decidieron no esperar más y empezar a actuar: a partir de hoy difundirán las direcciones de distintas sedes donde estarán recibiendo computadoras y celulares, que serán donados a quienes lo necesitan. Sin embargo, continúan reclamando a Horacio Rodríguez Larreta la compra de computadoras para todes les estudiantes de la Ciudad de Buenos Aires y la instalación de antenas móviles que garanticen la conectividad en los 20 barrios más vulnerables. «A nosotros nos preocupa en serio, no hacemos marketing político», enfatizó Graciano.

También participó de la conferencia de prensa Pablo Cesaroni, del colectivo Cooperadores en Movimiento, que agrupa a padres y madres de las cooperadoras escolares, quien insistió en la necesidad de salvaguardar la salud de todes les integrantes de la comunidad educativa. «Está claro que el Gobierno de la Ciudad vuelve a demostrar desinterés por los chicos y las chicas, y está claro también que la comunidad educativa se está organizando para rechazar esta propuesta», expresó. Cesaroni denunció que las escuelas no se encuentran en condiciones y que sólo un 10 por ciento de las cooperadoras escolares recibieron el subsidio del FUDE (Fondo Único Descentralizado de Educación). Y reclamó, además, la implementación de una Tarjeta Escolar Alimentaria y la conformación de una mesa de trabajo entre miembros de la comunidad educativa, funcionarios del Ministerio de Educación de la Ciudad y representantes del Ministerio de Salud.

Camila Miglionico, del centro de estudiantes del Lengüitas, fue la encargada de poner en palabras la voz colectiva del estudiantado porteño. Se refirió a la falta de aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral, las dificultades que atraviesan muches niñes y jóvenes en este contexto y remarcó la importancia de «que nadie esté expueste a contagiarse por el simple hecho de no contar con conectividad». «De por sí no hay buena conectividad en los colegios secundarios, muchos estudiantes están atravesando una situación muy difícil y necesitamos un buen acompañamiento pedagógico, tanto desde el ministerio, como desde los colegios y el Departamento de Orientación Escolar», dijo la joven estudiante.

También participaron de la conferencia de prensa Bettina Fratta, facilitadora pedagógica del INTEC, Nora Flores, vecina de la Villa 31 y militante del Frente Barrial de la CTA, Marina Joski, referenta de la UTEP Capital, y Gabriela Piovano, infectóloga y trabajadora del Hospital Muñiz. «Todos tenemos derecho a estudiar, a tener una computadora. Si el Jefe de Gobierno puede, ¿por qué los niños no? No queremos a nuestros niños enfermos, queremos que se resguarden y tengan la posibilidad de estudiar», reclamó Nora Flores. En ese sentido, Joski agregó: «Hay una brecha que no solamente es digital, no es solamente educativa, es una brecha esencial entre el norte y el sur, entre los trabajadores y las trabajadoras y el Gobierno de la Ciudad».

«No hay intenciones del Gobierno porteño de garantizar la igualdad ni los derechos de los más chicos», denunció la representante de la docencia porteña sobre el final de la transmisión en vivo y advirtió que si para el 11 de septiembre, fecha en la que se celebra el Día del Maestro, Larreta no cumplió con sus demandas, tomarán «las medidas que sean necesarias». Por último, acusó al Ejecutivo porteño de ver a les niñes y jóvenes como «objetos de beneficiencia» en lugar de entenderlos como «sujetos de derecho». «La infancia merece un trato digno», concluyó Angélica Graciano.