El incumplimiento de los protocolos sanitarios en CABA

Descontrol en bares, Larreta y confusión

A pesar de que los contagios no ceden en la Ciudad, el Jefe de Gobierno presentó la reapertura de bares y restaurantes como un logro. Desde la Legislatura denuncian el incumplimiento de los protocolos y el personal de salud ya salió a repudiar la medida.

Con 98 muertes de trabajadores y trabajadoras de la salud desde que empezó la pandemia y mientras los contagios no ceden en la Ciudad, el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta decidió habilitar el último fin de semana la apertura de bares y restaurantes en la Ciudad de Buenos Aires. Para esto instituyó un protocolo por el cual únicamente se podrán habilitar las mesas que se encuentren al aire libre -en los locales que ya contemplaban dicho servicio- con un máximo de 4 comensales, que deberán mantener un radio de 1,7 metros de distancia entre mesas, colocar puntos de higienización con alcohol en gel y desinfectar las mesas entre cliente y cliente. Además, se especifica que los y las trabajadoras no podrán usar el transporte público y tanto ellos como los clientes deberán respetar el uso obligatorio de barbijos.

Sin embargo, este fin de semana se difundieron una serie de imágenes de mesas repletas y bares colmados que, lejos de respetar dichas normas, horrorizaron a una gran parte de la población. Desde la Legislatura, el Frente de Todos denunció el incumplimiento de las medidas sanitarias y la irresponsabilidad con que se manejó la flexibilización de la cuarentena. «Como venimos diciendo, es necesario regular cómo deben llevarse a cabo las reuniones de hasta diez personas», manifestó la legisladora Claudia Neira, presidenta de la comisión de Espacio Público. Y agregó: «venimos pidiendo que se ordenen las intervenciones en el espacio público mediante un plan de urbanismo táctico que organice las nuevas aperturas con demarcaciones y un adecuado ordenamiento del espacio público».

Neira explicó que, en el momento de apertura, desde el GCBA solo habían intervenido en 3 de los 85 puntos anunciados y, por la masividad de los encuentros, debieron restringir el horario de los take away de manera rápida y desprolija. «Desde el Frente de Todos venimos hablando de cara a la gente y explicando los riesgos que existen ante cada apertura y reapertura que se pretende hacer. Lo que no puede suceder es que un sector tan afectado como los gastronómicos tenga que volver atrás con las aperturas por la ausencia de controles del Gobierno porteño», continuó Neira. Además desde el bloque advirtieron que Gobierno de la Ciudad busca impulsar la apertura de 4200 locales gastronómicos más que no cuentan con permisos de uso de las veredas

El repudio a las políticas de Larreta por parte del personal sanitario no se hizo esperar y la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, junto a sociedades médicas y científicas, difundió la semana pasada una «Carta Abierta a la Sociedad Argentina en Medio de la Pandemia«, donde apelaban a la toma de conciencia y solidaridad ciudadana ante el desgaste y la precarización de médicos, enfermeros y sanitaristas. «Nos preocupa mucho el aumento de circulación comunitaria, la falta o el mal uso de barbijos y máscaras, el que no se respeten las medidas de distanciamiento, las reuniones sociales sin cuidados, porque esto lleva directamente a un aumento de contagios, discapacidades y muertes. Es necesario aumentar nuestra conciencia de riesgo, como individuos y como sociedad», expresaron, además de advertir una vez más sobre una posible saturación del sistema.

Leonel Tesler es médico sanitarista y presidente de la Fundación Soberanía Sanitaria. En diálogo con este medio, explica: “La apertura de los bares -igual que cualquier medida de relajación en el peor momento de la pandemia- nos parece inoportuna e imprudente, además plantea la trampa de apelar a la responsabilidad individual. Acá tenemos un grupo minoritario de la población que, en nombre de sus libertades individuales, decide acudir a los bares sin tomar las medidas necesarias. El problema no es que ellos se contagien, el problema es que el aumento de contagios por este tipo de actividades perjudica a la mayor parte de la gente que decide no exponerse y seguir cuidándose. Además, en caso de que tengan algún otro problema médico, es probable que no tengan donde estar internados por la saturación del sistema. Hay una necesidad de tener una visión más global de la conducta social y eso solamente puede estar a cargo del Estado”.

Por otra parte, los locales gastronómicos vienen denunciando las dificultades económicas a las que se enfrentan desde el comienzo de la cuarentena y la falta de contención por parte del Gobierno porteño. La semana pasada, un grupo de bares y restaurantes porteños lanzaron en redes sociales la campaña #sillasalreves, donde exigieron que se les reduzca al 50% el impuesto al valor agregado, se extienda hasta marzo del 2021 el programa ATP, se rebajen los aportes y contribuciones, se les condonen Ingresos Brutos por seis meses con una posterior tasa reducida al 50% y se permita la apertura de los locales con protocolos.

“Mientras el país pierde el 20% del trabajo, nosotros el 75%. Cada día que pasa se cierran 90 locales gastronómicos y el desarrollo que generan alrededor. Nos estamos extinguiendo y nos siguen cobrando impuestos como si nada pasara. Ya no podemos seguir así”, postearon a través de sus redes sociales.