Entre la desconexión digital y la vuelta forzosa a la presencialidad

¿Feliz? día de les estudiantes

La celebración del Día de les Estudiantes llegó en un contexto donde el Gobierno de la Ciudad, empecinado en volver a la presencialidad, se niega a recibir las computadoras ofrecidas por el Gobierno Nacional para resolver el problema de los -al menos- 6500 chiques sin conectividad.

Hace algunos días, la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, anunció la presentación de un proyecto que plantea trasladar las clases a los espacios públicos. Esta medida alertó a las comunidades educativas y, en particular, a los centros de estudiantes, que incluso de manera virtual mantienen su actividad. Luego de diversas críticas e intercambios entre las autoridades porteñas y los funcionarios nacionales, este mediodía hubo una reunión entre el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, y su par de la Ciudad, Soledad Acuña. Si bien una gran cantidad de medios se apresuraron en afirmar que se había alcanzado un acuerdo y que se avanzaría con un protocolo para la vuelta a la presencialidad de 6500 estudiantes en territorio porteño, un comunicado que circuló minutos más tarde lo desmintió: «Respecto del protocolo presentado al Ministerio de Salud de la Nación, la cartera sanitaria nacional realizó una serie de observaciones que serán analizadas por el GCBA como así también el Ministerio de Educación nacional lo efectuará desde lo pedagógico».

«En el marco de la reunión que había en el Ministerio de Salud de la Nación con les ministres de Salud y Educación, tanto nacionales como de CABA, desde el estudiantado tomamos la definición de manejarnos con responsabilidad y esperar a que se den los comunicados oficiales para poder dar cualquier tipo de devolución o posicionamiento. Lamentablemente estamos frente a una Ministra y a un Gobierno de la Ciudad que no se toman las cosas con la misma responsabilidad», dijo Tomás Cancela, representante del Centro de Estudiantes del Lenguas Vivas e integrante de la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB). «Entendemos que estén desesperades por instalar que se lograron hacer los malabares para paliar un poco la gestión desastrosa que vienen haciendo en estos 12 años y medio», sumó.

El conflicto por la vuelta a la presencialidad suma ya varias semanas, luego de distintas conversaciones en las que Acuña y Trotta no lograron llegar a un acuerdo y que los protocolos elaborados por las autoridades porteñas fueran rechazados en al menos tres oportunidades. En los últimos días, el Ministerio de Educación había estado trabajando en una nueva propuesta que planteaba el dictado de clases en plazas, parques y espacios públicos. Incluso la ministra Acuña salió en los medios de comunicación defendiendo la iniciativa, amparándose en que se podrían aplicar protocolos similares a los del funcionamiento de los bares. Las respuestas de estudiantes, docentes y familiares no se hicieron esperar e incluso convocaron desde la Multisectorial por la Escuela Pública a una concentración en la puerta del Ministerio de Salud de la Nación, donde se llevó a cabo la reunión entre les titulares de las carteras educativas y sanitarias.

«No hay motivo alguno para forzar una vuelta a clases, tuvieron seis meses para intentar paliar los efectos de las políticas educativas que nos dejaron sin herramientas en este contexto y no hicieron nada. Si no tiene que ver con intenciones electoralistas, entonces simplemente tiene que ver con una gestión muy alejada de la realidad», opinó Cancela. Mora Torres, estudiante de la escuela Mariano Acosta, se explaya en el mismo sentido y explica: «Nuestra voluntad es poder establecer un canal de diálogo claro con el Ministerio de Educación de la Ciudad para poder trabajar colectivamente esta cuestión». «Mientras que les estudiantes nos ponemos a disposición para dialogar y buscar alternativas, Soledad Acuña plantea esta medida sin explicar cómo se garantizarían los traslados, la seguridad o cuáles son los argumentos pedagógicos para una medida de carácter tan sensible», agregó Torres.

El actual capítulo comenzó desde que, semanas atrás, el Jefe de Gobierno anunciara en conferencia de prensa que unos 6500 estudiantes habían perdido conexión con la escuela desde el comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Luego de que el ministro Trotta ofreciera a la Ciudad la entrega de 6500 computadoras para asistir a les estudiantes afectades por la falta de conectividad, la administración porteña sigue insistiendo en la vuelta a las escuelas. «Horacio Rodríguez Larreta, indirectamente, nos está dando la razón: se da cuenta que en los casi 13 años de gestión de su partido en la Ciudad se destruyeron u omitieron todas las políticas públicas que podrían haber evitado esta situación. La conectividad, la alimentación y el aumento del espacio para les alumnes son medidas básicas en la gestión escolar, pero se vuelven mucho más importantes con la pandemia que vivimos», planteó Manuel García, estudiante de la Escuela de Teatro ‘Niní Marshall’.

¿Se puede pensar entonces en un feliz día de les estudiantes con más de 6000 pibes y pibas completa o parcialmente desconectades de las escuelas en la Ciudad de Buenos Aires? «Esos 6500 estudiantes sin posibilidad de conectarse no son una novedad y se suman a los miles que no pueden acceder a una vacante escolar y a la falta de presupuesto para infraestructura, reclamos que tenemos desde hace años en nuestras movilizaciones», denunció Lucero Diacakis, secretaria general del Centro de Estudiantes del Julio Cortázar. En ese marco concluyó: «Está claro que la intención no es resolver las problemáticas de fondo».