COVID-19 y VIH

La mitad de las personas con VIH recibieron medicamentos solo «para un mes» durante la pandemia

En el marco de la Red de Contención sobre VIH y COVID, desde la Asociación Ciclo Positivo realizaron un relevamiento acerca de las barreras de acceso a la salud que atraviesan las personas con VIH de nuestro país durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Algunos resultados son alarmantes.

Poco más de la mitad de las personas con VIH sólo recibió medicamentos «para un mes» durante la pandemia, de acuerdo a una encuesta sobre Barreras de Acceso a la Salud para personas con VIH y otras poblaciones que viven en Argentina durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO). El estudio fue realizado por la Asociación Ciclo Positivo, en articulación con la oficina de Argentina de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y ONUSIDA, entre junio y julio de este año sobre la base de 506 casos, mayoritariamente del AMBA. Fue en el marco de la Red de Contención sobre VIH y COVID, un programa específico que lleva a cabo acciones para contribuir a la sostenibilidad de la atención y seguimiento de la salud y la adherencia a los tratamientos de las personas con VIH en Argentina, durante la crisis sanitaria. El objetivo era conocer las necesidades específicas de acceso a diagnósticos, medicamentos, insumos de prevención, atención y seguimiento del VIH, generadas o agravadas por las medidas de mitigación al COVID-19. «Estamos convencides que nuestro trabajo es acompañar a las personas a reducir los niveles de angustia y hacer efectivo el cumplimiento de sus derechos, así como también incidir en el Estado, para una pronta adecuación a estos nuevos tiempos», dijo Matías Muñoz, coordinador de Ciclo Positivo, en diálogo con El Grito del Sur.

Si bien la evidencia científica y las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación señalan que las personas con VIH que están en tratamiento antirretroviral y que tienen las defensas con niveles superiores a 350 células CD4 por mililitro de sangre no tienen mayor riesgo de desarrollar una enfermedad agravada por el coronavirus, el punto de partida fue considerar la importancia de sostener la respuesta al VIH en el contexto de la pandemia de COVID-19 y que, cuando no hay acceso a la medicación, la vulnerabilidad a adquirir el nuevo coronavirus y el riesgo de mortalidad por COVID-19 podrían aumentar.

Los principales datos que se desprenden del relevamiento tienen que ver con el acceso a medicación, a la prueba de VIH y las barreras de acceso a la atención como falta de información sobre permisos de circulación y falta de atención o cancelaciones de turnos en todos los subsistemas de salud. En cuanto a la medicación, el 53 por ciento informó haber recibido medicación para solo un mes, un 26 por ciento para dos, otro 13 para tres meses y sólo un 6 por ciento para más de tres. Estos números resultan alarmantes teniendo en cuenta que en el mes de marzo, al comienzo de la cuarentena, la Dirección de Respuesta al VIH del Ministerio de Salud de la Nación había habilitado la dispensa de medicamentos por hasta tres meses en la medida de su disponibilidad. Por otro lado, sólo una de cada tres personas que quisieron realizarse el test de VIH pudieron hacerlo.

«A lo largo de estos seis meses de ASPO, las necesidades de las personas con VIH fueron variando: al principio, la falta de información sobre la vulnerabilidad frente al contagio de COVID-19 era la principal preocupación. Semanas más tarde, todo lo vinculado a permisos de circulación y disponibilidad de insumos para continuar con los tratamientos. Últimamente se reportaron un gran número de consultas por violación de la confidencialidad del diagnóstico de VIH por parte de empleadores que exigían el detalle de por qué una persona con bajas defensas no debería retomar aún ciertas actividades», explica Muñoz.

Los resultados de la encuesta, además, culminan con 10 recomendaciones para mejorar el acceso a servicios de prevención y atención del VIH durante el ASPO:

«Los datos que revelamos nos preocupan pero no nos sorprenden y entendemos que es una pequeña porción de lo que sucede en cuanto al acceso a la salud por fuera del COVID-19. Por eso mismo, agregamos recomendaciones para llevar adelante políticas públicas entendiendo la importancia, como organizaciones de territorio, de acompañar al Estado en este momento de crisis sanitaria. Estamos a disposición para trabajar en conjunto y llevar adelante las acciones necesarias para no dejar a nadie atrás», concluyó el coordinador de Ciclo Positivo.